Anorexia y Bulimia: reflejos de una baja autoestima

República Dominicana no cuenta con estadísticas sobre el tema pero en los países desarrollados, la anorexia nerviosa afecta aproximadamente a una de cada 200 jóvenes de entre 12 y 14 años y aunque las mujeres jóvenes ( entre 14 y 18 años) siguen siendo las más afectadas, los varones, las mujeres maduras y los niños menores de 12 años comienzan a padecerla.
"La anorexia nerviosa es más frecuente en la mujer que en el varón en una proporción de 10 a 1. La bulimia se da con más frecuencia que la anorexia nerviosa, su incidencia es cuatro veces mayor", explica el doctor Vicente A. Santana Sorí, médico general especializado en Nutriología Clínica.
Los estudios arrojan que entre el 3 y el 10% de las adolescentes la padecen. Entre el 50 y el 60% de los casos se cura y el resto de pacientes cronifican la enfermedad.
La mortalidad por anorexia nerviosa es de un 10% entre las pacientes que la padecen.
Un detalle delatador de una persona anoréxica, relacionado con los alimentos, es hacer trozos pequeños, los esparcen por el plato, revuelven la comida y , en definitiva, no ingieren nada.
"En el caso de los bulímicos, suelen comer con la sensación de no poder parar, con pasión y con ira a la vez, para luego inducirse al vómito", explica el galeno.
Describe la anorexia como un trastorno síquico donde el paciente tiene una aversión total hacia los alimentos. Una sensación de plenitud aún cuando ingiere poca cantidad. En cuanto a la bulimia, dice que es una entidad que hasta 1989 estuvo unida a la anorexia.
"Ahora es una entidad única que se define como un estado adictivo de la comida. Es una enfermedad donde el paciente hace una ira compulsiva a comer y sienten el mismo placer cuando come como cuando se induce al vómito".
Es un trastorno mental que se caracteriza por episodios de voracidad, o lo que es lo mismo, comer grandes cantidades de comida en un corto espacio de tiempo a los que siguen siempre conductas tendentes a evitar el aumento de peso.
Además de inducirse al vómito, estas personas suelen ponerse enemas, hacen ayuno prolongado y realizan ejercicio de manera excesiva "lo que refleja un sentimiento de vergüenza".
La persona cuando vomita libera una sustancia química y el bulímico va haciéndose adicta a ésta.
Santana sostiene que las personas que suelen padecen alguno de estos dos trastornos alimenticios suelen tener problemas síquicos y una baja autoestima que lo lleva a recharzarse como son, razón por la cual su ayuda debe estar guiada por un siquiatra o sicoterapuetas asociados con un dietista o un nutriólogo.
La anorexia parte de un sentimiento bueno porque "la persona quiere mantener el peso, desea verse delgada".
La cosa se complica cuando la persona se vuelve obsesiva con su peso, entonces se convierte en un trastorno patológico.
"Suelen ser personas con una baja autoestima y falta de afecto, lo que las torna inseguras", dice el especialista
La bulimia, también, arrastra cierta situación de inconformidad con el peso y la forma de verse aunque es un paciente diferente al anoréxico porque tiene momentos compulsivos de comer pero siempre negado a engordar.
Definición de anorexia
Es una enfermedad mental que consiste en una pérdida voluntaria de peso, y un intenso temor a la obesidad.
Principales síntomas de la anorexia:
Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo adecuado para la estatura, llegando a situaciones de delgadez extrema.
Miedo obsesivo a engordar aún cuando el peso es muy bajo.
Sensación de estar gordo.
Tienen una percepción de su cuerpo que no es real.
Consecuencias:
Además de la desnutrición, en el caso de las mujeres, suele desaparecer o se retrasa la menstruación.
La persona anoréxica trabaja y se ejercita en exceso, disminuyendo sus horas de sueño y de reposo, lo que puede acarrear problemas a la salud en general.
En el aspecto psicológico, los anoréxicos suelen aislarse.
Según los expertos:
Para defendernos y evitar caer en uno de estos dos trastornos, no debe olvidarse que para mantenerse en forma sólo se precisa de la combinación del deporte con una dieta sana y equilibrada.
Se debe hacer caso omiso al bombardeo publicitario que manda la señal de que para ser exitoso y bello hay que estar delgados. Impedir que la delgadez se convierta en una obsesión que nos lleve a enfermar.
Las pautas a seguir serían:
Ignorar el tipo de publicidad que nos induzca a ser como realmente no somos.
Asesorarnos por un especialista en la materia antes de iniciar cualquier plan de dieta tendente a perder peso.
"La anorexia nerviosa es más frecuente en la mujer que en el varón en una proporción de 10 a 1. La bulimia se da con más frecuencia que la anorexia nerviosa, su incidencia es cuatro veces mayor", explica el doctor Vicente A. Santana Sorí, médico general especializado en Nutriología Clínica.
Los estudios arrojan que entre el 3 y el 10% de las adolescentes la padecen. Entre el 50 y el 60% de los casos se cura y el resto de pacientes cronifican la enfermedad.
La mortalidad por anorexia nerviosa es de un 10% entre las pacientes que la padecen.
Un detalle delatador de una persona anoréxica, relacionado con los alimentos, es hacer trozos pequeños, los esparcen por el plato, revuelven la comida y , en definitiva, no ingieren nada.
"En el caso de los bulímicos, suelen comer con la sensación de no poder parar, con pasión y con ira a la vez, para luego inducirse al vómito", explica el galeno.
Describe la anorexia como un trastorno síquico donde el paciente tiene una aversión total hacia los alimentos. Una sensación de plenitud aún cuando ingiere poca cantidad. En cuanto a la bulimia, dice que es una entidad que hasta 1989 estuvo unida a la anorexia.
"Ahora es una entidad única que se define como un estado adictivo de la comida. Es una enfermedad donde el paciente hace una ira compulsiva a comer y sienten el mismo placer cuando come como cuando se induce al vómito".
Es un trastorno mental que se caracteriza por episodios de voracidad, o lo que es lo mismo, comer grandes cantidades de comida en un corto espacio de tiempo a los que siguen siempre conductas tendentes a evitar el aumento de peso.
Además de inducirse al vómito, estas personas suelen ponerse enemas, hacen ayuno prolongado y realizan ejercicio de manera excesiva "lo que refleja un sentimiento de vergüenza".
La persona cuando vomita libera una sustancia química y el bulímico va haciéndose adicta a ésta.
Santana sostiene que las personas que suelen padecen alguno de estos dos trastornos alimenticios suelen tener problemas síquicos y una baja autoestima que lo lleva a recharzarse como son, razón por la cual su ayuda debe estar guiada por un siquiatra o sicoterapuetas asociados con un dietista o un nutriólogo.
La anorexia parte de un sentimiento bueno porque "la persona quiere mantener el peso, desea verse delgada".
La cosa se complica cuando la persona se vuelve obsesiva con su peso, entonces se convierte en un trastorno patológico.
"Suelen ser personas con una baja autoestima y falta de afecto, lo que las torna inseguras", dice el especialista
La bulimia, también, arrastra cierta situación de inconformidad con el peso y la forma de verse aunque es un paciente diferente al anoréxico porque tiene momentos compulsivos de comer pero siempre negado a engordar.
Definición de anorexia
Es una enfermedad mental que consiste en una pérdida voluntaria de peso, y un intenso temor a la obesidad.
Principales síntomas de la anorexia:
Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo adecuado para la estatura, llegando a situaciones de delgadez extrema.
Miedo obsesivo a engordar aún cuando el peso es muy bajo.
Sensación de estar gordo.
Tienen una percepción de su cuerpo que no es real.
Consecuencias:
Además de la desnutrición, en el caso de las mujeres, suele desaparecer o se retrasa la menstruación.
La persona anoréxica trabaja y se ejercita en exceso, disminuyendo sus horas de sueño y de reposo, lo que puede acarrear problemas a la salud en general.
En el aspecto psicológico, los anoréxicos suelen aislarse.
Según los expertos:
Para defendernos y evitar caer en uno de estos dos trastornos, no debe olvidarse que para mantenerse en forma sólo se precisa de la combinación del deporte con una dieta sana y equilibrada.
Se debe hacer caso omiso al bombardeo publicitario que manda la señal de que para ser exitoso y bello hay que estar delgados. Impedir que la delgadez se convierta en una obsesión que nos lleve a enfermar.
Las pautas a seguir serían:
Ignorar el tipo de publicidad que nos induzca a ser como realmente no somos.
Asesorarnos por un especialista en la materia antes de iniciar cualquier plan de dieta tendente a perder peso.
Diario Libre
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