RD frente a políticas de Gobiernos: críticas que generan respuestas y tensiones diplomáticas
Nicaragua, Venezuela y Cuba figuran entre los países sobre los que República Dominicana se ha pronunciado por su gestión y la democracia

A lo largo de su historia, la República Dominicana ha fijado posición frente a gobiernos cuyos regímenes considera que vulneran los principios democráticos. Aunque el país no cuenta expresamente con un listado que englobe a territorios con gobiernos dictatoriales, sí ha sido enérgico al condenar acciones que atenten contra la libertad y los principios democráticos.
Sin embargo, las declaraciones y posturas de RD también han generado repercusiones e intercambios con otros países, cuyos gobiernos, en algunos casos, han respondido en defensa de sus respectivos modelos de gobierno.
- En determinadas situaciones, estas diferencias incluso han afectado las relaciones diplomáticas y provocado el retiro de personal de esa índole.
RD y Cuba
En el caso del Gobierno de Cuba, República Dominicana no ha expresado abiertamente que se trate de una dictadura. Sin embargo, en declaraciones públicas ha dejado entrever su opinión sobre la forma de gobierno de la isla.
En 2025, República Dominicana no invitó a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la X Cumbre de las Américas, prevista para celebrarse en Punta Cana. El evento fue posteriormente pospuesto para 2026.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), la decisión de no invitar a esos países obedeció a la situación regional y a las “profundas divergencias” que dificultaban un diálogo productivo entre los países del continente.
- La Cancillería también explicó que las referidas naciones no forman parte de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y que ninguna de ellas había participado en la edición anterior de la Cumbre de las Américas.
Sin embargo, el Gobierno de Cuba emitió duras críticas contra las autoridades dominicanas por su exclusión. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, publicó un mensaje en su cuenta de la red social X, en el que aseguró que una Cumbre de las Américas realizada “sobre la exclusión y coerción” estaría condenada al fracaso.
El funcionario también sostuvo que la decisión fue resultado de “presiones del Gobierno de EE. UU. hacia República Dominicana”.
“Expresamos profunda preocupación y rechazo a la decisión impuesta por el Gobierno de EE. UU. a República Dominicana de excluir a tres países, entre ellos Cuba, de la X Cumbre de las Américas”, escribió el ministro de Exteriores de la isla.
Ante la posición expresada por Cuba, el Gobierno dominicano no emitió una nueva declaración dirigida específicamente a las autoridades cubanas. Sin embargo, posteriormente reiteró que se trataba de una cumbre convocada por Estados Unidos.
El presidente de la República, Luis Abinader, explicó que, aunque República Dominicana era el país anfitrión, Estados Unidos era el encargado de realizar las convocatorias a los gobiernos que participarían en la Cumbre de las Américas de 2025.
En un segundo pronunciamiento, el jefe de Estado dijo el pasado 6 de mayo, durante una entrevista con el medio Infobae, que Cuba no es un Estado democrático. Aunque evitó calificar al país como una dictadura, dejó clara su posición respecto al sistema de gobierno cubano.
“Yo pienso que Cuba obviamente no es un Estado democrático. No es un Estado democrático, ellos tienen un sistema de revolución y yo creo que ellos mismos se están dando cuenta de que tienen que hacer un cambio y de que están en esa dirección. Ellos tienen su forma de elección; no es un Estado democrático”, sostuvo.
Cuba rechaza expulsión de sus diplomáticos en RD y afirma medida responde a presión de EE. UU.
Este jueves, nueve diplomáticos cubanos en funciones en República Dominicana tienen un plazo de siete días para abandonar el país, luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) les ordenara retirarse.
Aunque el Ministerio no ha informado las razones de la decisión, Cuba ya se pronunció al respecto, pero con una discrepancia en el número; dice que son 10. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba dijo en un comunicado que rechaza “en los términos más enérgicos” la decisión del Gobierno de la República Dominicana de expulsar a diez funcionarios diplomáticos de la Embajada de Cuba en ese país y a sus familiares.
Cuba sostuvo que no existe motivo alguno que justifique esta decisión de las autoridades dominicanas y que dicha acción lesiona sensiblemente los vínculos entre ambos gobiernos. Al mismo tiempo, aseguró que no es la primera vez que el Gobierno dominicano se alinea con la política hostil y la escalada agresiva de Estados Unidos.
Actualmente, el país atraviesa una fuerte crisis económica y energética, marcada por apagones frecuentes y escasez de combustible, alimentos y medicinas. La situación ha afectado el transporte, los servicios públicos y la vida cotidiana de la población.
La crisis también ha provocado protestas, descontento social y una creciente emigración. El Gobierno cubano atribuye gran parte de los problemas a las sanciones de Estados Unidos, mientras sus críticos señalan, además, fallas estructurales y problemas de gestión de la economía.
Confrontación con Nicaragua
El pasado 19 de julio de este 2026, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo, durante el acto por el 47 aniversario de la insurrección sandinista, que en ese país no habría más elecciones, con lo que se cerraría el paso a los comicios previstos para noviembre de 2027.
“¡Que se olviden! Aquí no volverá a haber elecciones para que por ahí intenten ellos [los partidos políticos opositores] atrapar el Gobierno, atrapar el poder”, citó Ortega.
Apenas tres días después de esas declaraciones, el Gobierno dominicano se pronunció al respecto y condenó las declaraciones.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) señaló: “Una declaración de esta naturaleza constituye un abierto desconocimiento de los principios esenciales de la democracia representativa y del derecho del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus gobernantes mediante elecciones periódicas, libres, justas, transparentes y plurales”.
El Ministerio hizo hincapié en que ningún Gobierno puede arrogarse el derecho de privar a un pueblo de expresar su voluntad soberana mediante el voto. Por ello, instó a las autoridades nicaragüenses a rectificar esa posición y garantizar plenamente los derechos políticos.
El Gobierno de Nicaragua no tardó en responder a las declaraciones de República Dominicana y, al día siguiente, arremetió contra el país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua dijo que resultaba increíble que un gobierno como el dominicano, que había sufrido dictaduras, invasiones e intervenciones imperiales, tuviera “voces vasallas” y “servidumbres vergonzosas” instaladas en sus máximas instituciones.
“Hemos vivido las mismas miserias y los pueblos no tienen culpa de la deshonrosa conducta de ciertas figuras que creen ser de autoridad. Como bien sabemos, hermanos dominicanos, el respeto al derecho ajeno es la paz”, citó el comunicado.
Como consecuencia de esas declaraciones, el Gobierno dominicano llamó a consultas a su embajadora en Nicaragua, Acsamary Guzmán Nina.
RD y Venezuela
En el caso de Venezuela, República Dominicana ha sido firme en su postura sobre el régimen de gobierno y en su llamado a una transición pacífica. Las diferencias entre ambos países se hicieron especialmente evidentes tras las elecciones venezolanas del 28 de julio de 2024, cuando el Gobierno dominicano no reconoció la legalidad de la proclamación presidencial de Nicolás Maduro y pidió la publicación de las actas electorales.
Ese mismo año, el Gobierno dominicano reiteró ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) su rechazo a la proclamación de Maduro. Las declaraciones fueron pronunciadas por el canciller dominicano, Roberto Álvarez, quien señaló que RD no reconocía la proclamación de Nicolás Maduro y que, al igual que otros Estados, exigía la publicación de las actas.
En respuesta a las declaraciones de República Dominicana sobre las elecciones de Venezuela, ese país decidió cerrar el espacio aéreo entre ambas naciones. Además, procedió al retiro del personal diplomático dominicano en Caracas.
Las tensiones también se trasladaron al ámbito personal. En 2024, el entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó “ladrón” al presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, luego de que Estados Unidos confiscara un avión oficial del mandatario venezolano en una operación realizada en suelo dominicano.
“Me dejaron sin avión, el ladrón del presidente de República Dominicana, (Luis) Abinader, que es un bandido, un ladrón”, dijo Maduro en un acto televisado.
Posteriormente, el 6 de enero, el Gobierno dominicano recordó ante la OEA su posición adoptada tras las elecciones de 2024. En ese sentido, manifestó que tampoco podía conferir legitimidad a un régimen de facto que pretendía perpetuarse al margen de la voluntad popular venezolana y sostuvo que el país no convalida hechos consumados.
Para la transición democrática de Venezuela, RD pidió además la creación de una hoja de ruta seria, realista y cuidadosamente planificada.
El proceso de transición se produce luego de que, el pasado 3 de enero, Nicolás Maduro fuera capturado por fuerzas estadounidenses durante una operación en Caracas y trasladado a Estados Unidos junto a su esposa, Cilia Flores, quedando ambos bajo custodia federal en Nueva York. Maduro calificó su captura como un secuestro.
En Estados Unidos, Maduro enfrenta cargos relacionados con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. Los fiscales estadounidenses lo acusan de haber utilizado su posición de poder para facilitar el tráfico de grandes cantidades de cocaína hacia ese país. El juicio en su contra está previsto para comenzar el próximo año.
Tras la captura de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez quedó como presidenta interina de Venezuela.
En esta nueva etapa, Venezuela no respondió a las recientes declaraciones de RD.
Los episodios citados anteriormente muestran la posición de República Dominicana frente a la política exterior, su defensa de la democracia y su postura respecto a los gobiernos de la región.En casos como Nicaragua, Venezuela y Cuba, las críticas dominicanas han generado respuestas de esos gobiernos y, en determinados momentos, han contribuido a elevar las tensiones entre las partes.
Ahora, la nueva fase de las relaciones entre Cuba y República Dominicana replantea la historia de los vínculos entre ambos países desde su restablecimiento en 1998.


Luz Ogando