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¿Qué tan saludable puede ser la cerveza?

La doctora Sumaya Rodríguez Heinsen explica qué hay de cierto detrás de algunas de las creencias más extendidas sobre esta bebida

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¿Qué tan saludable puede ser la cerveza?
La cerveza suele considerarse como una bebida social. (PRESSFOTO, MAGNIFIC)

La cerveza es parte de la identidad dominicana, pues suele estar presentes en encuentros sociales, celebrar logros o, simplemente, como refrigerio para culminar una jornada pesada, a nivel emocional.

Alrededor de ella, se han construido numerosas creencias, quizá para justificar su consumo: que hidrata después de hacer ejercicio, que ayuda a producir leche materna, que fortalece los huesos o que incluso puede beneficiar la microbiota intestinal.

Sin embargo, muchas de estas afirmaciones no cuentan con suficiente respaldo científico. Hoy Día Internacional de la Cerveza, la doctora Sumaya Rodríguez Heinsen advierte que, aunque algunas presentaciones pueden representar una alternativa frente a otras bebidas alcohólicas, no debe considerarse una bebida saludable.

Sin alcohol no significa sin calorías

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Infografía
La cerveza tradicional suele contener calorías, tanto del alcohol como de los carbohidratos. (MAGNIFIC)

En la actualidad, se puede decir que la cerveza sin alcohol está de moda, especialmente entre el público que buscan bienestar. Para la doctora especialista en Nutrición, ésta puede ser una opción preferible frente a la cerveza tradicional porque elimina o reduce los riesgos asociados con el consumo de alcohol. Pero esto no significa que sea equivalente al agua ni que pueda considerarse una bebida saludable por sí misma.

La razón es que algunas variedades contienen cantidades importantes de carbohidratos y azúcares, por lo que recomienda revisar la información nutricional antes de elegirlas, advierte Rodríguez Heinsen.

Además, la magíster en Obesología y Dietética, uno de los errores más frecuentes es asumir que una cerveza sin alcohol no aporta calorías. "La mayoría sí contiene carbohidratos y calorías", por lo que el consumidor debe prestar atención no solo a la denominación del producto, sino también a su composición.

Entre los datos que conviene revisar en la etiqueta están:

  • El porcentaje de alcohol 0,0 % o menos de 0,5 %, según el producto
  • Las calorías
  • Los carbohidratos
  • Los azúcares
  • El tamaño de la porción
  • El sodio 

¿Y la barriga cervecera?

La expresión "barriga cervecera" puede llevar a pensar que la cerveza, por sí sola, es responsable del aumento de grasa abdominal. La realidad es más compleja, afirma la Dra. Sumaya Rodríguez Heinsen.

De acuerdo con la especialista, la acumulación de grasa en el abdomen está relacionada principalmente con un exceso de calorías, el sedentarismo, la genética y la edad.

En el caso de la cerveza tradicional, las calorías provienen tanto del alcohol como de los carbohidratos. Además, el alcohol puede favorecer un mayor consumo de alimentos, lo que termina incrementando la ingesta energética.

La cerveza sin alcohol suele aportar menos calorías, pero tampoco está exenta de este efecto. Si se consume en exceso, puede contribuir al aumento de peso.

Cuando el calor invita a la hidratación

Entre las creencias frecuentes es que una cerveza puede ayudar a recuperar líquidos después de hacer ejercicio. Rodríguez Heinsen es categórica: la cerveza con alcohol no es una bebida adecuada para la rehidratación.

El alcohol favorece la diuresis y puede interferir con la recuperación después del ejercicio. Para una hidratación cotidiana, la principal recomendación es el agua, mientras que en actividades físicas intensas o prolongadas pueden ser útiles las bebidas que aportan electrolitos.

Por eso, convertir la cerveza en parte de una estrategia de recuperación deportiva no encuentra respaldo en la evidencia disponible.

También se le atribuyen a la cerveza propiedades para mejorar la digestión o acelerar el metabolismo. Sin embargo, la especialista en Nutrición señala que no existe evidencia suficiente para sostener que la bebida mejore la digestión, acelere el metabolismo o contribuya a la pérdida de peso.

Lo mismo ocurre con algunas afirmaciones sobre la cerveza y la microbiota intestinal.

Aunque determinadas investigaciones han explorado posibles efectos de algunos componentes de la cerveza sobre las bacterias intestinales, Rodríguez Heinsen explica que los estudios disponibles son pequeños y de corta duración. Por ello, considera que la evidencia no es suficiente para recomendar el consumo de cerveza con ese propósito.

En cambio, existe un respaldo científico mucho más sólido para favorecer la salud intestinal mediante una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y alimentos fermentados.

Mitos y verdades

La doctora Sumaya Rodríguez Heinsen aclara mitos y verdades al respecto:

  • Fortalece los huesos. Otro mito atribuye a la cerveza beneficios sobre la salud ósea. La evidencia actual, sin embargo, no respalda recomendar su consumo para prevenir la osteoporosis o mejorar la fortaleza de los huesos. Las estrategias con mayor respaldo científico son una alimentación adecuada, suficiente aporte de calcio y proteínas, vitamina D cuando está indicada y la práctica de ejercicios de fuerza.
  • Una cerveza al día puede ser beneficiosa para una persona sana. No se debe iniciar el consumo de alcohol con la intención de obtener beneficios para la salud. Incluso cantidades pequeñas de alcohol se han asociado con un aumento del riesgo de determinados tipos de cáncer. Por eso, si un adulto decide consumir cerveza, la recomendación es hacerlo de manera ocasional y moderada, teniendo presente que ningún nivel de consumo de alcohol está completamente libre de riesgos.
  • La cerveza ayuda a producir más leche materna. No existe evidencia clínica sólida de que aumente la producción de leche, además, el alcohol pasa a la leche materna. Por tanto, no debe utilizarse como estrategia para favorecer la lactancia.
  •  Afirmaciones sin validación científica: la cerveza acelera el metabolismo, la cerveza negra trata la anemia o que protege el corazón.
TEMAS -

Periodista dominicana con una maestría en Comunicación Corporativa. Titulada en estilismo y asesoría de imagen. Es una apasionada del contenido sobre la salud, la belleza, el buen vivir y la cultura.