“Todas las mujeres son iguales”, una comedia que divierte a carcajadas

$!“Todas las mujeres son iguales”, una comedia que divierte a carcajadas
Gregory Quinn, Alina Vargas, Lía Briones, Zumaya Cordero, Yasser Michelen, Nashla Bogaert, David Maler, Kenney Grullón, Cheddy García, Pascal Alama, Robert Carrady, Iris Peynado y N-Fasis el lunes en la gala de estreno, celebrada en el Downtown Center.

Alfonso Quiñones

Santo Domingo. Deliciosa y suavemente negra, la comedia Todas las mujeres son iguales, que protagonizan Nashla Bogaert, Cheddy García, Lía Briones e Iris Peynado, junto a Frank Perozo, Kenny Grullón y Yasser Michelén, pone el listón más alto en cuanto a calidad cinematográfica y se convierte en un modelo de lo que debe hacerse cuando buen gusto, buenas historias y buen equipo coinciden en tiempo y espacio.

Esta película producida por José R. “Pascal” Alama, productor general de Bou Group y dirigido por David Maler, en su debut en el arte de hacer reír en pantalla grande, es el descansillo de una escalinata por la cual han ido subiendo escalón tras escalón varias comedias dignas de la industria cinematográfica dominicana, comenzando por Sanky Panky y terminando en Tubérculo Gourmet y Tubérculo Presidente, entre otras.

Con Todas las mujeres son iguales también se acaba de romper la maldición de comedias anti-cinematográficas, hechas para televisión con sketch televisivos y chistes romos que parecen salidos de cabarets de mala muerte, que tanto daño le han hecho... y le siguen haciendo, a la Ley de Cine.

Todas las mujeres son iguales es una comedia que no desdeña del público, sino que lo convierte en su cómplice, y que al terminar la noche de su estreno, en el Caribbean Cinemas del Downtown Center, fue ovacionada por quienes colmaron la sala más grande de esa instalación.

El filme, que contó con el respaldo de la Cervecería Nacional Dominicana, Orange Dominicana, La Sirena, Grupo Rizek, entre otros, es irreverente y cándida, que introduce los sucesos humorísticos como un reloj, cada tantas escenas, como está estipulado en el género.

Nashla, Cheddy y Lía están excelentes en sus roles, pero el envolvente profesionalismo de Iris Peynado es suficiente para robarse la pantalla. Si bien Perozo y Kenny están excelentes en sus respectivos papeles, quien se roba el show es Yasser Michelén, con ese gay reprimido que va a casarse con su novia, hasta que...

Solo por debajo está el diseño de vestuario y hasta de imagen de Cheddy García.

Limpieza y diversión

“El cine es un fenómeno idealista”, escribió André Bazin en ¿Qué es el cine? Ediciones Rialp, Madird, 1990, pp.33).

“La idea que los hombres se habían hecho existía ya totalmente definida en su cerebro, como en el cielo platónico; y lo que nos sorprende es más la tenaz resistencia de la materia ante la idea, que las sugerencias de la técnica en la imaginación del creador”.

De ese modo, cabe afirmar que lo mejor del cine quizás sea que nos mantiene viva la capacidad de asombro. Todas las mujeres son iguales, es no solamente divertidísima, sino también que blasona de una factura de confección con una limpieza pocas veces vista por estos lares.

Y justamente esa limpieza en la fotografía de Juan Carlos Gómez, incluyendo cenitales de oro, y la edición de José Delio Ares, hablan de una planificación como debe ser -eso de hacer filmes como salchichas en tres meses, nada bueno puede entregar- donde hasta las apariciones de Melymel, Vakeró, Alina Vargas y otros son aplaudidas. Así como los secundarios bien equilibrados de Axel Mansilla y Ettore D’Alessandro.

Me fascina la dulce irreverencia de esta película que recuerda en cuanto a intención y factura, filmes como Ocho apellidos vascos.

Esta película dominicana es local y universal, y estoy seguro que puede verse lo mismo en Francia que en Mongolia o en Argentina.

Películas como esta confirman la validez de la Ley de Cine. Y si no va público a verla, hay que refundar cine, público y comedia.

La ficha

Todas las mujeres son iguales

República Dominicana,
agosto 2017 Producción ejecutiva: Fior de Valdéz, Vicente Alama, José Ramón Alama y Héctor Valdés Diirección: David Maler. Fotografía: Juan Carlos Gómez Guión: José Ramón Alama y David Maler

Sinopsis: Durante el velorio de Manolo, cuatro mujeres, cuya situación sentimental es similar, congenian inmediatamente y deciden irse a Casa de Campo a pasar una temporada. Juntas, establecen un decálogo –apandria- de liberación sobre sus relaciones de pareja. Tópicos sobre la guerra de los sexos con diálogos fluidos y naturales dan vida a esta comedia donde utilizan la cámara como sustituta del ojo masculino. La perspectiva que se aplica a la narración es androcéntrica y la forma de mirar convierte a los personajes femeninos en objeto de deseo.

20170830 https://www.diariolibre.com

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