Adiós al Torito, apareció el Torazo
La inclusión del venezolano Ángel Vallenilla aporta novedad

Santo Domingo. El debut oficial de la renovada orquesta Los Toros Band, la medianoche del lunes en la discoteca Jet Set, dio a conocer a una nueva línea frontal en sus tres cuartas partes. Con la salida de El Torito, sin lugar a dudas un ídolo querido de los dominicanos y otras tierras, apareció -con esos golpes de suerte que tienen los buenos productores- un cantante venezolano que bien valdría la pena nombrar como El Torazo.
Cuentan que grababan un tema con el cantante Gustavo Alfonso, salido de 9 x 9 Roberto y necesitaban alguien que le enseñara como colocar la voz en determinados temas y alguien mencionó al venezolano. "Llámenlo, que él puede enseñarle", dijo el grabador. Cuando vino Ángel Vallenilla y el Toro lo oyó cantar, llamó inmediatamente a su hermano Juan Pablo Díaz, con el mismo entusiasmo que debió tener Arquímedes cuando gritó "¡Eureka!" y le gritó: "¡He encontrado una estrella!"
La entrada de Ángel -proveniente de las huestes de Oscar de León, muy en la línea de Vladimir- aporta al grupo una posibilidad dentro de su propio formato, que inteligentemente utilizado puede abrir el diapasón de su repertorio, más allá del merengue y la bachata.
Rubby Pérez, que asistió al debut dijo que era "tremendo salsero, con un instrumento vocal muy bien colocado". Y sin dudas, se trata de un intérprete con unas posibilidades vocales excelentes, buen filin para sonear y capacidad de fabulación en las improvisaciones. Talento demostrado en temas como el clásico "Castellanos", que popularizara Benny Moré.
Pero donde de verdad brilló fue en la bachata más de moda en los últimos tiempos en la voz de Héctor Acosta: "Perdóname la vida". Allí Ángel subió tanto en la frase final, que merece el epíteto de El Torazo.
La inclusión de Jessica Nouel alegra el frente, compuesto además, por un cantante que lleva 15 años en la agrupación, Olvis García, y el joven y verdecito aún ganador de "Buscando el Exito" de 9 x 9 Roberto, Gustavo Adolfo. En relación con este último se hace necesario que aprenda a colocar la voz y a conocer más su órgano vocal y sus posibilidades. Debe aprender además a bailar, pues demostró ser incapaz de llevar el más sencillo paso de salsa que tiene que ver con la clave. Eso es imprescindible en una agrupación como ésta.
Por lo demás, la orquesta demuestra ser capaz de asumir cualquier ritmo con igual sabor: una salsa que un merengue o una bachata. Y cuenta con excelentes músicos, entre los que cabría destacar al pianista y el tecladista, así como al timbalero, quien a pesar de que pudo demostrar mucho más en su solo, demostró capacidad para dar más. Buenos arreglos en los metales y un empaste formidable dicen que hay Los Toros Band para rato.
Cuentan que grababan un tema con el cantante Gustavo Alfonso, salido de 9 x 9 Roberto y necesitaban alguien que le enseñara como colocar la voz en determinados temas y alguien mencionó al venezolano. "Llámenlo, que él puede enseñarle", dijo el grabador. Cuando vino Ángel Vallenilla y el Toro lo oyó cantar, llamó inmediatamente a su hermano Juan Pablo Díaz, con el mismo entusiasmo que debió tener Arquímedes cuando gritó "¡Eureka!" y le gritó: "¡He encontrado una estrella!"
La entrada de Ángel -proveniente de las huestes de Oscar de León, muy en la línea de Vladimir- aporta al grupo una posibilidad dentro de su propio formato, que inteligentemente utilizado puede abrir el diapasón de su repertorio, más allá del merengue y la bachata.
Rubby Pérez, que asistió al debut dijo que era "tremendo salsero, con un instrumento vocal muy bien colocado". Y sin dudas, se trata de un intérprete con unas posibilidades vocales excelentes, buen filin para sonear y capacidad de fabulación en las improvisaciones. Talento demostrado en temas como el clásico "Castellanos", que popularizara Benny Moré.
Pero donde de verdad brilló fue en la bachata más de moda en los últimos tiempos en la voz de Héctor Acosta: "Perdóname la vida". Allí Ángel subió tanto en la frase final, que merece el epíteto de El Torazo.
La inclusión de Jessica Nouel alegra el frente, compuesto además, por un cantante que lleva 15 años en la agrupación, Olvis García, y el joven y verdecito aún ganador de "Buscando el Exito" de 9 x 9 Roberto, Gustavo Adolfo. En relación con este último se hace necesario que aprenda a colocar la voz y a conocer más su órgano vocal y sus posibilidades. Debe aprender además a bailar, pues demostró ser incapaz de llevar el más sencillo paso de salsa que tiene que ver con la clave. Eso es imprescindible en una agrupación como ésta.
Por lo demás, la orquesta demuestra ser capaz de asumir cualquier ritmo con igual sabor: una salsa que un merengue o una bachata. Y cuenta con excelentes músicos, entre los que cabría destacar al pianista y el tecladista, así como al timbalero, quien a pesar de que pudo demostrar mucho más en su solo, demostró capacidad para dar más. Buenos arreglos en los metales y un empaste formidable dicen que hay Los Toros Band para rato.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones