Altagracia López Ferreiras, ex rectora de Intec
"Sin formación en ciencias básicas es difícil el desarrollo científico y tecnológico"

Matemática y educadora de profesión, Altagracia López Ferreiras dirige el Centro de Innovación en Educación Superior (CINNES-INTEC). Organizada y rigurosa, cuestiona la forma en que tradicionalmente se han enseñado las matemáticas y plantea su importancia para el desarrollo del país.
Lejos del estereotipo del clásico profesor de matemáticas, entiende que los números no son para genios, sino para todos y aunque le encantan, no vive sólo en un mundo de teoremas y logaritmos. Cree que las mujeres pueden aportar un liderazgo menos vertical, más humano y más útil y dice que los buenos ciudadanos deberían involucrarse más en la política.
¿Cuál es el objetivo del Centro de Innovación en Educación Superior?
Fortalecer la aplicación de nuevas alternativas para la docencia y la investigación de la educación superior. Sabemos, por experiencia, que la universidad es una de las instituciones a las que más se les dificulta cambiar.
¿Por qué?
Pienso que en un principio porque la resistencia al cambio es propia del ser humano y la universidad es una institución milenaria y tiene un saber hacer y un saber ser que data de siglos y nos cuesta romper esquemas.
Hablemos de su primera formación profesional. ¿No era extraño en el país ver a una mujer estudiando matemáticas, en la época en que usted fue a la universidad?
Sí, éramos cuatro mujeres, de un grupo de quince personas. De hecho la carrera de matemáticas ha tenido poca demanda y ese es uno de los grandes vacíos que tiene la educación superior dominicana. Debería buscarse estrategias para inducir esa demanda porque si no tenemos formación en ciencias básicas es muy difícil que podamos tener un desarrollo científico y tecnológico genuino, sostenible a largo plazo.
¿Por qué nos disgustan tanto las matemáticas?
Me has tocado un tema que me gusta, porque es parte de mi formación profesional original. El problema de las matemáticas está en cómo se enseñan en la educación básica, porque las matemáticas siguen para su aprendizaje el mismo esquema de razonamiento lógico del pensamiento humano. Nuestro profesorado utiliza estrategias pedagógicas muy centradas en la memorización y en la enseñanza no muy participativa, que van poco al desarrollo del talento, de la creatividad. En matemáticas muchas cosas se enseñan de memoria. Con esto no quiero decir que no haya que aprender algunas cosas de memoria. Pero, lo importante es entender cuál es la lógica y la metodología que subyacen a los conceptos y las teorías matemáticas.
Hay quien dice que la matemática es para los genios, no para las mayorías…
Son paradigmas que hay que romper. Creo que las matemáticas son afines al ser humano y que si al niño se le acostumbra a trabajar con juegos lógicos, con algunas figuras y estrategias que desarrollen el pensamiento se le hará la matemática más cercana. Yo también creo que ha cambiado mucho la percepción de las matemáticas que existe en escuelas y colegios, que están transformando sus estilos de enseñanza. Bueno, tú lo ves con las ingenierías. La ingeniería industrial y la ingeniería civil son dos de las carreras de mayor demanda, pero requieren de una buena formación matemática y de una buena formación en ciencias. A nivel de género también se van rompiendo paradigmas porque la mujer ha ocupado espacio en esas dos disciplinas.
¿En algún lugar está escrito que las mujeres somos malas en matemáticas?
Pienso que es un problema cultural, es un problema de educación. A muchas nos han educado enseñándonos que hay ciertas carreras propias para las mujeres y pienso que eso se está rompiendo con la feminización de la sociedad y de la educación superior. Entiendo que la mujer puede aportar a la construcción de una nueva sociedad desde una nueva perspectiva, pero, creo que hay mucho por construir con relación a la mujer.
Hay un estereotipo del matemático excéntrico e incomprensible para los demás…
Cuando yo me presentaba, cuando enseñaba matemáticas decía que me iba a presentar sin título y sin estereotipos, sin decir que las matemáticas eran difíciles, porque mi personalidad no encajaba con eso. El profesor de matemáticas se ha refugiado mucho en ese comodín de que las matemáticas son difíciles y no ha tratado de buscar estrategias alternativas para que las matemáticas le lleguen al estudiante.
¿Qué áreas de ciencias básicas no manejamos los dominicanos?
Una de las áreas en las que más fallamos es el razonamiento y el pensamiento lógico deductivo, quizás por la misma inmediatez con que nos desempeñamos en la vida, tratamos de hacer simples cosas complejas
¿Y eso es tan malo?
En algunas circunstancias pienso que sí, porque hay situaciones que son complejas y que no se pueden simplificar. Por ejemplo, si tienes que desarrollar un teorema, tienes que seguir una secuencia de pasos, uno es consecuencia del otro. Si omites un paso, puedes no llegar a la solución correcta. Tú tienes que seguir un camino y, a veces, a los seres humanos nos cuesta ser disciplinados y seguir una pauta.
Algunos estudiantes piensan que hay un divorcio entre lo que le enseñan en la escuela y lo que realmente necesitan para su carrera y para la vida.
Has tocado un punto esencial para todo profesional y ser humano hoy, el dominio de unas disciplinas para la vida, el utilitarismo. Pero necesitas más que utilitarismo para ser un bachiller y por eso al bachiller se le dan una serie de conceptos y los tienes para formarte de una manera holística. Igual pasa con la matemática, literatura u otras disciplinas. Hay disciplinas que no las aplicas inmediatamente.
Un médico te puede preguntar para qué da cálculo diferencial, pero lo aplica si se especializa en cardiología. El ser humano tiene que estar abierto al aprendizaje continuo, porque puedes cambiar de profesión varias veces en la vida.
Pero, ahora la tendencia es hacia la especialización y a los dominicanos nos culpan de carecer de ella.
Estamos hablando de la especialización a nivel de profesión porque yo no creo en la especialización temprana como algo positivo para el desarrollo de nuestro país. Yo pienso que un profesional, un médico, debe tener una formación básica sólida para enfrentar un mundo cambiante. La especialización viene después de que tú tienes una carrera profesional. Ahora, yo creo que a nuestro sistema educativo le hacen falta algunas opciones, porque no todo el mundo tiene que llegar a la universidad.
¿Nosotros no tenemos lo que necesitamos?
No, pero, si tú tienes ahora una carrera de plomería, a lo mejor no consigues formar técnicos medios, porque no quieren.
¿Será porque hay muchos estigmas?
Si comienzas a crear un esquema de beneficio, que una persona que sea plomero no tiene que ser ingeniero, y que pueda crecer con ese oficio las cosas pueden cambiar.
Supongo que ya nadie se sorprende cuando llega la profesora de matemáticas…
No, creo que hay profesoras de matemáticas, mujeres desempeñando posiciones de liderazgo en empresas y en instituciones educativas. Yo tuve la dicha de tener la rectoría de Intec y eso también fue romper un esquema porque fui la primera mujer rectora de esta institución. Claro, que yo entiendo que la mujer con su accionar tiene que construir un estilo de liderazgo más humano.
¿Terminamos haciéndolo como los hombres?
El referente de liderazgo que la sociedad tiene es el masculino y la mujer cuando llega a posiciones de liderazgo, en algunos casos puede parecerse a los hombres y lo ideal es que lo haga desde su femenino.
¿Cuál sería para usted la diferencia entre esos liderazgos?
Pienso que la mujer tiene cualidades que favorecen la búsqueda del consenso, que puede hacer una gerencia mucho más humanizada y también motivar a que el hombre la haga. Pienso que la mujer puede poner su intuición al servicio de la gerencia y apoyar nuevos estilos y hacerlo desde su capacidad, no desde la posición de que soy mujer y por eso deben darme ese espacio, sino que soy persona, capacitada y por mis haberes merezco desempeñar este rol.
