Con OpenKylin, China prosigue su búsqueda de autonomía en alta tecnología
Ya ha sido probado en el marco del programa espacial chino

No todos los días aparece un sistema operativo informático en las noticias de la Televisión Central China. Pero éste es el primero hecho en casa. Ya ha sido probado en el marco del programa espacial chino, incluidas las misiones lunares Chang'e y marciana Tianwen, dicen los comentaristas, y ya funciona en varias universidades de China.
Inmortalidad...
Kaifang Qilin, traducido como OpenKylin, toma su nombre de una criatura legendaria de la mitología china, como el ave fénix y el dragón. Algunos lo verán como una mezcla de jirafa y unicornio, pero no importa, la referencia es a un ser inmortal, como debe ser este sistema operativo de código abierto (open source) que, según los comentaristas, se regenerará a través de las mejoras realizadas por los usuarios.
Al igual que en otros ámbitos, como la alimentación, China busca la autonomía y multiplica sus primicias. Lleva años buscando crear su propio sistema operativo, una tendencia que se ha acentuado en los últimos meses.
Empresas públicas, pero también instituciones como algunos museos y la Ciudad Prohibida de Pekín, por ejemplo, se han visto obligadas a comprar computadoras de marca local en lugar de modelos extranjeros.
"Se necesita un gran número de usuarios para disponer del dinero y el espacio necesarios para detectar los fallos lo antes posible y, por tanto, para mejorar más rápidamente los sistemas creados en China", confiaba recientemente un ingeniero.
Lo mismo ocurre con la automatización y la robotización: en los últimos meses, el presidente chino ha creado equipos de vigilancia de las empresas para asegurarse de que la mayoría de sus equipos son chinos.


RFI