¿Habrá clases este miércoles? Padres esperan que el Minerd no repita la confusión del martes
Indomet pronostica lluvias hasta el viernes, mientras las familias necesitan saber con anticipación si las escuelas y los colegios abrirán sus puertas

¿Habrá clases este miércoles 28 de octubre? ¿Volverá el Ministerio de Educación (Minerd) a comunicar su decisión después de las nueve de la noche? ¿Recibirán nuevamente los padres instrucciones que no especifican cuáles centros educativos deben cerrar?
Estas son algunas de las interrogantes que surgen después de la confusión registrada este martes en el Gran Santo Domingo, cuando numerosas familias amanecieron sin tener claro si sus hijos debían asistir a clases, pese a que la suspensión había sido anunciada la noche anterior.
La incertidumbre se prolonga ante el pronóstico del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), que establece que las lluvias continuarán durante el miércoles y jueves, con una reducción más significativa prevista para el viernes.
La directora de Indomet, Gloria Ceballos, informó este martes que las precipitaciones ya superaron los 200 milímetros en algunas estaciones del suroeste y que las condiciones atmosféricas continuarán favoreciendo los aguaceros durante los próximos días.
Decisión sobre clases
Por tanto, las autoridades educativas tendrán que determinar si mantienen la suspensión parcial de la docencia, amplían su alcance o autorizan el funcionamiento de los centros que reúnen condiciones de seguridad.
Hasta la consulta de las comunicaciones oficiales realizada para esta noticia, el Minerd no había publicado una disposición específica sobre la jornada del miércoles.
La principal preocupación no es únicamente si habrá clases, sino cuándo lo sabrán las familias.
El lunes 26 de octubre, la decisión de suspender parcialmente la docencia comenzó a difundirse en medios de comunicación después de las 9:00 p.m.
La disposición establecía que no habría clases en los centros educativos ubicados en zonas vulnerables de las provincias bajo alerta amarilla, pero no identificaba los planteles afectados ni explicaba cómo podían los padres determinar si esa clasificación incluía la escuela o el colegio de sus hijos.
Como consecuencia, algunos centros educativos suspendieron las actividades, mientras otros mantuvieron la docencia, lo que provocó cuestionamientos entre padres del Gran Santo Domingo.
Diario Libre documentó este martes las dificultades de familias que recibieron mensajes de suspensión de colegios que, según su apreciación, no estaban ubicados en zonas vulnerables.
Otros padres manifestaron que amanecieron sin información suficiente para decidir si enviaban o no a sus hijos a los centros educativos.
La situación plantea otra interrogante para este miércoles: ¿podrían los colegios y las escuelas iniciar las clases y posteriormente pedir a los padres que busquen a sus hijos antes del horario habitual?
Aunque una salida anticipada puede ser necesaria ante un deterioro de las condiciones meteorológicas, también requiere protocolos de comunicación y coordinación con las familias.
Problemas para las familias
Uno de los principales problemas señalados por los padres es que la suspensión de la docencia no significa necesariamente la suspensión de las actividades laborales.
Las familias deben organizar quién cuidará a los menores cuando ambos padres trabajan fuera de casa, especialmente si no cuentan con familiares o personas disponibles para asumir esa responsabilidad.
Las decisiones comunicadas a última hora también complican la organización del transporte escolar, las rutas de recogida y los horarios de entrada y salida de los centros educativos.
Esta situación adquiere mayor importancia cuando los colegios anuncian cambios durante la mañana, después de que los padres se han trasladado a sus puestos de trabajo.
La necesidad de proteger a los estudiantes de inundaciones y otros peligros asociados a las lluvias no está en discusión. Lo que reclaman las familias es recibir información precisa y con tiempo suficiente para organizarse.
Comunicación del Minerd
El pasado 22 de octubre, el Ministerio de Educación había instruido a las direcciones regionales y distritales a adoptar las medidas preventivas necesarias en los centros educativos expuestos a riesgos.
En esa comunicación estableció que, cuando se dispusiera la suspensión de clases fuera del horario escolar, las autoridades debían garantizar que estudiantes, docentes, personal administrativo y familias recibieran la información oportunamente.
También explicó que la alerta amarilla no significaba automáticamente una suspensión general de clases en toda una provincia.
Sin embargo, la disposición del lunes dejó sin identificar los centros específicos que debían cerrar y delegó la aplicación de la medida a las autoridades educativas regionales y distritales.
El resultado fue una jornada de confusión que podría repetirse si no se establece un mecanismo de comunicación más preciso.
Pronóstico de lluvias
El Centro de Operaciones de Emergencias mantiene bajo alerta amarilla a Santo Domingo, Distrito Nacional, San Cristóbal, Peravia, Azua, Barahona, Pedernales, Independencia, Bahoruco, San José de Ocoa, San Juan y Monte Plata.
Las autoridades advierten sobre la posibilidad de inundaciones urbanas, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra, especialmente por la saturación acumulada de los suelos.
Indomet prevé que las lluvias continúen durante el miércoles y jueves, aunque espera una reducción gradual de su intensidad a partir del jueves.
Ante este panorama, Educación deberá definir las condiciones para la docencia del miércoles y comunicar oportunamente los centros o territorios afectados por cualquier suspensión.



Omar Santana