Antirretrovirales: una alternativa contra el VIH
Ventaja y desventajas, pero con una gran esperanza

Santo Domingo. El pasado sábado se conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA. Tal hecho nos motivó a desarrollar un tema que se podría decir, es la esperanza de aquellos infectados de mejorar o aplazar un poquito más la mortal enfermedad: Los antirretrovirales.
Según Gisselle Vásquez, consultora nacional de gestión del conocimiento y miembro del Consejo Presidencial del Sida (Copresida), los antirretrovirales son tratamientos que se utilizan para la infección del VIH, que ayudan a controlar la cantidad de virus en la sangre y a su vez permite que los CD4 -tipo de glóbulos blancos especializados- aumenten y mejoren la calidad de vida del paciente.
"El uso de antirretrovirales responden a algunos criterios específicos que están establecidos por la Organización Mundial de la Salud; por ejemplo, toda persona que esté infectada no necesita el tratamiento y es que como el VIH es un virus que infecta las defensas, los antirretrovirales, como son una terapia crónica de por vida, tienden a producir efectos adversos como son náuseas, vómitos, anemia y mareos, lo que científicamente se ha establecido no comenzar la terapia hasta que sea necesario", explicó la experta.
Los parámetros avalados por la OMS refieren que desde que se inicia el tratamiento en un paciente que tenga 200 CD4 o menos y otro que tenga por encima de los 200 puede tener lo que se llama criterios difinitorios de SIDA, es decir una infección oportuna que indica que la supresión del sistema inmunológico es muy fuerte y que las condiciones de la salud no son las recomendables.
Conciencia
Hay otro elemento de importancia y es que antes de empezarlo, como los medicamentos son de usos especiales, la persona tiene que estar muy consciente de la responsabilidad que asume, a lo que se llama adherencia al tratamiento, que es la condición clave para el inicio, aseguró Vásquez.
"Si una persona no tiene las condiciones de adherencia puede ser más negativo que positivo, porque el uso intermitente del medicamento, de no tomarlo a la hora y los días indicados promueve lo que llama resistencia a la terapia. Esto entonces sería un problema más grave que la misma infección".
En la mayoría de los casos la resistencia viene de forma natural del propio virus que se hace resistente a ciertas terapias luego de un tiempo. Todo esto no lo podemos saber si no se realizan pruebas de laboratorios especiales como son: hemograma, glucemia, pruebas renales, de hipertensión, entre otras.
"Este tipo de terapia es calificada como la más efectiva y ha tenido un gran avance, ya que antes había que tomarse una gran cantidad de pastillas que a lo largo del tiempo podían causar daños peores, pero hoy existen los llamados tripleterapia que son la combinación de tres medicamentos diferentes. Con esto se podría decir que el SIDA es considerada –en vez de una enfermedad mortal- ahora, una patología como la diabetes o la hipertensión", afirmó la especialista.
En el país existen unas 58 unidades de atención integral que trabajan para la supervisión de esta terapia.
Unidades de atención
Profamilia, Remar, La Victoria, Maternidad La Altagracia, FAD, Fe y Alegría, COIN, Hospital Cabral y Báez, Arturo Grullón, Presidente Estrella Ureña, Bella Vista, Ensanche Libertad, Robert Reid, Lotes y Servicios, IDEV – IDCP, Casa Rosada, Central - PN, IDSS, Hogar Crea, Activo 20/30, Luis E. Aybar, entre otras.
Según Gisselle Vásquez, consultora nacional de gestión del conocimiento y miembro del Consejo Presidencial del Sida (Copresida), los antirretrovirales son tratamientos que se utilizan para la infección del VIH, que ayudan a controlar la cantidad de virus en la sangre y a su vez permite que los CD4 -tipo de glóbulos blancos especializados- aumenten y mejoren la calidad de vida del paciente.
"El uso de antirretrovirales responden a algunos criterios específicos que están establecidos por la Organización Mundial de la Salud; por ejemplo, toda persona que esté infectada no necesita el tratamiento y es que como el VIH es un virus que infecta las defensas, los antirretrovirales, como son una terapia crónica de por vida, tienden a producir efectos adversos como son náuseas, vómitos, anemia y mareos, lo que científicamente se ha establecido no comenzar la terapia hasta que sea necesario", explicó la experta.
Los parámetros avalados por la OMS refieren que desde que se inicia el tratamiento en un paciente que tenga 200 CD4 o menos y otro que tenga por encima de los 200 puede tener lo que se llama criterios difinitorios de SIDA, es decir una infección oportuna que indica que la supresión del sistema inmunológico es muy fuerte y que las condiciones de la salud no son las recomendables.
Conciencia
Hay otro elemento de importancia y es que antes de empezarlo, como los medicamentos son de usos especiales, la persona tiene que estar muy consciente de la responsabilidad que asume, a lo que se llama adherencia al tratamiento, que es la condición clave para el inicio, aseguró Vásquez.
"Si una persona no tiene las condiciones de adherencia puede ser más negativo que positivo, porque el uso intermitente del medicamento, de no tomarlo a la hora y los días indicados promueve lo que llama resistencia a la terapia. Esto entonces sería un problema más grave que la misma infección".
En la mayoría de los casos la resistencia viene de forma natural del propio virus que se hace resistente a ciertas terapias luego de un tiempo. Todo esto no lo podemos saber si no se realizan pruebas de laboratorios especiales como son: hemograma, glucemia, pruebas renales, de hipertensión, entre otras.
"Este tipo de terapia es calificada como la más efectiva y ha tenido un gran avance, ya que antes había que tomarse una gran cantidad de pastillas que a lo largo del tiempo podían causar daños peores, pero hoy existen los llamados tripleterapia que son la combinación de tres medicamentos diferentes. Con esto se podría decir que el SIDA es considerada –en vez de una enfermedad mortal- ahora, una patología como la diabetes o la hipertensión", afirmó la especialista.
En el país existen unas 58 unidades de atención integral que trabajan para la supervisión de esta terapia.
Unidades de atención
Profamilia, Remar, La Victoria, Maternidad La Altagracia, FAD, Fe y Alegría, COIN, Hospital Cabral y Báez, Arturo Grullón, Presidente Estrella Ureña, Bella Vista, Ensanche Libertad, Robert Reid, Lotes y Servicios, IDEV – IDCP, Casa Rosada, Central - PN, IDSS, Hogar Crea, Activo 20/30, Luis E. Aybar, entre otras.
Yohanna Hilario
Yohanna Hilario