Rutina de cuidado de la piel 30+: menos pasos, mejores resultados
La doctora Kirshe Piñeiro da recomendaciones especiales para hacerla más práctica

Poco a poco nos hemos ido alejando de la ´falsa verdad´ que sugiere que el cuidado de la piel llega cuando entramos a los casi eternos "Ta".
A lo largo de las etapas anteriores hay que identificar las necesidades y suplirlas de la mano de especialistas dermatológicos: los básicos son la limpieza e hidratación, para que, a medida que avanzan los años no se maltrate y luzca destruida.
De aquí en adelante, hay que tener en cuenta que llegar a los 30 años no es motivo de alarma, sino de mayor conciencia.
La piel empieza a hablar un poco más alto y, aunque sigue siendo noble, agradece que la escuchemos con atención. La doctora Kirshe Piñeiro lo resume con claridad: no se trata de complicarse la vida, sino de elegir bien y ser constantes.
La base de toda rutina, a cualquier edad, es la limpieza. En el caso de las pieles de más de 30 años debe realizarse dos veces al día, explica la especialista en su cuenta de Instagram.

Por la mañana y por la noche, un limpiador en gel es una excelente opción, especialmente aquellos formulados con ingredientes calmantes como la avena, que limpian sin agredir y respetan la barrera cutánea.
Para quienes prefieren rutinas prácticas, la mañana puede resolverse en un segundo y último paso: un producto "todo en uno" que hidrate, proteja y aporte antioxidantes. Este tipo de fórmulas ayudan a mantener la piel confortable durante el día y a defenderla del daño ambiental, sin necesidad de sumar demasiados frascos al tocador.
La noche, en cambio, pide un poco más de atención. Aquí entra en juego la doble limpieza, indispensable a partir de esta etapa.
Primero, un agua micelar para retirar maquillaje, restos de protector solar y las impurezas acumuladas durante el día. Luego, una segunda limpieza a base de agua, nuevamente con un gel, para dejar la piel verdaderamente limpia y lista para recibir los tratamientos.
A partir de los 30, la renovación celular comienza a desacelerarse, por lo que es importante ayudarla.
Regeneración ideal
La doctora Piñeiro recomienda incorporar un exfoliante químico, como el ácido glicólico, en formato sérum. Usarlo dos o tres noches a la semana, nunca de forma consecutiva, es suficiente para mejorar la textura, la luminosidad y estimular la regeneración de la piel.
Tras la exfoliación, la hidratación es obligatoria. Especialmente si duermes con aire acondicionado, un buen hidratante nocturno evitará la pérdida de agua durante la noche y ayudará a que la piel amanezca más jugosa y equilibrada.
