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Polvo del Sahara
Polvo del Sahara

¿Por qué el Sol se veía como un círculo perfecto?

La presencia de polvo del Sahara y la posición del Sol cerca del horizonte redujeron su resplandor aparente

Esto no significa que las personas deban observar el Sol directamente

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¿Por qué el Sol se veía como un círculo perfecto?
El Sol alrededor de las 6:30 de la mañana de este martes 11 de agosto. (DIARIO LIBRE)

Quienes transitaban por el Distrito Nacional alrededor de las 6:30 de la mañana de este martes 11 de agosto pudieron observar una imagen poco habitual: el Sol aparecía sobre el horizonte como un disco amarillo anaranjado claramente delimitado, casi como una circunferencia perfecta, en medio de un cielo blanquecino y ligeramente brumoso.

El fenómeno no responde a ningún cambio en el Sol. La explicación se encuentra en la atmósfera terrestre y, particularmente este martes, en la presencia de partículas de polvo del Sahara sobre República Dominicana.

El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) había previsto para este martes una disminución de las precipitaciones por la llegada de polvo sahariano y anticipó el predominio de un cielo opaco y grisáceo. El organismo reportó concentraciones moderadas de estas partículas sobre el territorio dominicano.

La fotografía tomada durante la mañana en el Distrito Nacional muestra ese ambiente: el cielo alrededor del Sol aparece pálido, con una tonalidad amarillenta y sin el intenso resplandor que normalmente dificulta observar los límites del astro.

La atmósfera y el Sol

La hora también resulta determinante.

Al amanecer, el Sol se encuentra muy cerca del horizonte y sus rayos deben atravesar una cantidad de atmósfera considerablemente mayor que cuando se encuentra en una posición más elevada.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos explica que, cerca del horizonte, el recorrido de la luz solar a través de la atmósfera puede ser unas 40 veces mayor que cuando llega desde arriba.

Durante esa trayectoria, las moléculas y partículas dispersan con mayor facilidad las longitudes de onda más cortas, principalmente las correspondientes a los colores azul y violeta, mientras llegan en mayor proporción los amarillos, naranjas y rojos.

Por esa razón, los amaneceres y atardeceres suelen adquirir tonalidades rojizas o anaranjadas.

Este martes había, además, otro elemento: el polvo del Sahara.

El papel del polvo sahariano

Las partículas minerales suspendidas en el aire pueden dispersar y atenuar aún más la radiación solar que llega directamente hasta un observador.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) señala que las nubes de polvo sahariano que atraviesan el Atlántico producen cielos brumosos y pueden generar amaneceres y atardeceres especialmente llamativos debido a la forma en que los rayos solares interactúan con esas partículas.

En determinadas concentraciones, esa capa de aerosoles reduce lo suficiente el intenso brillo alrededor del Sol para que su borde pueda distinguirse con mayor claridad.

Es decir, el Sol no estaba más definido de lo normal. La atmósfera reducía parte de la luz que habitualmente dificulta apreciar directamente sus límites.

Esto explica que algunos conductores pudieran percibirlo como un disco prácticamente perfecto suspendido sobre el horizonte.

¿Por qué no ocurre todos los días?

Para que se produzca una apariencia como la observada este martes deben coincidir varias condiciones.

El Sol debe encontrarse muy bajo sobre el horizonte. Además, la atmósfera debe contener suficientes aerosoles, humedad o partículas para atenuar el resplandor, pero no tantas como para ocultarlo completamente. El horizonte también debe permanecer relativamente libre de nubes densas.

Una atmósfera demasiado limpia deja pasar tanta luz directa que resulta difícil distinguir visualmente el disco solar. Por el contrario, una concentración excesiva de nubes, bruma o polvo puede terminar ocultándolo.

Este martes se produjo aparentemente una situación intermedia: había suficiente polvo sahariano para generar calima y reducir el resplandor, pero no para bloquear completamente el Sol.

¿Era realmente una circunferencia perfecta?

A simple vista podía parecerlo, aunque físicamente existe una pequeña diferencia.

Cuando el Sol se encuentra muy próximo al horizonte, la refracción atmosférica desvía de manera desigual la luz procedente de distintas partes del disco y puede hacerlo parecer ligeramente achatado en sentido vertical.

Sin embargo, esa deformación puede resultar difícil de percibir sin instrumentos o fotografías ampliadas. Para un observador desde una carretera del Distrito Nacional, el Sol podía lucir prácticamente circular.

La imagen observada este martes constituye así una manifestación visible de algo que Indomet ya había advertido en sus pronósticos: la presencia de partículas de polvo del Sahara estaba modificando la transparencia y el aspecto del cielo dominicano.

Que el Sol parezca menos brillante no significa, sin embargo, que sea seguro mirarlo directamente. La calima, las nubes o el polvo sahariano no funcionan como filtros solares de protección y la radiación que llega a los ojos todavía puede provocar daños en la retina.

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