×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
revista

Birmania Ríos

"Estoy en este negocio por vocación, no por fama o posición"

Expandir imagen
Birmania Ríos
Con la profesionalidad que le dan sus 16 años en los medios de comunicación, la mayor parte de ellos frente a las cámaras, Birmania Ríos, reportera desde Nueva York para Despierta América, lleva el sabor dominicano a los 15 países de Latinoamérica donde se transmite ese programa de televisión.

¿Despierta América ha sido un buen paso?

No es que haya llegado a la meta. Mucha gente me cuestionó haber tomado la decisión de irme a Despierta América, después de ser presentadora de un noticiario, porque eso da cierto prestigio. Decían "¡oh, te vas como reportera!", pero estoy en este negocio por vocación, no por fama o posición, y mi vocación me estaba pidiendo hacer un trabajo que me diera más satisfacción, y trabajar para Despierta América es bien interesante, porque lo mismo puedo entrevistar un día a un político, como a un deportista o a una persona desconocida, pero que tiene una historia interesante que contar y aquí en Nueva York hay millones de esas historias. Además, me aporta proyección internacional, porque Despierta América se ve en todo Estados Unidos y 15 países de Latinoamérica y para mí ha sido un paso adelante en cuanto a proyección y satisfacción profesional.

¿Cómo se visualiza Birmania Ríos en el futuro?

Me encantaría obviamente tener mi propio programa a nivel nacional y estoy muy contenta con Univisión, la cadena que difunde Despierta América, que me ha brindado excelentes oportunidades, pero el futuro es como muy impredecible, se va construyendo a medida que vas haciendo tu trabajo y adquiriendo el reconocimiento del público que es lo principal, así como de tus superiores en el trabajo, pero mis proyectos ahora mismo son a corto plazo.

Quiero incursionar en el teatro, que es algo que siempre me ha gustado, de hecho estudié teatro. Me gustaría hacer teatro, no películas, en Nueva York, y aprovechar esta oportunidad que me ha dado la vida de tener un nombre reconocido para de alguna manera, si es posible, ayudar a las personas.

También me interesa el trabajo que tenga que ver con los niños. Tengo unos cuantos proyectos, pero eso es algo más personal. Y estoy disfrutando, es apenas algo más de un año en Despierta América, y se ha ido tan rápido que pienso que empecé ayer. Es aún muy pronto para pensar en lo próximo que voy a hacer en cuanto a televisión se refiere.

¿Cómo percibe el público de Despierta América y de la televisión hispana en Estados Unidos al dominicano que está en los medios?

Creo que el hispano en general admira cuando una persona reconoce abiertamente sus raíces frente a una cámara y no importa de qué país sea, el hispano se identifica. Es diferente a nuestros países, porque aquí estamos unidos por una misma causa, y creo que la gente se identifica con una persona que habla abiertamente de sus raíces y lo dice con orgullo, porque es lo que todos quisiéramos gritar a voces aquí.

¿Es difícil la televisión hispana de Estados Unidos como medio de trabajo? ¿Hay muchas rivalidades y zancadillas?

Eso existe en todas partes y realmente hay un fenómeno y es que se supone que uno logre sus metas dentro de esta carrera por sus méritos y los conocimientos que se tenga. No siempre ocurre así y de repente compites con gente que, o no tiene los conocimientos, o no tiene la preparación y puede que llegue más rápido que tú, pero creo que al fin y al cabo la gente nota cuándo una persona está preparada y cuándo no. Uno lo resiente en el momento, pero cuando se llega por méritos propios y sabes que el público te reconoce porque estás haciendo un buen trabajo, lo demás no cuenta.

En tus intervenciones en Despierta América se nota que llevas la dominicanidad con orgullo, pese a que no has vivido allá.

Mis padres son dominicanos y yo nací en Nueva York, pero me crié en Puerto Rico. Allí viví desde mi infancia hasta que salí de la universidad. Estudié comunicación masiva en la universidad Sagrado Corazón, de San Juan. Vine a Nueva York porque quería buscar mejores oportunidades acá, un campo más abierto, aparte de que nací para vivir en una ciudad grande, me encanta Nueva York. Aquí estudie teatro y básicamente esa fue mi formación.

Pero siempre he dicho que mientras sienta la misma sensación cada vez que me desmonto de un avión en República Dominicana, esas cosquillas en el estómago, igual como sucede cuando una va a ver a un novio, mientras sienta eso estaré orgullosa de ser dominicana. Es algo que ni siquiera se puede explicar bien con palabras.

Trato de ir al país tan pronto se me presenta la oportunidad y estoy muy pendiente de lo que pasa allá. Mi madre vive en Santo Domingo y a mi hija Valentina le puedes preguntar de dónde es y te dirá que es dominicana, porque es lo que trato de inculcarle.

¿Qué sientes cuando reportas desde lugares como Washington Heighs, donde hay una alta concentración de dominicanos?

Imagínate, ahí estoy como pez en el agua porque estoy alrededor de mi gente. Despierta América tiene corresponsales en todas partes, en México, Los Angeles, Miami. Sin embargo, la gente que le pone el sabor a ese programa es la gente de Nueva York y especialmente la de Washington Heighs. Cada vez que nosotros hacemos un programa con la gente de ahí, que es en un 80% dominicana, ese show es bueno, jocoso. Siempre hay un personaje, alguien a quien se le ocurre algo, son alegres, espontáneos y eso se refleja en el aire.

Y no solamente disfrutan los residentes en Washington Heighs de ver a su gente y a los artistas que ellos admiran, sino que se está proyectando hacia otras comunidades, como la de los mexicanos en Los Angeles, que conozcan lo nuestro.

¿Crees que los méritos del dominicano en el exterior son bien reconocidos en su país natal?

Veo que ha cambiado un poco la mentalidad. El dominicano que vive allá empieza a reconocer a la persona que nace aquí, en Estados Unidos, pero que tiene raíces dominicanas, empieza a admitir que sí, que son dominicanos. Antes no se le reconocía. Cuando yo comencé veía que mi carrera pasaba por alto. En esos tiempos habíamos tal vez dos o tres dominicanos en televisión, y nada, hasta ahora.

Quiero que el dominicano de allá sepa que el que está aquí tiene que decir por lo menos cinco veces al día, cada vez que le presentan a alguien, que es dominicano, entonces por mérito te sientes más dominicano que los de allá.

¿Y en Estados Unidos, has tenido el suficiente reconocimiento?

Ya llevo tres premios ACE (Asociación de Cronistas de Espectáculos) en la categoría de presentadora. He sido reconocida como presentadora de noticias, dos veces como presentadora y una como reportera. Fui nominada al Emmy por un trabajo que se hizo tras la muerte de Tito Puente. He recibido reconocimientos de casi todos los gobernadores de los condados de Nueva York y Nueva Jersey. He recibido esos y otros reconocimientos en mis 16 años de carrera.

¿Te ha interesado incursionar alguna vez en prensa impresa o radio?

Incursioné un tiempo en la radio, fui locutora en un show de una sola persona manejando todo, para la estación La Mega, de Nueva York, por varios meses. Me gustó mucho, pero lo mío es la televisión. Me gustaría escribir, creo que me voy a inclinar por hacer cuentos infantiles. Tengo cositas escritas desde hace muchos años que no se las enseño a nadie porque me da vergüenza.