Julia Álvarez: "Envejecer es un paisaje interesante que quiero explorar"
La aclamada escritora habla del documental Julia Álvarez: A Life Reimagined, su vínculo con Quisqueya y el reencuentro con el público en el Festival de Cine Global de Santo Domingo

Con Julia Álvarez: A Life Reimagined en la selección del XVIII Festival de Cine Global de Santo Domingo (Fcgsd), la escritora dominicana regresa simbólicamente a su tierra natal para mirarse desde otro lente. En entrevista con Diario Libre, la autora reflexiona sobre el documental dirigido por Adriana Bosch, la aceptación que más pesa y la raíz que la sostiene.
La proyección del documental, en el marco de este festival que se inaugura esta noche en el Teatro Nacional, se realizará el día 30 de este mes en las salas de Caribbean Cinemas de Galería 360 y fue posible gracias a la productora cinematográfica LaNave Post Lab, dirigida por Tita y Omar Hasbún.
—El documental forma parte de la selección del Fcgsd 2026. ¿Qué significa para usted presentar esta historia en su país de origen y reencontrarse con el público dominicano a través del cine?
El reconocimiento y la atención del mundo nunca importan tanto como cuando sientes la aceptación y el cariño de la gente y el país que amas. He estado escribiendo cartas de amor a Quisqueya con cada uno de mis libros.
Como cualquier carta de amor, a veces tengo disputas y decepciones con este país. A veces he querido romper con él, pero le tengo un profundo y perdurable amor. Renunciar a ello sería cortar mi sistema de raíces, mi suministro de sangre.
—¿Qué fue lo más revelador para usted al ver su historia contada desde la mirada de otra persona?
Lo más impactante fue dejar que alguien más "condujera". Normalmente soy yo quien crea los personajes, quien cuenta la historia, y aquí soy el sujeto y alguien más tiene el control. Quería revisar esto o aquello, igual que hago cuando creo algo yo misma.
Tuve que soltar y darme cuenta de que así es como me ven los demás, en particular Adriana Bosch. Ella capturó el corazón y espíritu de Julia Álvarez. Lo más revelador del documental fue ver cómo se desarrollaba mi vida: las personas, los lugares, las influencias que influyeron, los desvíos, las alegrías, también los logros.
—¿Cómo siente que dialogan sus obras con las nuevas generaciones de lectores latinos?
Todos necesitamos vernos reflejados en los espejos de la literatura. Incluso las mujeres jóvenes, y en especial las jóvenes latinas, enfrentan enormes presiones para conformarse con una idea externa sobre quiénes deberían ser, cómo deberían verse y qué deberían hacer.
Además, creo que es importante que las generaciones más jóvenes conozcan las luchas que les han abierto más oportunidades y, espero, que esto las motive a seguir abriendo esos caminos para quienes las siguen.
Como sabemos, la lucha continúa. El tiempo de las mariposas siempre es ahora. Vemos cómo la actual administración estadounidense viola los derechos de los migrantes e inmigrantes, los derechos y las patrias de muchos en todo el mundo. Los países latinoamericanos saben que Estados Unidos está armado y listo para invadir si es necesario. Allí se están recortando los derechos de las mujeres.
La inseguridad económica y sanitaria afecta a nuestras comunidades latinas en mayor número que a otras. Por eso, las historias de personas mayores como yo sirven para recordar a las nuevas generaciones que el pasado no ha terminado.
—¿Cómo ha cambiado su relación con la identidad dominicana y estadounidense a lo largo de los años?
Una de las cosas importantes que la vida me ha enseñado es que no tengo que elegir entre mis identidades. A principios de los sesenta, cuando llegamos a Estados Unidos, la disyuntiva era: asimilarme o regresar a mi lugar de origen. Eras estadounidense o dominicano; esas eran las únicas opciones.
Pero no podía cortar mis raíces, o ¿cómo podría prosperar? Y no podíamos regresar debido a la dictadura, así que tuve que aclimatarme y adaptarme. Con el tiempo, me di cuenta de que soy una ciudadana de todas las Américas: con mis raíces en el sur de las Américas y mi educación, idioma y profesión en Norteamérica.

Este es un íntimo retrato de la escritora dominico-estadounidense que abrió camino a la literatura latina contemporánea. El documental recorre su vida, exilio y legado creativo, desde sus novelas fundamentales hasta su impacto cultural, a través de entrevistas personales y material de archivo.
—¿Qué la motiva a seguir escribiendo y qué temas siente que aún le falta explorar?
No sé qué hacer si no estoy escribiendo. Es mi oxígeno, mi forma de darle sentido a las cosas. Para mí, escribir no es solo un trabajo para crear un producto terminado, como un cuento, un poema o una novela; son puntos de referencia, hitos en el camino.
Hace varios años, cuando perdí la visión de un ojo, pensé que nunca volvería a escribir. Logré encontrar mi lento e imperfecto camino de regreso, pero ese momento me hizo reflexionar.
No podemos aferrarnos demasiado a nuestros dones o somos el equivalente literario de una mujer que tiene que aferrarse a la belleza de su juventud con cirugías plásticas, ejercicio excesivo, un vestuario de niña, un juguete en su brazo.
Envejecer es un paisaje interesante, uno que quiero explorar. Y por eso me atraen las historias sobre personajes mayores.





Joan Prats