Ana Gabriel regresa con nuevo álbum e imagen
"Tradicionales"la devuelvea un públicoque la esperó

Los Ángeles. La cantante mexicana Ana Gabriel, desaparecida de los escenarios por algún tiempo, acaba de reaparecer hace pocos días, con la presentación de su nuevo álbum "Tradicional", en el cual viniese trabajando calladamente por más de un año.
El espectáculo, evidentemente memorable, según reseñan críticas de varios periódicos y agencias, por el nivel de intimidad que fue capaz de establecer con un público delirante, se realizó en el Anfiteatro Universal de esta ciudad.
"Aunque mi música se ha dejado de escuchar como antes en las radios, todavía los tengo a ustedes", exclamó la cantante al final del espectáculo que fue presenciado por varios miles de asistentes entre quienes se encontraban su mamá, hermanas y sobrinos.
Con 40 años de edad, la cantante de baladas y rancheras, natural de Sinaloa, había iniciado el espectáculo confesando "Aunque ustedes no lo crean, estaba en el camerino nerviosa y muy emocionada, pero con muchas ganas".
Lo realmente importante fue constatar que sigue siendo dueña de una espléndida voz, tan poderosa e imponente que parecía atravesar los muros del auditorio, según Patti Reyes de Radionotas.com.
"Se podrá decir que Ana Gabriel es demasiado melodramática, y que su voz termina siempre por alcanzar inflexiones exageradas; pero la genuina pasión con la que se enfrenta a cada una de sus piezas (muchas de las cuales han sido escritas por ella misma) no puede resultar siendo menos que conmovedora", afirmó el cronista de "Correo del Caroní" de Ciudad de Guayana.
Despertarse a componer en la madrugada
La también compositora declaró días antes de la presentación de "Tradicionales"a Juan Rodríguez Flores de "La Opinión digital": "Compongo, sencillamente, porque tengo cosas que decir y llevo muchos sentimientos dentro de mí. Cuando empiezo a trabajar en una canción nunca pienso en cual será la clase de música con la que voy a cantarla. Eso viene al final. La inspiración no reconoce cuáles son las distancias que hay entre un estilo de música y otro".
Y agregó: "En mi profesión hay instantes en que yo vivo con enorme felicidad y que no cambiaría por nada en el mundo. Estar sobre el escenario cantando mi música y compartiéndola con miles de personas es uno de ellos".
Dueña de un repertorio amplio y muy recordado por el público que abarrotó el Anfiteatro Universal, Ana Gabriel tuvo uno de esos instantes con este propio espectáculo.
"Hay canciones mías que no han pasado de moda de un día a otro sino que, por el contrario, permanecen frescas y actuales en el corazón de quienes las siguen escuchando. Es muy bonito para mí darme cuenta de la forma en que el público sigue identificándose con mis composiciones a través de los años. Eso quiere decir que lo que yo escribo tiene suficiente pasión y sensibilidad como para hablarle a otros seres humanos", expresó a una radio local.
"Volver a empezar", "Vámonos", "Me equivoqué", formaron parte de un popurrí de rancheras que tuvo el detalle de cantarle a una persona por medio de un celular que le dio uno de los asistente.
"Déjame vivir", y "Con las alas atadas", "Quien como tú" y "A pesar de todo", "El cigarrillo" y "En la oscuridad" fueron cayendo con la noche; ésta última provocó el baile de todos los asistentes, continuada por "Hice bien quererte", mientras que la cantante con movimientos sexies se movía en todo el escenario. Y luego "Simplemente amigos".
A estas alturas, según narraciones de testigos, Ana Gabriel con lágrimas en los ojos exclamó con emoción, "madre, mira como quieren a tu hija".
"La araña" y "Demasiado tarde" fueron dedicados a los hombres, la primera y a las féminas la segunda. "Luna", convirtió al auditorio en un solo canto ensordecedor. "Mar y arena" y "Ay amor".
"No se imaginan lo que significa todo este cariño, estoy obligada a dar el doble, quiero que se vayan a casita felices. Aunque mi música se ha dejado de escuchar en la radio, ustedes son los que mandan, son los que tienen la "última palabra", comentó la cantante, los gritos de ¡bravo! y terminó con "Mariachi con tambor", "Mi gusto es" y "Ando volando".
Se apagaron las luces del escenario, pero la mayoría seguía de pie aplaudiendoy cuando todos pensaban que se iban a quedar con las ganas de otra, apareció Ana Gabriel con "Tú y las nubes"con la que sí daba por terminada una actuación que habrá de recordarse por mucho tiempo.
Más de 10 premios
Tras más de 25 años de carrera artística, ha recibido más de diez Premios Lo Nuestro, por mejor cantante de música latina, álbum del año, mejor intérprete, artista femenina, canción del año; así como Discos de diamante, platino y oro por muchos de sus discos.
El espectáculo, evidentemente memorable, según reseñan críticas de varios periódicos y agencias, por el nivel de intimidad que fue capaz de establecer con un público delirante, se realizó en el Anfiteatro Universal de esta ciudad.
"Aunque mi música se ha dejado de escuchar como antes en las radios, todavía los tengo a ustedes", exclamó la cantante al final del espectáculo que fue presenciado por varios miles de asistentes entre quienes se encontraban su mamá, hermanas y sobrinos.
Con 40 años de edad, la cantante de baladas y rancheras, natural de Sinaloa, había iniciado el espectáculo confesando "Aunque ustedes no lo crean, estaba en el camerino nerviosa y muy emocionada, pero con muchas ganas".
Lo realmente importante fue constatar que sigue siendo dueña de una espléndida voz, tan poderosa e imponente que parecía atravesar los muros del auditorio, según Patti Reyes de Radionotas.com.
"Se podrá decir que Ana Gabriel es demasiado melodramática, y que su voz termina siempre por alcanzar inflexiones exageradas; pero la genuina pasión con la que se enfrenta a cada una de sus piezas (muchas de las cuales han sido escritas por ella misma) no puede resultar siendo menos que conmovedora", afirmó el cronista de "Correo del Caroní" de Ciudad de Guayana.
Despertarse a componer en la madrugada
La también compositora declaró días antes de la presentación de "Tradicionales"a Juan Rodríguez Flores de "La Opinión digital": "Compongo, sencillamente, porque tengo cosas que decir y llevo muchos sentimientos dentro de mí. Cuando empiezo a trabajar en una canción nunca pienso en cual será la clase de música con la que voy a cantarla. Eso viene al final. La inspiración no reconoce cuáles son las distancias que hay entre un estilo de música y otro".
Y agregó: "En mi profesión hay instantes en que yo vivo con enorme felicidad y que no cambiaría por nada en el mundo. Estar sobre el escenario cantando mi música y compartiéndola con miles de personas es uno de ellos".
Dueña de un repertorio amplio y muy recordado por el público que abarrotó el Anfiteatro Universal, Ana Gabriel tuvo uno de esos instantes con este propio espectáculo.
"Hay canciones mías que no han pasado de moda de un día a otro sino que, por el contrario, permanecen frescas y actuales en el corazón de quienes las siguen escuchando. Es muy bonito para mí darme cuenta de la forma en que el público sigue identificándose con mis composiciones a través de los años. Eso quiere decir que lo que yo escribo tiene suficiente pasión y sensibilidad como para hablarle a otros seres humanos", expresó a una radio local.
"Volver a empezar", "Vámonos", "Me equivoqué", formaron parte de un popurrí de rancheras que tuvo el detalle de cantarle a una persona por medio de un celular que le dio uno de los asistente.
"Déjame vivir", y "Con las alas atadas", "Quien como tú" y "A pesar de todo", "El cigarrillo" y "En la oscuridad" fueron cayendo con la noche; ésta última provocó el baile de todos los asistentes, continuada por "Hice bien quererte", mientras que la cantante con movimientos sexies se movía en todo el escenario. Y luego "Simplemente amigos".
A estas alturas, según narraciones de testigos, Ana Gabriel con lágrimas en los ojos exclamó con emoción, "madre, mira como quieren a tu hija".
"La araña" y "Demasiado tarde" fueron dedicados a los hombres, la primera y a las féminas la segunda. "Luna", convirtió al auditorio en un solo canto ensordecedor. "Mar y arena" y "Ay amor".
"No se imaginan lo que significa todo este cariño, estoy obligada a dar el doble, quiero que se vayan a casita felices. Aunque mi música se ha dejado de escuchar en la radio, ustedes son los que mandan, son los que tienen la "última palabra", comentó la cantante, los gritos de ¡bravo! y terminó con "Mariachi con tambor", "Mi gusto es" y "Ando volando".
Se apagaron las luces del escenario, pero la mayoría seguía de pie aplaudiendoy cuando todos pensaban que se iban a quedar con las ganas de otra, apareció Ana Gabriel con "Tú y las nubes"con la que sí daba por terminada una actuación que habrá de recordarse por mucho tiempo.
Más de 10 premios
Tras más de 25 años de carrera artística, ha recibido más de diez Premios Lo Nuestro, por mejor cantante de música latina, álbum del año, mejor intérprete, artista femenina, canción del año; así como Discos de diamante, platino y oro por muchos de sus discos.
Diario Libre
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