Cómo fomentar la lectura en los niños
El niño que ama los libros tiene abierta la puerta de una vida escolar positiva y de una vida personal más rica
Los beneficios que aporta la lectura a los niños son ampliamente conocidos, pero aunque los padres quieran fomentar este hábito en sus hijos, muchos no saben cómo hacerlo.
La misión se torna aun más difícil si el niño solo asocia la lectura con las tareas y obligaciones escolares, por desconocer que puede ser también un entretenimiento sano y una infinita fuente de conocimientos que transporta la imaginación a maravillosos lugares y a otros tiempos.
Gianni Rodari, educador, periodista y escritor de literatura para niños de nacionalidad italiana, afirma que "nunca se debe ordenar leer un libro a nadie. Lo mejor es sugerir, mostrar, indicar aquellos libros que nos parecen mejores para que nuestros hijos y alumnos se diviertan y aprendan".
Ese es el punto de partida de lo que puede ser una guía para lograr que el niño ame la lectura, misión que no resulta tan difícil si los padres aplican sencillos consejos, como los que ofrecemos a continuación:
Hable con su niño, aunque sea un bebé: No utilice el lenguaje propio de él, sino palabras y frases completas. Cuanto más palabras los niños pueden decir, más fácil les resulta aprender a leer.
Escuche a su niño: Haga que su hijo le hable sobre las cosas que ve y hace. Buenos conversadores hacen buenos lectores, y hablan más cuando saben que se les presta atención.
Léale: Cuando usted lee a sus hijos, ellos aprenden que los libros son un entretenimiento. Pronto, querrán leerlos ellos mismos.
Lleve a si hijo a diferentes lugares: Visitar lugares como parques, museos, galerías de arte, aeropuertos, zoológicos o teatro para niños, lo ayudarán a descubrir nuevos intereses. Por lo general, a los niños les gusta leer sobre lo que han visto.
Procure que su hijo lo vea leyendo: Siempre mantenga libros, revistas y periódicos en su casa y no espere que su niño esté dormido para leerlos. Por el contrario, deje que lo vea leyendo y que le gusta hacerlo. Así le dará el ejemplo.
Vean televisión juntos: Los niños aprenden con la televisión tanto lo bueno como lo malo. Escoja los programas con cuidado y véanlos juntos. Luego, haga que su niño le hable sobre lo que han visto.
Haga juegos de palabras con su niño: Hay muchos juegos en los que usted puede participar con su hijo y que le dan un buen empuje para comenzar a leer. Pero, ojo, procure que éstos no sean una tarea. Un ejemplo: "Dime cinco palabras que comiencen con M".
Anime a su hijo a leer: Cuando el niño ha comenzado a leer, quiere demostrar su habilidad a los demás. Préstele oído cuando quiera leerle algo.
Ayude cuando haga falta: Si su hijo está aprendiendo a leer y tiene dificultad con ciertas palabras, ayúdelo con recursos como mostrarle el objeto a que se refiere o pedirle que siga leyendo saltando la palabra, porque puede que al completar el sentido de la oración, pueda adivinarla.
Enseñe a su hijo a cuidar los libros: Predique con el ejemplo. Si cuida sus libros, sus hijos harán lo mismo.
Compre libros para su niño: Aproveche los cumpleaños y demás ocasiones en que se acostumbra regalar para comprar libros a su niño. Quien tiene sus propios libros, tambien tiene el interes en leerlos.
Elogie a su niño: Estimúlelo cuando esté aprendiendo a leer, felicítelo por sus progesos.
Tenga paciencia: Si su niño se equivoca leyendo, no se desespere, es natural en el proceso de aprendizaje. Si pierde la paciencia, deje la lección y haga otra cosa. Un niño asustado o presionado tiene menos posibilidades de aprender que uno tranquilo y calmado.
(Consejos tomados de la documentación para padres del colegio Ergos).
Cómo elegir lecturas apropiadas para los niños
Al momento de elegir un libro es importante tomar en cuenta la edad del niño ya que éstos pasan por diferentes fases lectoras por las y que están relacionadas con su desarrollo y sus gustos.
De 0 a 2 años el niño explora a través de los sentidos, por lo que se recomiendan libros de plástico, tela o cartón, no tóxicos, resistentes y manejables, con color y sonidos que despierten su interés. Los libros deben contener poco o ningún texto, muchas ilustraciones, de trazos simples y gran colorido.
De 2 a 4 años seleccione libros con predominio de la imagen que estimulen un aprendizaje oral y escrito y desarrollen la capacidad de observación y atención. Son ideales los libros con juegos y también los de contenido informativo que les permiten captar conceptos básicos.
De 4 a 6 años los libros más adecuados son los cuentos ilustrados, las historietas y los cómics. En esta etapa los niños aman a los personajes imaginarios como dragones y piratas.
De 6 a 8 años les gusta todo tipo de cuentos y entre sus temas predilectos están los relacionados con los animales, las relaciones familiares, los cuentos de hadas y princesas.
