Cirujanos de la Clínica Mayo realizan cirugía de reducción del volumen pulmonar en casos de enfisema

JACKSONVILLE, Florida. Cirujanos de la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida son los primeros del Estado en realizar un procedimiento llamado cirugía para reducción del volumen pulmonar (LVRS) para el tratamiento de ciertos pacientes con enfisema.
El enfisema es una enfermedad pulmonar irreversible y mortal que afecta alrededor de dos millones de estadounidenses. El enfisema causa que los pequeños sacos de aire en el pulmón llamados alvéolos, pierdan su elasticidad y su habilidad de intercambiar oxígeno. Los alvéolos dañados se descomponen y forman sacos más grandes que retienen aire. Este tejido pulmonar menos elástico, inflamado e ineficiente ocupa más espacio en la cavidad pectoral. Este pulmón hiperinflado aplasta el diafragma, haciendo que éste se vuelva ineficiente y provocando que la respiración se vuelva cada vez más difícil.
Durante la cirugía para reducción del volumen pulmonar, los cirujanos extirpan entre un tercio y la mitad del lóbulo superior de cada pulmón. Este procedimiento se realiza ya sea con una incisión en el esternóno mediante incisiones en los costados del paciente. Una vez que se retira el tejido pulmonar dañado, el diafragma retorna a su posición normal y la respiración se hace considerablemente más fácil.
"Existen muy pocas opciones que podamos ofrecerles a los pacientes con enfisema", dice el especialista pulmonar de la Clínica Mayo, Dr. Joseph Kaplan. "La cirugía para reducción del volumen pulmonar ofrece una oportunidad de mejorar significantemente la tolerancia de un paciente para realizar actividad".
Thomas Ellenburg paró de trabajar con grandes motores a diésel a necesitar que su esposa lo bañara. En 1999, fue diagnosticado con enfisema crónico. Para el año 2003, ya requería de oxígeno continuo. "Mis pulmones se agrandaron tanto que con cualquier cosa que comiera mi estómago presionaba los pulmones y no podía respirar", comenta. "Si hubiese sido una persona que entra en pánico fácilmente, no creo que hubiese podido manejarlo".
Resignado a una lenta y triste muerte, Ellenburg llegó a la Clínica Mayo para ver si había algo que pudiese hacer para salvar su vida. "Sabía que ese era mi último viaje", dijo. "Si ellos no hubiesen podido hacer nada por mí, yo habría muerto con el enfisema".
Resultó que Ellernburg era candidato para la cirugía para reducción del volumen pulmonar y fue operado en junio de 2004. Siete meses más tarde, él y su esposa tomaron el crucero que siempre habían soñado, y sin oxígeno. "Entrar y salir del barco sin necesidad del oxígeno fue realmente fantástico", dijo. "No puedo describir lo bien que se siente no tener un tubo metido en mi nariz todo el tiempo".
El Dr. Cesar Keller, especialista en transplante pulmonar de la Clínica Mayo, ayuda a evaluar a los candidatos para la cirugía para reducción del volumen pulmonar. "Estos pacientes acceden a la cirugía de reducción de volumen, cuando después de un tiempo ya no responden a la terapia médica", comenta. "No hay ninguna otra cosa que ofrecer, salvo la cirugía. También está la posibilidad del transplante el cual le da al paciente muchas más funciones pulmonares que la cirugía para reducción del volumen pulmonar, pero tiene un precio: el paciente debe recibir terapia inmunosupresora, con todas las complicaciones que eso puede acarrear".
Keller participó en la prueba nacional de tratamiento del enfisema. Esta prueba de cinco años llevada a cabo en varios centros, apoyada por el National Heart, Lung, and Blood Institute y por los Centers for Medicare & Medicaid Services, concluyó en el año 2003 y ayudó a determinar qué tipo de pacientes eran buenos candidatos, y lo más importante, qué pacientes no eran buenos candidatos para la cirugía para reducción del volumen pulmonar.
Para ser considerado como candidato para la cirugía en la Clínica Mayo, los pacientes deben cumplir con los criterios establecidos, que incluyen padecer la enfermedad predominantemente en los lóbulos superiores de los pulmones y tener una función pulmonar entre el 20 y el 45%, medida con una prueba especial de respiración. Antes de la cirugía, los pacientes se someten a seis semanas de rehabilitación pulmonar, que incluye ejercicios terapéuticos para prepararlos para la cirugía para reducción del volumen pulmonar. Se estima que la mayoría de los pacientes permanecerá en el hospital cerca de una semana mientras se recupera, reanuda su rehabilitación y también la terapia de ejercicios continuos.
La Clínica Mayo, a través de un enfoque dedicado a las necesidades individuales de los pacientes, proporciona servicios de diagnóstico y tratamiento en cada subespecialidad en sus instalaciones de Jacksonville en Florida, Rochester en Minnesota y Scottsdale en Arizona.
El enfisema es una enfermedad pulmonar irreversible y mortal que afecta alrededor de dos millones de estadounidenses. El enfisema causa que los pequeños sacos de aire en el pulmón llamados alvéolos, pierdan su elasticidad y su habilidad de intercambiar oxígeno. Los alvéolos dañados se descomponen y forman sacos más grandes que retienen aire. Este tejido pulmonar menos elástico, inflamado e ineficiente ocupa más espacio en la cavidad pectoral. Este pulmón hiperinflado aplasta el diafragma, haciendo que éste se vuelva ineficiente y provocando que la respiración se vuelva cada vez más difícil.
Durante la cirugía para reducción del volumen pulmonar, los cirujanos extirpan entre un tercio y la mitad del lóbulo superior de cada pulmón. Este procedimiento se realiza ya sea con una incisión en el esternóno mediante incisiones en los costados del paciente. Una vez que se retira el tejido pulmonar dañado, el diafragma retorna a su posición normal y la respiración se hace considerablemente más fácil.
"Existen muy pocas opciones que podamos ofrecerles a los pacientes con enfisema", dice el especialista pulmonar de la Clínica Mayo, Dr. Joseph Kaplan. "La cirugía para reducción del volumen pulmonar ofrece una oportunidad de mejorar significantemente la tolerancia de un paciente para realizar actividad".
Thomas Ellenburg paró de trabajar con grandes motores a diésel a necesitar que su esposa lo bañara. En 1999, fue diagnosticado con enfisema crónico. Para el año 2003, ya requería de oxígeno continuo. "Mis pulmones se agrandaron tanto que con cualquier cosa que comiera mi estómago presionaba los pulmones y no podía respirar", comenta. "Si hubiese sido una persona que entra en pánico fácilmente, no creo que hubiese podido manejarlo".
Resignado a una lenta y triste muerte, Ellenburg llegó a la Clínica Mayo para ver si había algo que pudiese hacer para salvar su vida. "Sabía que ese era mi último viaje", dijo. "Si ellos no hubiesen podido hacer nada por mí, yo habría muerto con el enfisema".
Resultó que Ellernburg era candidato para la cirugía para reducción del volumen pulmonar y fue operado en junio de 2004. Siete meses más tarde, él y su esposa tomaron el crucero que siempre habían soñado, y sin oxígeno. "Entrar y salir del barco sin necesidad del oxígeno fue realmente fantástico", dijo. "No puedo describir lo bien que se siente no tener un tubo metido en mi nariz todo el tiempo".
El Dr. Cesar Keller, especialista en transplante pulmonar de la Clínica Mayo, ayuda a evaluar a los candidatos para la cirugía para reducción del volumen pulmonar. "Estos pacientes acceden a la cirugía de reducción de volumen, cuando después de un tiempo ya no responden a la terapia médica", comenta. "No hay ninguna otra cosa que ofrecer, salvo la cirugía. También está la posibilidad del transplante el cual le da al paciente muchas más funciones pulmonares que la cirugía para reducción del volumen pulmonar, pero tiene un precio: el paciente debe recibir terapia inmunosupresora, con todas las complicaciones que eso puede acarrear".
Keller participó en la prueba nacional de tratamiento del enfisema. Esta prueba de cinco años llevada a cabo en varios centros, apoyada por el National Heart, Lung, and Blood Institute y por los Centers for Medicare & Medicaid Services, concluyó en el año 2003 y ayudó a determinar qué tipo de pacientes eran buenos candidatos, y lo más importante, qué pacientes no eran buenos candidatos para la cirugía para reducción del volumen pulmonar.
Para ser considerado como candidato para la cirugía en la Clínica Mayo, los pacientes deben cumplir con los criterios establecidos, que incluyen padecer la enfermedad predominantemente en los lóbulos superiores de los pulmones y tener una función pulmonar entre el 20 y el 45%, medida con una prueba especial de respiración. Antes de la cirugía, los pacientes se someten a seis semanas de rehabilitación pulmonar, que incluye ejercicios terapéuticos para prepararlos para la cirugía para reducción del volumen pulmonar. Se estima que la mayoría de los pacientes permanecerá en el hospital cerca de una semana mientras se recupera, reanuda su rehabilitación y también la terapia de ejercicios continuos.
La Clínica Mayo, a través de un enfoque dedicado a las necesidades individuales de los pacientes, proporciona servicios de diagnóstico y tratamiento en cada subespecialidad en sus instalaciones de Jacksonville en Florida, Rochester en Minnesota y Scottsdale en Arizona.
Diario Libre
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