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“Barbenheimer” envía mensaje a Hollywood de necesidad de originalidad

Uno de los triunfos cinematográfico del llamado “Barbenheimer” fue la originalidad

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“Barbenheimer” envía mensaje a Hollywood de necesidad de originalidad
“Barbenheimer” envía mensaje a Hollywood (FUENTE EXTERNA)

En el enorme fin de semana de estreno de las películas “Barbie” y “Oppenheimer”, hubo muchos ganadores. Greta Gerwig hizo historia para las directoras mujeres. Christopher Nolan marcó un hito en su carrera fuera de Batman. Los cines estuvieron más concurridos que en cualquier momento posterior a la pandemia. El público se entusiasmó y acudió a improbables funciones dobles. Hubo mucho rosado y Matchbox Twenty.

Pero uno de los triunfos más importantes del monzón cinematográfico del llamado “Barbenheimer” fue la originalidad. Aquí hay dos películas que no son secuelas ni reinicios que llevaron a la taquilla a niveles no vistos en años. “Barbie” y “Oppenheimer” se convirtieron en un meme debido a sus mundos distintos, cada una de ellas es indeleblemente el trabajo de esos cineastas.

“Barbie”, basada en la muñeca de Mattel, tenía una propiedad intelectual muy conocida a su favor. Y el drama de J. Robert Oppenheimer y la bomba atómica proviene de un momento crucial en la historia. Nolan también es una marca.

El espíritu del momento más grande de Hollywood en años fue impulsado por un par de películas que en su título no tienen un número romano, un Jedi o un superhéroe a la vista. Al mismo tiempo, algunas de las franquicias cinematográficas más confiables, desde Marvel hasta “Fast and the Furious” (“Rapidos y furiosos”), ya no lideran el grupo.

El negocio del cine puede estar cambiando. El público está mostrando un gusto renovado por algo fresco. “Barbenheimer” podría, quizás, ser un punto de inflexión.

“Siempre he bromeado diciendo que si hay una película de tornados que funciona, el próximo año habrá tres películas de tornados. Hay un prejuicio interno de hacer lo que funciona”, dijo Richard Gelfond, director ejecutivo de IMAX. “Tengo la esperanza de que estas películas originales de destacados cineastas convenzan a los estudios de inclinarse en esa dirección en lugar de hacer lo que es seguro”.

“Los números no mienten”, agregó Gelfond.

Y los números son alucinantes. La taquilla total en los cines de Estados Unidos y Canadá durante el fin de semana superó los 300 millones de dólares, la cuarta más alta de la historia. “Barbie” de Warner Bros. recaudó 162 millones de dólares a nivel nacional, la mejor apertura del año. “Oppenheimer” de Universal sumó 82,4 millones de dólares. Esos resultados, aunados a las críticas favorables y meses de redobles de tambores virales, casi duplicaron las expectativas y asombraron a Hollywood.

A raíz de “Barbenheimer”, muchos esperan que Hollywood saque una lección que no sea dar luz verde a más adaptaciones de juguetes y la inevitable secuela de “Barbie”.

“Todos vinieron este fin de semana a ver dos películas ORIGINALES, inteligentes y de calidad. Es lo que quiere el público”, escribió Clare Binns, directora general de la distribuidora independiente Picturehouse, en Twitter. “Reinicios, superhéroes y películas con presupuestos inflados que a menudo cubren la falta de ideas: es hora de hacer un balance. No hay algoritmos este fin de semana”.

Últimamente, algunas de las mayores franquicias de películas han mostrado signos de desgaste.

“Indiana Jones and the Dial of Destiny” (“Indiana Jones y el Dial del Destino”), que llega 42 años después de “Raiders of the Lost Ark” (“Los cazadores del arca perdida”), no ha logrado encenderse en los cines. Ha recaudado 335 millones de dólares en todo el mundo, con un presupuesto de más del doble que el de “Barbie”, que costó 145 millones de dólares.

La décima película de “Fast and the Furious”, “Fast X”, fue un fracaso a nivel nacional, aunque las ventas internacionales han sido sólidas. En tres días, “Barbie” superó su recaudación total en Estados Unidos y Canadá, de 145,9 millones de dólares.

La séptima película de “Misión: Imposible”, “Dead Reckoning Part One” (“Misión imposible: Sentencia mortal, parte 1”), no cumplió con las expectativas antes de quedar rebasada por “Barbenheimer”. Disminuyó un 64% en su segundo fin de semana.

