Agua del limonero, El Cigala ovacionado
La actuación, este sábado pasado, colmó a La Fiesta

SANTO DOMINGO. Diego El Cigala, con sus 39 años, el cabello largo, la nariz aguileña y la voz alta de gitano, fue ovacionado por un público que estuvo desde las 8:00 de la noche esperando por sus Lágrimas Negras.
Lo acompañaron tres mosqueteros, tres convencidos de que si hay ganas y buena vibra, se toca, y si no... bueno, habrá que ver. Pero el piano de Yobito -el sobrino de Moncho, el gitano del bolero-, la percusión de Yuba y el contrabajo de Jersy Heredia, un negro guantanamero arraigado en España, con más swing en el instrumento que una bola submarina en un juego de pelota, fueron los encargados de presentar al amigo de Bebo Valdés. De hecho, el único de la formación original es Heredia, un contrabajo fuera de serie, que agrega matices a la degustación del espectáculo, con su vivaz modo de agregarse y hacerse parte del instrumento.
Niebla del riachuelo, tango de Enrique Domingo; Vete de mí, de Bola de Nieve; Dos gardenias, de Isolina Carrillo y por supuesto Lágrimas negras, de Miguel Matamoros, fueron los temas más aplaudidos. La bien pagá, le fue pedido por el público.
María Castillo, la actriz, lo comentó a DL: "El Cigala ha sido capaz de convocar al má variopinto de los públicos vistos. Gentes de todas las clases sociales y generaciones, políticos y humoristas, escritores y juristas..." Y es que allí estuvieron escuchando sus canciones desde el consultor jurídico de la Presidencia, César Pina Toribio y el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, pasando por Almudena Mazarrasa, la embajadora de España –quien lo agasajó la noche anterior con una cena- hasta Cuquín Victoria, Freddy Ginebra y Nuria Piera, el autor de El Carnaval de Sodoma, Pedro Antonio Valdez y el merenguero Diómedes Núñez, por sólo citar algunos. De cualquier manera fue un acontecimiento musical que aunó sensibilidades disímiles ante su estilo flamenco de decir los boleros.
El flechazo de El Cigala con Bebo trajo estas aguas. Esta primera visita abre las puertas grandes para un Cigala en el Teatro Nacional, con guitarras y ese mismo trío de excelentes músicos que se entregan.
Agua del limonero, El Cigala fue ovacionado.
Lo acompañaron tres mosqueteros, tres convencidos de que si hay ganas y buena vibra, se toca, y si no... bueno, habrá que ver. Pero el piano de Yobito -el sobrino de Moncho, el gitano del bolero-, la percusión de Yuba y el contrabajo de Jersy Heredia, un negro guantanamero arraigado en España, con más swing en el instrumento que una bola submarina en un juego de pelota, fueron los encargados de presentar al amigo de Bebo Valdés. De hecho, el único de la formación original es Heredia, un contrabajo fuera de serie, que agrega matices a la degustación del espectáculo, con su vivaz modo de agregarse y hacerse parte del instrumento.
Niebla del riachuelo, tango de Enrique Domingo; Vete de mí, de Bola de Nieve; Dos gardenias, de Isolina Carrillo y por supuesto Lágrimas negras, de Miguel Matamoros, fueron los temas más aplaudidos. La bien pagá, le fue pedido por el público.
María Castillo, la actriz, lo comentó a DL: "El Cigala ha sido capaz de convocar al má variopinto de los públicos vistos. Gentes de todas las clases sociales y generaciones, políticos y humoristas, escritores y juristas..." Y es que allí estuvieron escuchando sus canciones desde el consultor jurídico de la Presidencia, César Pina Toribio y el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, pasando por Almudena Mazarrasa, la embajadora de España –quien lo agasajó la noche anterior con una cena- hasta Cuquín Victoria, Freddy Ginebra y Nuria Piera, el autor de El Carnaval de Sodoma, Pedro Antonio Valdez y el merenguero Diómedes Núñez, por sólo citar algunos. De cualquier manera fue un acontecimiento musical que aunó sensibilidades disímiles ante su estilo flamenco de decir los boleros.
El flechazo de El Cigala con Bebo trajo estas aguas. Esta primera visita abre las puertas grandes para un Cigala en el Teatro Nacional, con guitarras y ese mismo trío de excelentes músicos que se entregan.
Agua del limonero, El Cigala fue ovacionado.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones