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Adiós a Richard Egüez, autor de "El Bodeguero"

Músico. El legendario flautista de la Orquesta Aragón murió en La Habana a los 82 años. Padecía un accidente cerebral

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Adiós a Richard Egüez, autor de El Bodeguero
Egüez, con espejuelos y la mano en la boca, foto de época.
S.d. Richard Egüez se llevó su flauta y otros argumentos a esa otra parte donde seguramente la música es eterna. La poeta Nancy Morejón había escrito un poemario en los años 70, donde titulaba "Richrad trajo su flauta y otros argumentos".

El autor de "El Bodeguero", "Sabrosona", "El cuini (tiene bandera)", "Gladys", "El cerquillo", "Bombón chá", "Cero penas", "El trago", "La cantina" y "Maloja", salió con su solo de flauta, de la cual bebieron Johnny Pacheco y tantos otros para darle color a la salsa. Se llamaba Eduardo, pero desde que se hizo famoso se le conoció como Richard.

Había nacido en la provincia cubana de Santa Clara, hace 82 años, el 26 de octubre de 1924. Desde pequeño estudió música con su padre, sobre todo guitarra, piano, clarinete y flauta, el instrumento del cual se adueñó ya para siempre en la historia de la música cubana, gracias a su virtuosismo y a un estilo muy suyo: el sonido Aragón.

Fue músico de la Banda Municipal de Santa Clara. A los 14 años integró como pianista la orquesta Monterrey, y dos años después se incorporó a la Orquesta Hermanos García, más tarde a la Ritmo y Alegría. Pero en 1952 fue cuando comenzó su exitosa trayectoria como flautista de la Orquesta Aragón, en la que permaneció hasta 1985 cuando fundó su propia orquesta. A la Aragón le aportó no sólo sus composiciones, sino sus improvisaciones que han hecho historia, y su solidaridad y modestia como ser humano. Richard Egüez participó como instrumentista en conciertos sinfónicos. Fue un destacado arreglista.

Aquellos que han sentido el cosquilleo en los pies pidiendo bailar un chachachá, saben que cuando escuchen "toma chocolate y paga lo que debes", habrá un flautista preguntando cuáles son los argumentos de la memoria, allá por esos sitios llamados la eternidad.