Godzilla: The King of the Monsters

$!Godzilla: The King of the Monsters
Una escena de "Godzilla: King of the Monsters".

Esta semana se vuelve a sentir en las salas de cine el estruendo causado por los pasos del kaiju más famoso de todos con el estreno de “Godzilla: The King of the Monsters”, película dirigida por Michael Dougherty y protagonizada por Kyle Chandler, Ken Watanabe, Millie Bobby Brown y Vera Farmiga. Este filme es una secuela de “Godzilla” (2014) y aquí vemos como la agencia crypto-zoológica Monarch se enfrenta al surgimiento de varias criaturas gigantes como Godzilla, Mothra y Rodan, pero el más peligroso de todos es el rey Ghidorah, un colosal dragón de tres cabezas. Ahora la humanidad se ve atrapada en esta confrontación de titanes y su única oportunidad de sobrevivir es que Godzilla surja victorioso como el rey de los monstruos. Hasta ahora las dos películas de Godzilla y la precuela “Kong: Skull Island” (2017) conforman el MonsterVerse creado por Legendary Pictures y Warner Bros y que continuará en el 2020 con la próxima entrega de esta saga, “Godzilla vs. Kong”, pero ¿qué tal ha sido este capítulo de la franquicia?

En realidad si uno entra a esa sala de cine esperando una obra cinematográfica digna de un premio de la Academia va a salir muy decepcionado porque si se le da el más leve vistazo al guion para analizarlo es posible se encienda a sí mismo en llamas y explote. Ahora, la persona que vaya al cine esperando una película con muchas explosiones, batallas entre monstruos titánicos y ciudades destruidas va a estar muy satisfecho con este filme. “Godzilla: The King of the Monsters” no solo continúa la historia que inició en la entrega anterior también hace un buen trabaja incluyendo los acontecimientos de la película de Kong a esta continuidad a la vez que enriquece este mundo donde puede existir una entidad como Monarch y las fantásticas criaturas que estudian.

Asimismo, en el transcurso de esta película hay suficientes momentos para que los personajes interactúen entre ellos, compartan información y revelaciones dramáticas, pero no le roban el tiempo a lo más importante: los kaiju (palabra japonesa que significa bestia extraña o bestia gigante) y sus batallas. Los efectos, las apariencias y escenas de acción de Godzilla, Rodan y Mothra están muy bien logrados y vale la pena disfrutar de ellos en la pantalla más grande que pueda encontrar, pero al único de los monstruos clásicos de los estudios Tōhō que no le fue muy bien fue a Ghidorah. Visto de lejos este titán se ve muy impresionante y los efectos relacionados a sus poderes y los movimientos de su cuerpo están muy bien logrados, pero el problema es que cada vez que la criatura aparece en primer plano parece una animación de un videojuego y se ve más falso que los demás, pero esto no es tan grave que saca al espectador de lo que ocurre en las escenas que aparece. El elenco de humanos hace un buen trabajo y logran que el espectador se preocupe por ellos, especialmente en los casos de Kyle Chandler, Ken Watanabe y Millie Bobby Brown, pero no es nada del otro mundo y no importa, lo importante es presenciar Godzilla luchar como si fuera un luchador defendiendo su título como el campeón del mundo y hay más que suficiente de eso en esta película (incluyendo saltos por los aires y patadas voladoras).

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