Ney Diaz Henríquez, la audacia del genio

$!Ney Diaz Henríquez, la audacia del genio
El Minotauro, acrílica/tela 30×40. Col. Casanova-Aizpún

A grandes pasos se le acercó la muerte. Siempre permanecía despierto y su vida se iba acabando como en un sueño continuo, mientras decía cosas extrañas, con voz que parecía silencio. Imposible no asociarlo a Rimbaud, porque en ambos la vida parecía un largo, inmenso e irracional desarreglo de todos los sentidos. Ney Díaz Henríquez parecía contar sus sueños de la noche anterior o su última alucinación caminando por la calle Padre Billini. Una vida corta y una corta producción artística, aunque ya es un icono de la bohemia de la zona colonial y del arte dominicano. Ney Díaz Henríquez, Ney DiazH como firmaba algunas de sus obras, era un ser casi inmaterial. Su pensamiento y sensibilidad se escapaban a su pesar, dejándolo muchas veces a merced de cualquier miembro de los “cuerpos del orden”, o sea, a merced de una realidad horrible.

Ney Diaz Henríquez, la audacia del genio

Decía Rimbaud que el poeta debe hacerse vidente a través de un razonado desarreglo de los sentidos, para registrar lo inefable, y para ello “es precisa una alquimia verbal que, nacida de una alucinación de los sentidos, se exprese como alucinación de las palabras»; y que «esas invenciones verbales tendrán el poder de cambiar la vida.”

Ney Diaz Henríquez, la audacia del genio

La obra pictórica de Ney es una especie de expresionismo dramático. Hombres de saco y corbata con caras de perros, mujeres enigmáticas en verde, o rostros macilentos sin mucha definición de rasgos. Figuras que nos hacen cercanos a la angustia de vivir en tiempo y lugar equivocados. Obras enérgicas, de gran dramatismo, de contornos muy marcados, muy propio del mejor expresionismo.

Con su amigo, el artista Leonardo Sanz, en la Zona Colonial.
Con su amigo, el artista Leonardo Sanz, en la Zona Colonial.

Colorido extraño y cierta violencia contenida. El uso indistinto de casi todos los colores, y una ligera predilección por los tonos rosados, el negro y el verde, hacen de su paleta una fuente donde iba a beber sin muchos miramientos.

De la exposición en District&Co.
De la exposición en District&Co.

Max Beckmann y Francis Bacon podrían ser referencias culturales cuando miramos las obras de Ney Díaz, pero vemos que su mirada es una mirada propia porque su estilo de vida y sus ideas tenían que llegar irremediablemente a esas formas, fondos, y composición pictóricas. Todo era audacia en su andar en el arte; desde performances caseros, graffitis, hasta sus pintorescos vestuarios con botas militares incluidas.

Ney Diaz Henríquez, la audacia del genio

Su muerte o asesinato está flotando entre quienes merodeamos o vivimos la Ciudad Colonial de Santo Domingo. “Temprano está rodando por el suelo, temprano madrugó la madrugada...” Algo atroz, estúpido, se lo llevó en tiempo y lugar raros. Ney no debió haber muerto así, ni tan joven. Pero así es la vida, que es como es y no como queremos que sea.

La biografía de un autor puede ser terrible; pero no es su obra. Su obra lo trasciende y casi siempre deja al humano común con más preguntas que respuestas; aunque el absurdo se lo trague todo. Homo homini lupus.

De la exposición en District&Co.
De la exposición en District&Co.

De una de sus obras, “El Minotauro”, el coleccionista y marchante de arte estadounidense Thomas Connelly dijo “This is a superb painting by the controversial Dominican artist Ney Diaz, who just recently died at a young age. A favorite of international art collectors, Diaz was known for his brash personality and powerful, raw paintings. His works display an imagination and a compelling style that has an undeniable impact. A great piece for collectors, as well as for investment.”.

El Maestro Ramón Oviedo lo acompañó en su exposición en District&Co.
El Maestro Ramón Oviedo lo acompañó en su exposición en District&Co.
Graffiti en la calle El Conde, entre 19 marzo y José Reyes, normalmente tapado por los cuadros de haitianos en venta callejera.
Graffiti en la calle El Conde, entre 19 marzo y José Reyes, normalmente tapado por los cuadros de haitianos en venta callejera.
Sin título. NeyD Henríquez
Sin título. NeyD Henríquez


Sin título. NeyD Henríquez
Sin título. NeyD Henríquez


$!Sin título. NeyD Henríquez
Sin título. NeyD Henríquez

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