Denuncian tala indiscriminada de árboles en la provincia Espaillat
Piden la intervención de las autoridades

(FUENTE EXTERNA)
La Sociedad Ecológica de la provincia Espaillat denunció el desmonte indiscriminada de árboles de caoba en la carretera que comunica al distrito municipal José Contreras (también conocido como Villa Trina) con la comunidad Los Bueyes, en el municipio Moca.
El presidente de la entidad, Alejandro Sánchez, explicó que varios kilómetros de la vía presentan evidencias de una extensa tala de árboles a ambos lados de la carretera.
Calificó el hecho como un grave atentado contra el medio ambiente.
El ecologista advirtió sobre las consecuencias que este tipo de acciones tienen para los recursos naturales de la provincia.
- "Es un crimen ecológico que se sigue cometiendo en todo el país y específicamente en la provincia Espaillat. En la zona de Los Bueyes se puede observar cómo los árboles fueron cortados y convertidos, sin que se conozca quién autorizó o ejecutó esta acción", expresó.
El ambientalista alertó que la combinación de la deforestación, la contaminación de los ríos, el manejo inadecuado de los desechos sólidos y la degradación de las montañas amenaza la disponibilidad de agua y la calidad del aire para las futuras generaciones.
Llaman a investigar la tala
A la denuncia, se sumó el Movimiento Popular Los Peregrinos de Moca, que solicitó a la dirección provincial de Medio Ambiente y al Ministerio Público especializado en asuntos ambientales investigar lo ocurrido.
La organización calificó la tala de caobas como un "crimen ambiental" que atenta contra los recursos naturales de la zona y contra el patrimonio ecológico de la provincia.
Juan Comprés, representante de Los Peregrinos, manifestó su preocupación por la situación.
El activista demandó una investigación exhaustiva por parte de las autoridades.
Los Peregrinos recordaron otros casos de daños ambientales que, según sostienen, no han sido debidamente esclarecidos, entre ellos situaciones ocurridas en los terrenos del antiguo zoológico de Moca.



Edward Fernández