Misión imposible: Cruise y un rival fantasma

SANTO DOMINGO. En el mundo de lo audiovisual hay producciones que generan un molde, una impronta. Es el caso de la serie de televisión "Misión imposible", que marcara toda una época en el género de espionaje durante la llamada Guerra Fría.
El rasgo característico de aquella producción de los años 66 al 73 es el tema musical, una brillante e inolvidable pieza del argentino Lalo Schifrin, que resume la esencia de esta serie de acción, acaso lo único que quede del original, en esta ya tercera entrega cinematográfica con Tom Cruise a la cabeza... Tan tan tan tan tan tan...
Si usted decide aceptarla
Otra característica de la serie es que en el comienzo de cada historia hay un motivo obligado, el protagonista recibe información y es libre de aceptar la misión; claro siempre la acepta, de lo contrario no habría historia. Lo interesante es que la decisión es válida tanto para el personaje como para el espectador, puesto que si usted decide aceptarla, se somete a ver y oír un relato cargado de situaciones extremas e insólitas, realmente imposibles. Es un pacto entre el espectador y la pantalla; una vez aceptado, la información se autodestruirá en cinco segundos.
De regreso al frío
La historia, que lleva como subtítulo "Protocolo fantasma", esta vez nos lleva al interior del cuartel general de la inteligencia rusa, donde el agente Ethan Hunt, después de ser rescatado de una prisión de máxima seguridad, debe robar información secreta. Pero su operativo se encuentra con el del enemigo, Kurt Hendricks, un científico sueco que propugna el holocausto nuclear como parte natural de la evolución humana. Estalla en pedazos el emblemático edificio de los zares y se atribuye al agente Hunt la responsabilidad. De allí en adelante será la cacería de Hunt a Hendricks en Dubai y luego en Bombay, para tratar de neutralizar el lanzamiento de un misil con ojiva nuclear, con los agentes rusos tras sus talones.
Nada nuevo bajo el sol
El argumento de un tercero que intenta iniciar un conflicto nuclear entre las grandes potencias no es nuevo, el cine de espionaje lo ha usado en reiteradas ocasiones, siendo "El pacificador" (1997) la más destacada. El punto es que este tipo de producciones requiere de un villano que esté dispuesto a apretar el botón en el maletín de comando nuclear, mientras más demente, mejor. El héroe se encargará de desbaratar sus planes y como es habitual solo podrá hacerlo en el último momento.
Luces y sombras
Al margen de nuestros comentarios en torno a los elementos de tipo narrativo, debe reconocerse que la realización cinematográfica tiene momentos de alta calidad. Destacamos la secuencia en Dubai, donde la persecución se escenifica en medio de espectaculares edificaciones y se mezcla magistralmente con una tormenta de arena, segmento que aporta un nuevo elemento en filmes de este tipo. No obstante, el foco constante en torno Cruise-Hunt y los escasos minutos dedicados a su rival deslucen el conjunto. No hay profundidad en las motivaciones del personaje antagonista, verdadero fantasma de la película, y la historia se queda en el límite de lo aceptable para una versión cinematográfica de larga duración.
Recomendable para los seguidores de la serie, para los incondicionales de Tom Cruise y para los que quieran aceptar la misión y pasar un par de horas sumergidos en una historia imposible.
Ficha
Mission Impossible - Ghost Protocol. EE.UU.-Emiratos Árabes 2011. 133 minutos.
Dirección: Brad Bird
Guión: Josh Appelbaum & André Nemec, basados en la serie de televisión escrita por
Bruce Geller.
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Robert Elswit
Intérpretes:
Tom Cruise
Jeremy Renner
Simon Pegg
Paula Patton
Michael Nyqvist
Vladimir Mashkov
Samuli Edelmann
El rasgo característico de aquella producción de los años 66 al 73 es el tema musical, una brillante e inolvidable pieza del argentino Lalo Schifrin, que resume la esencia de esta serie de acción, acaso lo único que quede del original, en esta ya tercera entrega cinematográfica con Tom Cruise a la cabeza... Tan tan tan tan tan tan...
Si usted decide aceptarla
Otra característica de la serie es que en el comienzo de cada historia hay un motivo obligado, el protagonista recibe información y es libre de aceptar la misión; claro siempre la acepta, de lo contrario no habría historia. Lo interesante es que la decisión es válida tanto para el personaje como para el espectador, puesto que si usted decide aceptarla, se somete a ver y oír un relato cargado de situaciones extremas e insólitas, realmente imposibles. Es un pacto entre el espectador y la pantalla; una vez aceptado, la información se autodestruirá en cinco segundos.
De regreso al frío
La historia, que lleva como subtítulo "Protocolo fantasma", esta vez nos lleva al interior del cuartel general de la inteligencia rusa, donde el agente Ethan Hunt, después de ser rescatado de una prisión de máxima seguridad, debe robar información secreta. Pero su operativo se encuentra con el del enemigo, Kurt Hendricks, un científico sueco que propugna el holocausto nuclear como parte natural de la evolución humana. Estalla en pedazos el emblemático edificio de los zares y se atribuye al agente Hunt la responsabilidad. De allí en adelante será la cacería de Hunt a Hendricks en Dubai y luego en Bombay, para tratar de neutralizar el lanzamiento de un misil con ojiva nuclear, con los agentes rusos tras sus talones.
Nada nuevo bajo el sol
El argumento de un tercero que intenta iniciar un conflicto nuclear entre las grandes potencias no es nuevo, el cine de espionaje lo ha usado en reiteradas ocasiones, siendo "El pacificador" (1997) la más destacada. El punto es que este tipo de producciones requiere de un villano que esté dispuesto a apretar el botón en el maletín de comando nuclear, mientras más demente, mejor. El héroe se encargará de desbaratar sus planes y como es habitual solo podrá hacerlo en el último momento.
Luces y sombras
Al margen de nuestros comentarios en torno a los elementos de tipo narrativo, debe reconocerse que la realización cinematográfica tiene momentos de alta calidad. Destacamos la secuencia en Dubai, donde la persecución se escenifica en medio de espectaculares edificaciones y se mezcla magistralmente con una tormenta de arena, segmento que aporta un nuevo elemento en filmes de este tipo. No obstante, el foco constante en torno Cruise-Hunt y los escasos minutos dedicados a su rival deslucen el conjunto. No hay profundidad en las motivaciones del personaje antagonista, verdadero fantasma de la película, y la historia se queda en el límite de lo aceptable para una versión cinematográfica de larga duración.
Recomendable para los seguidores de la serie, para los incondicionales de Tom Cruise y para los que quieran aceptar la misión y pasar un par de horas sumergidos en una historia imposible.
Ficha
Mission Impossible - Ghost Protocol. EE.UU.-Emiratos Árabes 2011. 133 minutos.
Dirección: Brad Bird
Guión: Josh Appelbaum & André Nemec, basados en la serie de televisión escrita por
Bruce Geller.
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Robert Elswit
Intérpretes:
Tom Cruise
Jeremy Renner
Simon Pegg
Paula Patton
Michael Nyqvist
Vladimir Mashkov
Samuli Edelmann
Mario Núñez Muñoz
Mario Núñez Muñoz