Concentración: cómo evitar distraerte o recuperar el foco
Mira las causas que producen que te distraigas
A la hora de trabajar, de estudiar o incluso de dedicarnos a alguna actividad ociosa, se precisa de concentración. Es normal que, en algunos momentos, pierdas la concentración. El problema es cuando esto es habitual.
Por qué te distraes
Lo cierto es que puede ser por muchos factores, elementos o circunstancias. Puede ser una distracción externa, un pensamiento aleatorio o diferentes cuestiones. También influye negativamente el estado físico y mental del individuo, e incluso la alimentación que pueda seguir, principalmente si no es equilibrada. Una persona muy cansada o con sueño es normal que no pueda concentrarse adecuadamente.
También puede deberse a algunos trastornos psicológicos como la depresión o la ansiedad. Estos dos trastornos que además de generar un malestar interno que bloquea a la persona, le ocasiona una disminución de la atención.
Causas comunes de distracción
Malas condiciones ambientales: ruidos, poca o deficiente iluminación, temperatura de la habitación alta o muy baja. Mala planificación en el estudio o de las tareas laborales.
Problemas personales, sociales o familiares. Cansancio físico o mental. Inexistencia de un buen método de estudio. Falta de motivación. Falta o poca fuerza de voluntad.
Cómo recuperar la concentración
Es clave y fundamental identificar la causa de la pérdida de concentración. No obstante, en ocasiones no siempre esto es posible, para lo cual será mejor acudir a la consulta de un especialista, que nos ayudará positivamente siempre que lo necesitemos.
Crea un ambiente óptimo y mantén el silencio. Si optas por música, busca que sea música ambiental o relajada para que incluso no te distraigas con las letras de las canciones. Evita hábitos como el café, el alcohol o el tabaco.