Au Vivo debutó en festival de jazz de Casa de Teatro
Es un trío de jóvenes dominicanos, convertido en cuarteto musical para la ocasión

SANTO DOMINGO. Au Vivo tiene madera de buen jazz, y hasta fisonomía espiritual para el género. De hecho, es lo que sus integrantes se gozan.
Buenos instrumentistas, Bienvenido Dinzey en el piano; Jacín Pérez, en el bajo; Javier Robiú en la batería y el invitado. Rockie Rafull en la guitarra eléctrica, demostraron la noche del jueves en el Casa de Teatro Jazz Festival, que desde ahora hay que contar con ellos.
¿Qué les falta? Pista, sentido del espectáculo. El jazz, además de ser una música de minorías... se vende. Y su venta está sustentada en la feliz conjunción entre la buena música que se ejecute y el sentido de los espectacular.
Ocurrió que cuando fueron presentados cada uno de los integrantes, se suponía que al menos se tocaría un tema más de despedida. Ah, no, la despedida era ésa, decirle al público quién era quién. Y así no es la cosa. El público se quedó de una pieza. Menos mal que unas amigas de la claque rompieron a aplaudir y pedir otra. Y en el camerino Bienvenido dijo "The Chicken" y salieron nuevamente a escena.
Antes habían interpretado "La samba", con la que abrieron, y a la que le siguió "Blues" de Mike Stern; "500 miles"; "Fee fi foo fum" (un guiño irónico); "Forgets" (de Bienvenido). "Blues en Cmin7", "Ya trata" y "Bilys bonus", con "Blues de Rocky", al final.
Buena batería en los solos y buen acento en los latidos del jazz; buen piano, sin aspavientos, pero limpio, sentido y con posibilidades de ser mucho mejor; buen bajo, comunicativo y entusiasta, por momentos bien profundo; buena guitarra, que sabe decir cosas en la melodía, y que ojalá se quede en el proyecto que tuvo, hay que decirlo, un buen debut en un festival de jazz.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones