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Cataplasmas del siglo XXI

Lo más novedoso Europa son los parches anticelulíticos. Un producto que, como todo lo nuevo, tiene sus detractores y sus defensores.

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Cataplasmas del siglo XXI
Actualmente hay parches para todo: ojeras, para eliminar manchas, hidratantes, para el pecho y, cómo no, para la celulitis. Vamos a conocerlos un poco más.

Funcionamiento

Definidos como las cataplasmas del siglo XXI, representan la cosmética en su sentido más práctico: rápidos, de fácil aplicación y efecto localizado.

Los primeros parches transdérmicos fueron usados por la NASA, de manera que los astronautas no tuvieran que ingerir nada para absorber los medicamentos. Luego dieron el salto a la medicina, como los parches de estrógeno usados para combatir la menopausia o los de nicotina para dejar el cigarrillo.

Y llegan a la cosmética. Después de varias fases, el uso de una tecnología a base de polímeros ha logrado la máxima penetración del activo en la dermis.

Los últimos lanzamientos se emplean a fondo en reconstruir la dermis deteriorada y quemar las grasas localizadas.

Los activos incluidos actúan favoreciendo la microcirculación y el drenaje de líquidos y toxinas.

Tipos

Según su alcance se dividen en:

Superficiales. Su efectividad es mínima ya que se quedan a nivel de la epidermis.
Transdérmicos, normalmente están compuestos de fucus vesiculosus, un alga marina que tiene virtudes lipolíticas, carnitina y cafeína que actúan sobre la grasa, y la hiedra con efectos vasoconstrictores.

Basados en la tecnología Hydrocoloide, la cual tal y como explican las instrucciones de estos parches funciona por la transmisión dérmica. Una vez puesto sobre la piel, esa transmisión provoca que los poros se abran y se pueda liberar el concentrado reductor que llega, acorde a los fabricantes, hasta las capas más profundas, es decir, dermis e hipodermis. Los hay de 15 minutos, una hora y un día. Además esa liberación se hace de manera concentrada y gradual.

Contraindicaciones

Hay un sector de especialista que afirma que la grasa no es transdérmica, ya que está muy por debajo de la piel, y tienen sus reservas sobre que los parches alcancen realmente su destino.

Afirman, además, que no hay estudios realmente científicos que avalen la eficacia quemagrasa de los parches. Sea como sea, las únicas contraindicaciones vienen dadas por una aplicación inadecuada, ya que la cafeína es exceso puede provocar taquicardias y ansiedad, al fucus se le ha relacionado con alteraciones en la hormona tiroidea (cuando se toma vía oral) y en épocas o zonas muy calurosas el cuerpo tiene una vasodilatación mayor, lo que hace que la absorción por parte del organismo del cualquier producto aplicado de manera tópica, sea mayor.

Virtudes

Soporte cosmético de alta precisión y efecto intensivo.
Al ser una mono-dosis garantiza la cantidad exacta de activos por cada aplicación.
Se coloca fácilmente y retira fácilmente.
Actúa por oclusión, impidiendo la evaporación de agua. De esta forma permite difundir mejor los principios activos y prolongar el tiempo de contacto.
Incrementa la permeabilidad de las paredes celulares, la micro-circulación superficial y las funciones reparadoras de la piel.
Pueden ser aplicados antes de realizar ejercicio o dormir.