"Philomena", cincuenta años después
La película va de la risa a las lágrimas, pasando por la indignación y la reflexión

SANTO DOMINGO. Una de las películas más conmovedoras del 2013, nominada a los Oscar -cuya gala será el próximo 2 de marzo (dedicada al 75 aniversario de El mago de Oz), en el Teatro Dolby de Los Ángeles-, es "Philomena", que ahora puede verse en cines del país.
Se trata de un largometraje que va en la carrera por las estatuillas en cuatro departamentos: mejor película, mejor actriz (Judi Dench), mejor guión adaptado y mejor banda sonora.
La película dirigida por Stephen Frears, es una co-producción Reino Unido-Estados Unidos-Francia, basada en los hechos reales que narra el libro de Martin Sixsmith, convertido en guión cinematográfico por Steve Coogan y Jeff Pope.
La historia
Philomena -en la piel de Judi Dench- es una huérfana en un convento irlandés, que cometió el pecado a los 14 años de tener sexo y quedar embarazada en su primera experiencia. Las monjas, supuestamente pensando en el bien de los infantes, los daban en adopción a familias ricas que venían de Estados Unidos en busca de huérfanos. Y todo esto ocurría, por supuesto, sin el consentimiento de aquellas muchachitas, que quedaban marcadas para toda la vida.
Cincuenta años después, Philomena, quien ha vivido toda su vida con ese dolor calladamente, le cuenta a su hija, y busca la ayuda de un periodista político caído en desgracia, para tratar de encontrar al hijo. La madeja se va deshaciendo hasta descubrir que ha sido entregado en adopción y ambos viajan a Estados Unidos.
Con este filme casi se convierte en una fórmula matemática la ecuación inglesa de saber hacer cine con gente sacada de la cotidianidad.
Esta película es un ejemplo firme de qué cosa es hacer cine. Frears es capaz de imprimirle el sentimiento que desea en el momento exacto que toca. Y eso es dirigir. Lo logra utilizando instrumentos tan poderosos como la sutileza, el sentido del humor y la sencillez. Para ello tiene bajo su mando a un animal de la actuación que responde al nombre de Judi Dench, ganadora de un Oscar como mejor actriz de reparto en 1998 por "Shakespeare in Love"; quien tiene de contraparte al actor Steve Coogan, quien también es productor y guionista del film. Dicho sea, ambos logran un 'one-two' envidiable, que compactan como piezas de un rompecabezas.
Frears estuvo en Cannes fuera de concurso en mayo del año pasado con "Muhammad Ali's Greatest Fight", con la que levantó expectación. Pero con "Philomena", presentada en Venecia y otros festivales, ha logrado una de las mejores obras de su filmografía.
Con su actuación, Judi Dench muestra casi todas sus habilidades y talentos, porque con su papel es capaz de producir los sentimientos más disímiles y encontrados en un drama, que si bien saca lágrimas, no cae en lo kitsch de las telenovelas, que para eso se trata de un guión sólido, sobrio, y bien entretejido hasta que, al final, se cierra el círculo, donde mismo comienza.
Judi Dench va en los Oscar contra Cate Blanchett (Blue Jasmine), Amy Adams (La Gran Estafa Americana), Sandra Bullock (Gravity) y Meryl Streep (Agosto).
"Philomena" es conmovedora como pocas, y a la vez tiene ese gusto a veracidad artística que sostienen una historia real, un par de actuaciones magistrales, una ambientación sobria y una música que se entreteje para lograr una película memorable.
Ficha Técnica
Philomena, Reino Unido-Estados Unidos-Francia, 2013, 98 minutos
Género: Drama
Director: Stephen Frears
Guión: Steve Coogan, Jeff Pope (basado en el libro homónimo de Martin Sixsmith)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Robbie Ryan
Intérpretes: Judi Dench, Steve Coogan, Charlie Murphy, Simone Lahbib, Anna Maxwell Martin, Neve Gachev, Sophie Kennedy Clark, Charlotte Rickard, Nichola Fynn
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones