Un paréntesis productivo

$!Un paréntesis productivo

Esta etapa extraordinaria que nos ha traído 2020 puede muy bien considerarse como un paréntesis en ciertos aspectos. Hemos interrumpido o puesto en suspenso algunas de nuestras actividades cotidianas, y así debe ser. Pero los paréntesis son además un signo ortográfico doble muy útil para introducir en nuestro texto una aclaración o una información adicional. Como casi todo en la escritura, su uso se rige por ciertas normas. Empieza con minúscula el texto que enmarcan (recuerden que suele ser una información complementaria, muchas veces esencial para la comprensión del mensaje) que, incluso, puede tener puntuación propia e independiente de la frase en la que se inserta.

Los paréntesis están pensados para incluir incisos en el hilo principal del discurso (incisos independientes que pueden matizarlo, ampliarlo o corregirlo). Las comas también nos sirven para esto, como ya saben; elegir comas o paréntesis para delimitar nuestros incisos depende del grado de aislamiento o vinculación que le queremos asignar a la información que aportan.

Cuando nuestro inciso es extenso y tiene su puntuación propia es muy aconsejable el uso de los paréntesis para facilitar la comprensión de la frase (siempre comprendemos mejor lo que está bien estructurado y, como ya habrán comprobado, los signos de puntuación son imprescindibles para organizar el texto).

Los paréntesis nos son muy útiles también para precisar datos concretos, como nos explica la RAE (Real Academia Española) en su última Ortografía académica (2010). Como los paréntesis, nuestro confinamiento puede llenarse de contenido (¿por qué no refrescar la ortografía?) para que, cuando volvamos la vista atrás (y lo haremos, no me cabe duda), podamos comprobar que no hemos perdido el tiempo.

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