Sensores biodegradables para saber cuándo un alimento se daña: la propuesta ganadora del Mescyt
El proyecto ganó el primer lugar en la Competencia Nacional de Emprendimiento, recibiendo un premio de 500,000 pesos por su innovación en la logística alimentaria

Lo que comenzó como la inquietud de una joven de un pueblito costero donde observaba las dificultades que enfrentaban los productores para conservar y comercializar sus productos, se convirtió en Trace on, un proyecto de sensores biodegradables que busca monitorear en tiempo real el estado de los alimentos durante su distribución.
Proyecto que ganó el primer lugar de la Competencia Nacional de Emprendimiento del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt).
"Eso me preocupó como persona joven, porque conocía a esas personas, conocía el esfuerzo de esas personas, que perdían su sostenibilidad", explicó Karen Sánchez, estudiante de Ingeniería Química y líder del proyecto Trace on.
Junto a Sánchez forman parte del equipo César Peña y Enmanuelle Cida, también estudiantes de Ingeniería Química de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (Unphu).
Con su proyecto Trace on, los estudiantes buscan desarrollar sensores biodegradables que puedan incluirse en cualquier tipo de embalaje para productos sensibles, como alimentos que eventualmente pueden descomponerse, y que permitan conocer su estado en tiempo real.
Uno de los ejemplos fue el caso de la carne en descomposición o una fruta que está madurando, el sensor permitiría conocer su estado sin tener que revisar constantemente el producto.
"Lo más innovador de nuestra idea es que no hay nada en el mercado que te proporcione una actualización cada minuto, cada segundo, del estado actual de ese alimento", explicó Peña.
La ventaja del producto, según los estudiantes, es que permite tener una actualización rápida sobre las condiciones del producto para tomar decisiones sobre su logística, como cambiar la ruta de distribución o incluso detenerla para evitar pérdidas.
Esto permitiría, evitar que un camión completo de productos llegue a un supermercado y sea devuelto porque la mercancía ya no es apta para el consumo.
Los sensores podrían utilizarse específicamente en productos lácteos, carne y pescado, aunque el objetivo principal del equipo es desarrollar el laboratorio donde puedan fabricarse estas etiquetas inteligentes.
Etiqueta inteligente
Karen y su equipo explican que Trace on funcionaría como una etiqueta inteligente con múltiples analizadores previamente definidos, encargados de tomar determinados datos del producto cada cierto tiempo. Estos datos serían enviados a una plataforma que realizaría cálculos e interpretaría la información para ayudar a las empresas a tomar decisiones.
El proyecto también busca que los sensores permitan rastrear el recorrido de los productos, no solo saber dónde se encuentran, sino conocer en qué condiciones están durante todo el trayecto.
"Los productos no simplemente van de la industria al cliente, sino que se puede rastrear todo el camino. Por ejemplo, en qué momento se ha dañado en el curso de ir del punto A al punto B. Un lote completo se ha dañado y uno no sabe cuándo y por qué sucedió", agregó Peña.
De esta manera, Trace on no solo permitiría conocer la ubicación del producto, sino también su estado durante el proceso de distribución.
El desarrollo del proyecto inició en mayo de 2025 y se extendió hasta enero de 2026.
El reconocimiento
El Mescyt reconoció el martes a los tres proyectos ganadores de la Competencia Nacional de Emprendimiento, iniciativa que busca impulsar la innovación y el desarrollo de soluciones con impacto social y económico en beneficio de la sociedad dominicana.
El primer lugar correspondió a Trace on, de estudiantes de Ingeniería Química de la Unphu, que recibió un premio de 500,000 pesos.
El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, destacó que el emprendimiento y la investigación pueden generar conocimiento, empleos y soluciones a necesidades nacionales en áreas como salud, medioambiente y agropecuaria.
La directora de Emprendimiento del Mescyt, Giovanna Peña, resaltó que la competencia procura que los estudiantes conviertan sus ideas en proyectos sostenibles y con potencial de transformación.



Nicole Izquierdo