Nuevos tranques vuelven a frenar en el Congreso la retrasada reforma laboral
La reforma laboral ya lleva un año sin avances en el Congreso

Una serie de nuevos desacuerdos entre sectores laborales y empresariales han frenado nuevamente en el Congreso Nacional el avance de la reforma al Código de Trabajo, una iniciativa que lleva más de un año en discusión sin ninguna conclusión clara.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, confirmó ayer que el proyecto estaba "prácticamente listo" para ser conocido, pero surgieron nuevas diferencias que obligan a buscar nuevamente consensos entre los actores involucrados.
Aparte de la cesantía, las diferencias más relevantes entre los empresarios y los trabajadores radica en el aumento del periodo de prueba y la eliminación de las sanciones contra los empleadores que se retrasen en el pago de las prestaciones.
"Para la aprobación de la reforma laboral hace falta que nuevamente tanto el sector patronal como el sector laboral afinen algunos temas", dijo Pacheco, al señalar que tras el estudio del proyecto en el Congreso surgieron situaciones adicionales que ahora mantienen paralizado el proceso.
El legislador insistió en que el objetivo es que los sectores lleguen a acuerdos, aunque advirtió que, si esto no ocurre, el Congreso tendrá que tomar una decisión.
En ese sentido, anunció que, si las diferencias no se resuelven pronto, la Cámara de Diputados estaría aprobando la pieza bajo sus criterios.
"Si no se ponen de acuerdo, entonces el Congreso tendría que actuar con la aprobación de una ley acorde con los criterios del Congreso", afirmó.
Pacheco también reiteró que uno de los puntos más sensibles del debate, la cesantía laboral, no será modificada en el Código de Trabajo y garantizó que el beneficio es "un tema innegociable".
Sin embargo, indicó que existen otros aspectos del proyecto que se han convertido en "la discordia" entre los sectores, aunque evitó detallar cuáles son.
El Senado defiende sus cambios
Mientras tanto, desde el Senado, el legislador Rafael Barón Duluc, quien presidió la comisión especial que estudió la iniciativa, defendió las modificaciones aprobadas por esa cámara, en especial las relacionadas con el artículo 86 del proyecto.
Según el cambio hecho por el Senado, el artículo 86 ahora quitaría las sanciones a los empresarios que se retrasen en el pago de la cesantía.
El senador explicó que los cambios no afectan la cesantía, sino que se limitan a regular la penalización cuando los procesos judiciales laborales se prolongan por largos períodos.
"Procedimentalmente el artículo 86 lo que establecía era una penalización para cuando el caso se extendía por años y esto lo que hace es que la penalización se limita hasta que el caso está en estado de fallo", señaló.
Duluc argumentó que, una vez el expediente está listo para sentencia, el retraso ya no depende ni del trabajador ni del empleador.
Sector sindical advierte retroceso
El dirigente sindical Pepe Abreu afirmó que dentro del Congreso siempre surgen nuevas propuestas que generan incertidumbre en el proceso de reforma al Código de Trabajo.
"En este Congreso siempre flotan unos vientos huracanados, que uno tiene que estar en constante alerta porque nunca sabe en definitiva lo que va a pasar", expresó.
Abreu explicó que el debate históricamente se ha centrado en la cesantía y en los intentos de reducir o modificar ese derecho laboral, incluyendo propuestas relacionadas con las penalidades por el retraso en el pago de prestaciones.
No obstante, aseguró que ahora existe otra preocupación entre los sindicatos: la posibilidad de ampliar el período de prueba para los trabajadores.
Según explicó, algunos legisladores y sectores empresariales plantean aumentar ese período de tres a seis meses.
La reforma laboral es una de las iniciativas pendientes del Congreso y fue presentada por primera vez en octubre de 2024, como parte del grupo de enmiendas impulsadas por el presidente Luis Abinader.



Ismael Hiraldo