Aseguran Bar Abacus tiene sus permisos
El bar opera en la Zona Colonial desde hace más de dos años, y es la primera vez que sus propietarios se ven envueltos en un escándalo

Santo Domingo. El propietario del bar Abacus, Pablo Pou, aseguró ayer que ese centro de diversión tiene todos los permisos requeridos para operar, por lo que no entiende la decisión del Concejo de Regidores del Ayuntamiento del Distrito Nacional, de cerrar el lugar.
Afirmó que allí "no se consume drogas, no se realizan bailes desnudos, ni se aceptan a menores", y que siempre ha cumplido con el pago de sus impuestos.
En visita realizada a DL, el empresario dijo estar en la mejor disposición de arribar a un acuerdo para solucionar el conflicto, ya que con el cierre se ha visto muy afectado.
Indicó que en septiembre de 2003, hizo una gran inversión en el lugar, para aislar los ruidos, a requerimiento de un estudio realizado por un ingeniero enviado por los vecinos.
Explicó que en ese entonces se instaló un cristal de 1.2 pulgadas de espesor, con moldura de presión para aislar los sonidos, entre otros requerimientos.
Pou precisó que posteriomente a eso nunca fue notificado de nuevas quejas por parte de los vecinos del bar, ubicado en la calle Hostos, en la Zona Colonial.
Dijo que el negocio invirtió 7 millones de pesos, los cuales obtuvo a través de un préstamo, parte del cual aún no ha podido pagar.
"Espero que todo se solucione para poder saldar mis deudas, y poder seguir operando", puntualizó.
Afirmó que allí "no se consume drogas, no se realizan bailes desnudos, ni se aceptan a menores", y que siempre ha cumplido con el pago de sus impuestos.
En visita realizada a DL, el empresario dijo estar en la mejor disposición de arribar a un acuerdo para solucionar el conflicto, ya que con el cierre se ha visto muy afectado.
Indicó que en septiembre de 2003, hizo una gran inversión en el lugar, para aislar los ruidos, a requerimiento de un estudio realizado por un ingeniero enviado por los vecinos.
Explicó que en ese entonces se instaló un cristal de 1.2 pulgadas de espesor, con moldura de presión para aislar los sonidos, entre otros requerimientos.
Pou precisó que posteriomente a eso nunca fue notificado de nuevas quejas por parte de los vecinos del bar, ubicado en la calle Hostos, en la Zona Colonial.
Dijo que el negocio invirtió 7 millones de pesos, los cuales obtuvo a través de un préstamo, parte del cual aún no ha podido pagar.
"Espero que todo se solucione para poder saldar mis deudas, y poder seguir operando", puntualizó.
Niza Campos
Niza Campos