Alguien decía que las mujeres eran buenas gerentes para los empleados, pero no para la empresa, ¿por los niveles de competencia y agresividad?
Esa visión de la gerencia está cambiando. Se tiende hacia organizaciones más centradas en el ser humano.
Pero la globalización ha traído más competencia…
La mujer puede ser competitiva y lo ha demostrado, hay mujeres en relaciones exteriores, podemos negociar, renegociar a los niveles más altos. En la política estamos perdiendo espacio y debemos recuperarlo, hay que ver cuántas mujeres estamos optando para presidenta de la República.
Muchas pensarán que para ser política hay que tener malas artes…
Sí, pero eso es también válido para el hombre. "Si hay que jugar con esas reglas yo no entro" diría una mujer, es también para el hombre, porque los hombres muy serios temen meterse a la política y pienso que hay que dar la batalla, luchar contra esos paradigmas y hacer cambios en la cultura de nuestro país y de la región.
A usted le tocó tener estudios superiores, niños, marido en una época más difícil que ésta..
Me favoreció la educación de mi hogar. Somos diez y para estudios no había diferencia entre hombres y mujeres y todos teníamos igual derecho. Me ayudó el pueblo, Tenares era muy solidario con la educación. Las personas se apoyaban. Recuerdo que los que estábamos en el octavo curso, en el liceo, apoyábamos a los que no podían ir, enseñándoles. Creo que es algo que hay que rescatar. Los municipios juegan un papel importante en la formación de las personas.
LA VIDA
Ella es maestra desde 1968, cuando impartió docencia en el colegio dominicano de La Salle. Ha publicado un libro de álgebra superior y 13 artículos sobre la enseñanza de las matemáticas y la educación general.
Ahora, ya no enseña matemáticas, sino que se dedica a descubrir nuevas formas de enseñar a los universitarios y transmitírselas a otros maestros.
Entre libros y números ha tenido dos hijos, Luis y Patricia y dos nietos.
"Estoy contenta de ser abuela", dice y es la expresión con la que más sonríe.
Lejos del estereotipo del clásico profesor de matemáticas, entiende que los números no son para genios, sino para todos y aunque le encantan, no vive sólo en un mundo de teoremas y logaritmos. Cree que las mujeres pueden aportar un liderazgo menos vertical, más humano y más útil y dice que los buenos ciudadanos deberían involucrarse más en la política.
¿Cuál es el objetivo del Centro de Innovación en Educación Superior?
Fortalecer la aplicación de nuevas alternativas para la docencia y la investigación de la educación superior. Sabemos, por experiencia, que la universidad es una de las instituciones a las que más se les dificulta cambiar.
¿Por qué?
Pienso que en un principio porque la resistencia al cambio es propia del ser humano y la universidad es una institución milenaria y tiene un saber hacer y un saber ser que data de siglos y nos cuesta romper esquemas.
Hablemos de su primera formación profesional. ¿No era extraño en el país ver a una mujer estudiando matemáticas, en la época en que usted fue a la universidad?
Sí, éramos cuatro mujeres, de un grupo de quince personas. De hecho la carrera de matemáticas ha tenido poca demanda y ese es uno de los grandes vacíos que tiene la educación superior dominicana. Debería buscarse estrategias para inducir esa demanda porque si no tenemos formación en ciencias básicas es muy difícil que podamos tener un desarrollo científico y tecnológico genuino, sostenible a largo plazo.
¿Por qué nos disgustan tanto las matemáticas?