Mientras tanto, las películas recientes de Marvel y DC no se han acercado a los tipos de ingresos brutos que alguna vez aseguraron las adaptaciones de cómics. “Guardians of the Galaxy Vol. 3” (“Guardianes de la Galaxia Vol. 3”) de Marvel, con 843 millones de dólares en todo el mundo, ha sido un gran éxito de ventas, pero películas como “Ant-Man and the Wasp: Quantumania” y “The Flash” han quedado muy por debajo de las expectativas.

El negocio de la nostalgia no va a ninguna parte, ni tampoco la dependencia de Hollywood por los refritos y las secuelas. Entre las 10 mejores películas del año pasado por ingreso en taquilla, una película fue un reinicio de serie (“The Batman”) y el resto fueron secuelas.

Pero tal dependencia excesiva de más de lo mismo seguramente se agotará algún día, y los mejores artistas de este año provienen de nuevos lugares.

“The Super Mario Bros. Movie” (“Super Mario Bros.: La película”) (que ha recaudado 1.300 millones de dólares en todo el mundo) no es la idea de cine de vanguardia de nadie, pero refleja la nueva adopción de Hollywood de la gigantesca industria de los videojuegos.

El segundo mayor éxito del año, “Spider-Man: Across the Spider-Verse” (“Spider-Man: A través del Spider-Verso”) con 375,2 millones de dólares en Estados Unidos, es una película más de “Spider-Man”, pero ella y su predecesora, “Into the Spider-Verse” (“Spider-Man: Un nuevo universo”), están empeñadas en cambiar la convención de los cómics y expandir la noción de quién puede ser un superhéroe.

La originalidad puede ser más arriesgada para los estudios, pero la recompensa también puede ser inmensa, nada más hay que preguntar a James Cameron. Su franquicia reinante, “Avatar”, alcanzó los 2.300 millones con “Avatar: The Way of Water” (“Avatar: La forma del agua”), una epopeya futurista de ciencia ficción que esencialmente creó su propia propiedad intelectual.

¿Qué más está funcionando? Películas que atraen a audiencias históricamente desatendidas. “Creed III”, protagonizada por Michael B. Jordan, superó las expectativas en marzo y terminó con más de 275 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de 75 millones. “Sound of Freedom”, del distribuidor religioso Angel Studios, ganó 124 millones de dólares en tres semanas, aunque su distribuidor está utilizando un programa de compras habitual de pago por adelantado.

Y, por supuesto, el horror sigue siendo el dinero más fácil. “Insidious: The Red Door” (“Insidious: La puerta roja”) es sólo la última en una larga y sangrienta serie de títulos de Blumhouse de bajo presupuesto y alto rendimiento. Ha ganado 156 millones de dólares en todo el mundo tras haberse realizado con un presupuesto de 16 millones.

Se espera que “Barbie” y “Oppenheimer” se mantengan con fuerza durante semanas. Les han recordado a todos la potencia cultural ilimitada de las películas. Cuando las estrellas, la fuerza de la mercadotecnia y la visión cinematográfica convergen, cualquier cosa puede suceder. Y, claro, no les viene mal cuando sus nombres forman un apodo divertido.

Está por verse si la próxima serie de lanzamientos: “Teenage Mutant Ninja Turtles: Mutant Mayhem” (“Tortugas Ninja: caos mutante”), “Haunted Mansion” (“Mansión encantada”), “Gran Turismo”, “Strays” (“Vida perra”), “Blue Beetle”, lograrán mantener viva la chispa. Mientras tanto, la huelga en curso de actores y guionistas ha comenzado a causar estragos en la programación de películas de otoño. Hollywood sigue en una batalla por su futuro.

Desde la pandemia, los propietarios de estudios y cines han intentado traer de vuelta a los cinéfilos a los cines después de la carrera por las plataformas de streaming, desde Tom Cruise saltando de un acantilado hasta boletos de 3 dólares por un día. Pero podría ser que lo que más anhelan los cinéfilos sea la oportunidad de ver algo nuevo.

Mark Harris, autor de la historia de Hollywood “Pictures at a Revolution: Five Movies and the Birth of the New Hollywood”, cree que un cambio en desarrollo “se ha vuelto innegable”.

“En ‘Pictures at a Revolution’ escribí que un gran éxito inesperado es mucho más perturbador para el sistema de Hollywood que un gran fracaso”, escribió Harris en Twitter. “Ahí es donde estamos: DOS éxitos sorpresa que sugieren que harás que la gente vuelva al cine dándoles lo que no han visto, no lo que tienen”.

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