×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
revista

Buscan conocer pasado de Teotihuacán

Vivió su esplendor en torno al año 500 de nuestra era y en ella vivieron hasta 200.000 personas que la abandonaron misteriosamente

México. Científicos mexicanos tratan de conocer las entrañas de la ciudad prehispánica de Teotihuacán, al nordeste de la capital mexicana, realizando mediciones de partículas cósmicas llegadas desde la estratosfera, informa hoy la prensa local.

La arqueóloga Linda Manzanilla, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aspira a confirmar que no hay tumbas en el interior de la mayor pirámide del complejo teotihuacano, informó el diario Excelsior.

Localizada en un costado de la Calzada de los Muertos, la Pirámide del Sol tiene una base cuadrangular de 215 metros por cada lado, 65 metros de altura y un millón de metros cúbicos de volumen.

Manzanilla busca conocer dónde estaban las tumbas de quienes gobernaron hace siglos el centro de México analizando en detalle los restos de Teotihuacán.

"Según mi hipótesis no deben estar en la Pirámide del Sol", pero es mejor hacer una tomografía para descartar que haya una cámara en su interior, declara al diario.

La técnica que va a utilizar para corroborar su hipótesis es colocar detectores de "muones" (partícula cósmica subatómica de corta vida) en la base y diversos puntos de la pirámide para tratar de conocer su densidad y deducir qué puede haber en su interior.

Las partículas cósmicas tienen la capacidad de atravesar cuerpos sólidos y los científicos de la UNAM van a medir la velocidad y carga eléctrica de llegada de las mismas a la superficie externa de la pirámide y la velocidad y carga a su salida.

Si hay huecos (potenciales tumbas) en el interior de la Pirámide del sol la velocidad de cruce de las partículas por la pirámide debe ser mayor. Eso hace que la experta hable de una especie de "tomografía" de la construcción.

La magna pirámide está dedicada a Tláloc, el dios de la lluvia, y el próximo marzo se colocarán en ella los instrumentos para realizar desde entonces las mediciones de las partículas cósmicas.

La zona es la más visitada cada año en México y fue declarada en 1987 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.