Me has tocado un tema que me gusta, porque es parte de mi formación profesional original. El problema de las matemáticas está en cómo se enseñan en la educación básica, porque las matemáticas siguen para su aprendizaje el mismo esquema de razonamiento lógico del pensamiento humano. Nuestro profesorado utiliza estrategias pedagógicas muy centradas en la memorización y en la enseñanza no muy participativa, que van poco al desarrollo del talento, de la creatividad. En matemáticas muchas cosas se enseñan de memoria. Con esto no quiero decir que no haya que aprender algunas cosas de memoria. Pero, lo importante es entender cuál es la lógica y la metodología que subyacen a los conceptos y las teorías matemáticas.
Hay quien dice que la matemática es para los genios, no para las mayorías…
Son paradigmas que hay que romper. Creo que las matemáticas son afines al ser humano y que si al niño se le acostumbra a trabajar con juegos lógicos, con algunas figuras y estrategias que desarrollen el pensamiento se le hará la matemática más cercana. Yo también creo que ha cambiado mucho la percepción de las matemáticas que existe en escuelas y colegios, que están transformando sus estilos de enseñanza. Bueno, tú lo ves con las ingenierías. La ingeniería industrial y la ingeniería civil son dos de las carreras de mayor demanda, pero requieren de una buena formación matemática y de una buena formación en ciencias. A nivel de género también se van rompiendo paradigmas porque la mujer ha ocupado espacio en esas dos disciplinas.
¿En algún lugar está escrito que las mujeres somos malas en matemáticas?
Pienso que es un problema cultural, es un problema de educación. A muchas nos han educado enseñándonos que hay ciertas carreras propias para las mujeres y pienso que eso se está rompiendo con la feminización de la sociedad y de la educación superior. Entiendo que la mujer puede aportar a la construcción de una nueva sociedad desde una nueva perspectiva, pero, creo que hay mucho por construir con relación a la mujer.
Hay un estereotipo del matemático excéntrico e incomprensible para los demás…
Cuando yo me presentaba, cuando enseñaba matemáticas decía que me iba a presentar sin título y sin estereotipos, sin decir que las matemáticas eran difíciles, porque mi personalidad no encajaba con eso. El profesor de matemáticas se ha refugiado mucho en ese comodín de que las matemáticas son difíciles y no ha tratado de buscar estrategias alternativas para que las matemáticas le lleguen al estudiante.
¿Qué áreas de ciencias básicas no manejamos los dominicanos?
Una de las áreas en las que más fallamos es el razonamiento y el pensamiento lógico deductivo, quizás por la misma inmediatez con que nos desempeñamos en la vida, tratamos de hacer simples cosas complejas
¿Y eso es tan malo?
En algunas circunstancias pienso que sí, porque hay situaciones que son complejas y que no se pueden simplificar. Por ejemplo, si tienes que desarrollar un teorema, tienes que seguir una secuencia de pasos, uno es consecuencia del otro. Si omites un paso, puedes no llegar a la solución correcta. Tú tienes que seguir un camino y, a veces, a los seres humanos nos cuesta ser disciplinados y seguir una pauta.
Algunos estudiantes piensan que hay un divorcio entre lo que le enseñan en la escuela y lo que realmente necesitan para su carrera y para la vida.
Has tocado un punto esencial para todo profesional y ser humano hoy, el dominio de unas disciplinas para la vida, el utilitarismo. Pero necesitas más que utilitarismo para ser un bachiller y por eso al bachiller se le dan una serie de conceptos y los tienes para formarte de una manera holística. Igual pasa con la matemática, literatura u otras disciplinas. Hay disciplinas que no las aplicas inmediatamente.
Un médico te puede preguntar para qué da cálculo diferencial, pero lo aplica si se especializa en cardiología. El ser humano tiene que estar abierto al aprendizaje continuo, porque puedes cambiar de profesión varias veces en la vida.
Pero, ahora la tendencia es hacia la especialización y a los dominicanos nos culpan de carecer de ella.
Estamos hablando de la especialización a nivel de profesión porque yo no creo en la especialización temprana como algo positivo para el desarrollo de nuestro país. Yo pienso que un profesional, un médico, debe tener una formación básica sólida para enfrentar un mundo cambiante. La especialización viene después de que tú tienes una carrera profesional. Ahora, yo creo que a nuestro sistema educativo le hacen falta algunas opciones, porque no todo el mundo tiene que llegar a la universidad.
¿Nosotros no tenemos lo que necesitamos?
No, pero, si tú tienes ahora una carrera de plomería, a lo mejor no consigues formar técnicos medios, porque no quieren.
¿Será porque hay muchos estigmas?
Si comienzas a crear un esquema de beneficio, que una persona que sea plomero no tiene que ser ingeniero, y que pueda crecer con ese oficio las cosas pueden cambiar.
Supongo que ya nadie se sorprende cuando llega la profesora de matemáticas…
No, creo que hay profesoras de matemáticas, mujeres desempeñando posiciones de liderazgo en empresas y en instituciones educativas. Yo tuve la dicha de tener la rectoría de Intec y eso también fue romper un esquema porque fui la primera mujer rectora de esta institución. Claro, que yo entiendo que la mujer con su accionar tiene que construir un estilo de liderazgo más humano.
¿Terminamos haciéndolo como los hombres?
El referente de liderazgo que la sociedad tiene es el masculino y la mujer cuando llega a posiciones de liderazgo, en algunos casos puede parecerse a los hombres y lo ideal es que lo haga desde su femenino.
¿Cuál sería para usted la diferencia entre esos liderazgos?
Pienso que la mujer tiene cualidades que favorecen la búsqueda del consenso, que puede hacer una gerencia mucho más humanizada y también motivar a que el hombre la haga. Pienso que la mujer puede poner su intuición al servicio de la gerencia y apoyar nuevos estilos y hacerlo desde su capacidad, no desde la posición de que soy mujer y por eso deben darme ese espacio, sino que soy persona, capacitada y por mis haberes merezco desempeñar este rol.
Alguien decía que las mujeres eran buenas gerentes para los empleados, pero no para la empresa, ¿por los niveles de competencia y agresividad?
Esa visión de la gerencia está cambiando. Se tiende hacia organizaciones más centradas en el ser humano.
Pero la globalización ha traído más competencia…
La mujer puede ser competitiva y lo ha demostrado, hay mujeres en relaciones exteriores, podemos negociar, renegociar a los niveles más altos. En la política estamos perdiendo espacio y debemos recuperarlo, hay que ver cuántas mujeres estamos optando para presidenta de la República.
Muchas pensarán que para ser política hay que tener malas artes…
Sí, pero eso es también válido para el hombre. "Si hay que jugar con esas reglas yo no entro" diría una mujer, es también para el hombre, porque los hombres muy serios temen meterse a la política y pienso que hay que dar la batalla, luchar contra esos paradigmas y hacer cambios en la cultura de nuestro país y de la región.
A usted le tocó tener estudios superiores, niños, marido en una época más difícil que ésta..
Me favoreció la educación de mi hogar. Somos diez y para estudios no había diferencia entre hombres y mujeres y todos teníamos igual derecho. Me ayudó el pueblo, Tenares era muy solidario con la educación. Las personas se apoyaban. Recuerdo que los que estábamos en el octavo curso, en el liceo, apoyábamos a los que no podían ir, enseñándoles. Creo que es algo que hay que rescatar. Los municipios juegan un papel importante en la formación de las personas.
LA VIDA
Ella es maestra desde 1968, cuando impartió docencia en el colegio dominicano de La Salle. Ha publicado un libro de álgebra superior y 13 artículos sobre la enseñanza de las matemáticas y la educación general.
Ahora, ya no enseña matemáticas, sino que se dedica a descubrir nuevas formas de enseñar a los universitarios y transmitírselas a otros maestros.
Entre libros y números ha tenido dos hijos, Luis y Patricia y dos nietos.
"Estoy contenta de ser abuela", dice y es la expresión con la que más sonríe.
Diario Libre
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