Entre los 9 y 12 años los libros preferidos son los de aventuras, de ciencia-ficción, de exploradores y héroes, narraciones detectivescas y de intriga o de miedo.
La misión se torna aun más difícil si el niño solo asocia la lectura con las tareas y obligaciones escolares, por desconocer que puede ser también un entretenimiento sano y una infinita fuente de conocimientos que transporta la imaginación a maravillosos lugares y a otros tiempos.
Gianni Rodari, educador, periodista y escritor de literatura para niños de nacionalidad italiana, afirma que "nunca se debe ordenar leer un libro a nadie. Lo mejor es sugerir, mostrar, indicar aquellos libros que nos parecen mejores para que nuestros hijos y alumnos se diviertan y aprendan".
Ese es el punto de partida de lo que puede ser una guía para lograr que el niño ame la lectura, misión que no resulta tan difícil si los padres aplican sencillos consejos, como los que ofrecemos a continuación:
Hable con su niño, aunque sea un bebé: No utilice el lenguaje propio de él, sino palabras y frases completas. Cuanto más palabras los niños pueden decir, más fácil les resulta aprender a leer.
Escuche a su niño: Haga que su hijo le hable sobre las cosas que ve y hace. Buenos conversadores hacen buenos lectores, y hablan más cuando saben que se les presta atención.
Léale: Cuando usted lee a sus hijos, ellos aprenden que los libros son un entretenimiento. Pronto, querrán leerlos ellos mismos.
Lleve a si hijo a diferentes lugares: Visitar lugares como parques, museos, galerías de arte, aeropuertos, zoológicos o teatro para niños, lo ayudarán a descubrir nuevos intereses. Por lo general, a los niños les gusta leer sobre lo que han visto.
Procure que su hijo lo vea leyendo: Siempre mantenga libros, revistas y periódicos en su casa y no espere que su niño esté dormido para leerlos. Por el contrario, deje que lo vea leyendo y que le gusta hacerlo. Así le dará el ejemplo.
Vean televisión juntos: Los niños aprenden con la televisión tanto lo bueno como lo malo. Escoja los programas con cuidado y véanlos juntos. Luego, haga que su niño le hable sobre lo que han visto.
Haga juegos de palabras con su niño: Hay muchos juegos en los que usted puede participar con su hijo y que le dan un buen empuje para comenzar a leer. Pero, ojo, procure que éstos no sean una tarea. Un ejemplo: "Dime cinco palabras que comiencen con M".
Anime a su hijo a leer: Cuando el niño ha comenzado a leer, quiere demostrar su habilidad a los demás. Préstele oído cuando quiera leerle algo.
Ayude cuando haga falta: Si su hijo está aprendiendo a leer y tiene dificultad con ciertas palabras, ayúdelo con recursos como mostrarle el objeto a que se refiere o pedirle que siga leyendo saltando la palabra, porque puede que al completar el sentido de la oración, pueda adivinarla.
Enseñe a su hijo a cuidar los libros: Predique con el ejemplo. Si cuida sus libros, sus hijos harán lo mismo.
Compre libros para su niño: Aproveche los cumpleaños y demás ocasiones en que se acostumbra regalar para comprar libros a su niño. Quien tiene sus propios libros, tambien tiene el interes en leerlos.
Elogie a su niño: Estimúlelo cuando esté aprendiendo a leer, felicítelo por sus progesos.
Tenga paciencia: Si su niño se equivoca leyendo, no se desespere, es natural en el proceso de aprendizaje. Si pierde la paciencia, deje la lección y haga otra cosa. Un niño asustado o presionado tiene menos posibilidades de aprender que uno tranquilo y calmado.
(Consejos tomados de la documentación para padres del colegio Ergos).
Cómo elegir lecturas apropiadas para los niños
Al momento de elegir un libro es importante tomar en cuenta la edad del niño ya que éstos pasan por diferentes fases lectoras por las y que están relacionadas con su desarrollo y sus gustos.
De 0 a 2 años el niño explora a través de los sentidos, por lo que se recomiendan libros de plástico, tela o cartón, no tóxicos, resistentes y manejables, con color y sonidos que despierten su interés. Los libros deben contener poco o ningún texto, muchas ilustraciones, de trazos simples y gran colorido.
De 2 a 4 años seleccione libros con predominio de la imagen que estimulen un aprendizaje oral y escrito y desarrollen la capacidad de observación y atención. Son ideales los libros con juegos y también los de contenido informativo que les permiten captar conceptos básicos.
De 4 a 6 años los libros más adecuados son los cuentos ilustrados, las historietas y los cómics. En esta etapa los niños aman a los personajes imaginarios como dragones y piratas.
De 6 a 8 años les gusta todo tipo de cuentos y entre sus temas predilectos están los relacionados con los animales, las relaciones familiares, los cuentos de hadas y princesas.
Entre los 9 y 12 años los libros preferidos son los de aventuras, de ciencia-ficción, de exploradores y héroes, narraciones detectivescas y de intriga o de miedo.
Diario Libre
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