Causas y cómo evitar la retención de líquidos
Por qué es importante reconocer el origen de esta afección

El cuerpo humano está compuesto en un 70% por agua, la que es necesaria para el buen funcionamiento de nuestros órganos, músculos, circulación sanguínea y para todo el organismo en general. El problema aparece cuando el cuerpo acumula una cantidad excesiva y aparecen inflamaciones e hinchazones en diferentes zonas.
La retención de líquidos es bastante común y no distingue edades ni género. Es importante conocer por qué se produce, para poder combatirla.
Alimentación: el exceso de sodio aumenta las chances de sufrir retención de líquidos. Evita las comidas demasiado saladas y los alimentos ultraprocesados. Busca consumir más proteínas en tu dieta.
Medicamentos: en muchos fármacos, es un efecto secundario. Suele aparecer, por ejemplo, en personas que toman medicación para la presión y la diabetes, e incluso en aquellas que toman antiinflamatorios como el ibuprofeno y píldoras con estrógeno.
Embarazo: esto se debe a la necesidad de producir una mayor demanda de sangre. La tendencia a sufrir retención de líquidos ocurre sobre todo durante el último trimestre y no es un signo de que exista alguna complicación. Beber bastante agua, consumir frutas y verduras y una rutina de ejercicio adecuada minimizarán sin dudas las chances de sufrirla.
Problemas cardíacos: el corazón no funciona como debería y la circulación de la sangre tampoco se da de forma correcta. Este tipo de casos sí deben estar controlados por un profesional.
