Coetzee recibe el Premio Nobel de Literatura 2003
El autor es el segundo sudafricano que consigue el Nobel, después de Nadine Gordimer en 1991

Estocolmo. El rey Carlos Gustavo de Suecia entregó ayer en Estocolmo el premio Nobel de Literatura 2003 al escritor sudafricano John Maxwell Coetzee, distinguido por su lucha literaria contra el apartheid, el racismo y la doble moral.
Horas después de que la abogada iraní Shirin Ebadi recibiera en Oslo el Nobel de la Paz, el Auditorio de Conciertos de la capital sueca acogió la entrega de los premios de Literatura, Física, Química y Medicina, además del correspondiente a Economía, que otorga el Banco Central de Suecia en memoria de Alfred Nobel.
Coetzee, de 63 años, reside en Adelaida (Australia) desde 2002 y se ha convertido en el segundo literato sudafricano que consigue el Nobel, después de Nadine Gordimer en 1991.
El autor sueco Per Waestberg explicó en su presentación del autor de "Desgracia" que "imaginar lo inimaginable es la obligación de un escritor", y agregó que el premiado "penetra con su mirada las poses obscenas y la falsa pompa de la historia, dándole su voz a los silenciados y desposeídos".
Añadió que "como un alegorista posmoderno, Coetzee sabe que las novelas que no intentan hacer una mímica de la realidad son las que mejor nos convencen de que la realidad existe". Dirigiéndose a un inmutable Coetzee, manifestó que "su obra es limitada en número de páginas, pero infinita en su alcance", y destacó que "usted puede haber abandonado Sudáfrica, pero (ésta) difícilmente lo va a abandonar, y para la Academia Sueca las raíces nacionales son irrelevantes".
Horas después de que la abogada iraní Shirin Ebadi recibiera en Oslo el Nobel de la Paz, el Auditorio de Conciertos de la capital sueca acogió la entrega de los premios de Literatura, Física, Química y Medicina, además del correspondiente a Economía, que otorga el Banco Central de Suecia en memoria de Alfred Nobel.
Coetzee, de 63 años, reside en Adelaida (Australia) desde 2002 y se ha convertido en el segundo literato sudafricano que consigue el Nobel, después de Nadine Gordimer en 1991.
El autor sueco Per Waestberg explicó en su presentación del autor de "Desgracia" que "imaginar lo inimaginable es la obligación de un escritor", y agregó que el premiado "penetra con su mirada las poses obscenas y la falsa pompa de la historia, dándole su voz a los silenciados y desposeídos".
Añadió que "como un alegorista posmoderno, Coetzee sabe que las novelas que no intentan hacer una mímica de la realidad son las que mejor nos convencen de que la realidad existe". Dirigiéndose a un inmutable Coetzee, manifestó que "su obra es limitada en número de páginas, pero infinita en su alcance", y destacó que "usted puede haber abandonado Sudáfrica, pero (ésta) difícilmente lo va a abandonar, y para la Academia Sueca las raíces nacionales son irrelevantes".
Diario Libre
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