De jergas y argots

$!De jergas y argots

Nos toca seguir con el léxico. Muchos consideran que las variedades léxicas de nuestra lengua representan un riesgo para su futuro. Algunos hablan de jergas o argots para referirse a ellas de modo despectivo. Aclaremos algo. Los sustantivos jerga y argot comparten dos significados. Usamos estos sustantivos para referirnos a un lenguaje particular que utilizan las personas que comparten oficio o profesión. Así hablamos del argot médico o de la jerga informática. El hecho de que el argot, o la jerga, esté formado por términos especializados hace que, en muchas ocasiones, se convierta en un lenguaje críptico para los que no pertenecen al grupo profesional. Y recuerden que hay grupos profesionales muy «particulares» a los que les viene muy bien que sus propias jergas sean incomprensibles para otros: el argot de la drogadicción o la jerga delincuencial. Precisamente la dificultad para su comprensión hace que usemos los sustantivos jerga y argot para referirnos a cualquier lenguaje difícil de entender, por su incorrección o por su confusión.

Las jergas no son cosa de nuestros tiempos. Han existido desde que la lengua es lengua. Que se lo digan si no a Miguel de Cervantes, en cuyas novelas podemos encontrar el léxico jergal de su tiempo usado de forma magistral. La existencia de las jergas no pone en peligro nuestra lengua. El peligro está en que solo podamos comunicarnos echando mano del vocabulario jergal. Como casi siempre, la responsabilidad está en la cancha de los hablantes. Se trata de ampliar nuestro vocabulario de forma que podamos aprovechar el argot o deshacernos de él a voluntad. Con más y mejores palabras se amplían también nuestros horizontes y, por supuesto, los de nuestra lengua.

@Letra_zeta

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20180911 https://www.diariolibre.com

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