×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Ortografía
Ortografía

Pequeña gran protagonista

El protagonismo en el nombre de las letras se lo llevan siempre la be, la uve o la ye. No son las únicas de cuyas denominaciones podemos aprender. La humilde letra erre tiene su propia historia: una historia que está lejos de ser simple.

La letra erre representa en nuestra lengua dos sonidos: un sonido apicoalveolar vibrante simple y un sonido apicoalveolar vibrante múltiple. Es la diferencia que oyen entre la erre de caro y la de carro. No se asusten con lo de apicoalveolar; con esta palabra nos referimos a que, para articular la erre, acercamos la punta de la lengua a los alvéolos, que son los huecos en los que se insertan los dientes.

¿De qué depende que el sonido de la erre sea vibrante simple o múltiple? De la posición que ocupe en la palabra. Si la encontramos entre vocales o precedida de una consonante que no sea n, l o s representa el sonido vibrante simple: loro, gruta. También representa una vibrante simple cuando la encontramos en final de sílaba o de palabra: tarta, cantar.

En cambio, si ocupa una posición inicial en la palabra o tras las consonantes n, l o s, representa el sonido vibrante múltiple: república, honradez, israelí, alrededores. Cuando de lo que se trata es de representar este sonido vibrante múltiple entre dos vocales debemos recurrir al dígrafo (dos letras que representan un sonido) rr: gorro, marrón.

Lo del nombre de esta letra también ha traído cola. Como en otras cuestiones que tradicionalmente nos provocaban dudas, la nueva Ortografía académica nos ayuda a dejar las cosas claras. Pero eso será ya cuestión de la semana que viene.

Twitter: @Letra_zeta

Envíe sus comentarios y/o preguntas a la Academia Dominicana de la Lengua en esta dirección: consultas@academia.org.do

TEMAS -