VIDEO | “La Vaca”
LA VACA ( Francia, Mohamed Hamidi, 2016) es una película sencillamente encantadora, de las que uno puede ver pocas veces en su vida de manera inesperada.
Se trata de una historia sencilla, elemental, plana, transparente, cuya mayor virtud es movernos sentimientos que van de la risa a la emoción, a la preocupación. Y en esa sencillez está su real grandeza.
Lástima que esté pasando por las salas de cine del país con muy poca gente, demasiada poca gente, mientras todo el que atina a verla sale renovado, lleno de entusiasmo y con esa alegría que le daría a un adolescente lograr todos los Pokemones de una vez.
En estos tiempos de infinitos malabarismos tecnológicos -que también se agradecen- La vaca es un asalto a los corazones de la manera más directa. Como si se regresara a los orígenes del cine.
La deliciosa actuación de Fatsah Buyahmed nos conmueve y entusiasma, porque el personaje de Fatah está estructurado en la cuerda de la ingenuidad del campesino más elemental y torpe.
Se trata, claro, de un hombre de campo argelino que vive orgulloso de su vaca, a la cual ha nombrado Jacqueline y a la que no para de mimar y consentir.
Los vecinos se burlan de Fatah cuando lo ven pasar, tirando de una soga al animal que sin dudas adora el dueño. Es tal el cariño de Fatah por su vaca, que pareciera serle más importante que su mujer y a sus dos hijas. Tal adoración alcanza su punto más alto cuando Fatah recibe una invitación, tras varios años de solicitud, para que su vaca Jacqueline participe en la Feria de la Agricultura de París.
Junto a Fatah, en este road movie, a poco, con cada giro entran en escena, primero uno de los más experimentados actores franceses Lambert Wilson, que hace de Phillipe, un conde en bancarrota, y Jame Debousse, Hassan, cuñado de Fatah, que son quienes dan el empujón final a la película en el acompañamiento del protagonista.
La música de Ibrahim Maalouf (autor de la música de las películas Yves Saint Laurent, La créme de la créme y Red Rose, entre otras) es tan sencilla como el propio filme. Y uno de sus mayores aciertos es traernos de vuelta, en uno de los mejores momentos del largometraje, el tema I will survive, de Freddie Perren y Dino Fekaris, que popularizara Gloria Gaynor.
En La vaca se dan cita algunos de los mejores atributos del mejor cine: entretenimiento, seducción, cautivación, convencimiento, buen ojo, sonido exacto, luz agradecida, y ninguna intención de sermonearnos ni de indicar lo que debemos hacer o pensar. Eso es arte.
Pero aún más, La vaca reivindica el cine, el mejor cine, en su más intrínseca sencillez y en su autenticidad más plana.
Ocurre con La vaca lo que pocas veces con una película: hacernos sentir alegres de la vida y reconfortados en medio de las dificultades. Vayan a verla y denle las gracias a Mohamed Hamidi, su artífice.
alfonsoquinones@gmail.com
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones