VIDEO | Yo soy la salsa
Hay un plano medio en la película “Yo soy la salsa” que resume la personalidad y la vida de Johnny Pacheco. Talvez sea de las mejores escenas, y por su significado, es el gran final de la película. Pero esta continúa unos 10 minutos más.
Es el momento en que Pacheco está a contraluz en la puerta de un balcón de su casa, de espalda a la cámara, y está hablando de cómo desea que lo recuerden cuando se muera. Entonces dice lo que quiere que diga su lápida, creo que ya caminando, de frente o de costado a la cámara, y suelta una de las suyas. Ese es el verdadero final del filme.
Pero quienes la hicieron se regodearon en buscar otros finales, que tiene como cinco (uno de ellos Pacheco improvisa en el tema “Quítate tu”; otro cuando Roena llora; otro cuando se deja pasar sin la necesaria acentuación la mejor frase de toda la película, dicha por Marc Anthony: “Johnny Pacheco es un Dios musical”), luego esto hace que la atención decaiga algo, con tal de dejar el mensaje de la continuidad con la presentación de los jóvenes valores dominicanos... que uno no sabe bien dónde van a estar algunos de ellos, no ya el año próximo, sino el mes que viene.
Le falta a “Yo soy la salsa” -más allá de Celia Cruz- la opinión de algún músico o musicólogo cubano de renombre que hable desde la raíz del son, sobre Pacheco y la salsa, que -nadie lo dude- es la base esencial de ese producto comercial llamado salsa.
En el departamento técnico, la película puede ufanarse de lo que para mí es su mejor logro, la excelente edición de sonido de Allan Leschhorn, dueño de varios Grammy, e ingeniero de sonido de Juan Luis Guerra.
La edición es otro de sus mejores acápites, teniendo en cuenta que el filme comienza con una entrevista a Johnny de los años 60 o 70, de poca calidad visual, pero sí humano.
La película provocó en su estreno cinco aplausos y varias carcajadas, pero sobre todo, la convicción de que es un documento que habla de un dominicano de todos los tiempos.
Aplausos para “Yo soy la salsa”, una película que puede dar más de un susto de público .
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones