¿Conoces la palabra que define la felicidad financiera?
Cómo dejar de perseguirlo todo y encontrar satisfacción en lo que ya logramos

Creo que más que una palabra es una filosofía de vida. Para muchos sería atroz pensar así, porque su mente nunca se saciaría. Para otros es como ser un perdedor. Para los que la adoptamos es como una salvación del mundo insaciable que vivimos.
En un programa de televisión me preguntaron:
—¿Cuánto tienes? Digo, eres especialista en finanzas personales, debes tener mucho dinero.
—Suficiente— fue mi corta y abundante respuesta.
6 razones por las que gasto de más
¿Cuánto tiene el que no necesita más?
Hay un video de un joven en un autobús que ve a otro en una bicicleta y desea tenerla. El de la bicicleta ve al de una motocicleta y la quiere poseer. El de la moto quiere el auto de otro y este a su vez uno más costoso.
Podría seguir y llegar a un avión y quizá hasta tener su propia empresa de cohetes que le lleven al espacio. Solo un chiste... aunque sabemos que no es tan alocado el pensamiento.
–¿Debería conformarse el de la motocicleta con lo que tiene, Diego Sosa?
No es a esto que me refiero. Podemos querer más, pero no hacer que sea nuestra forma de vivir. Porque nunca pararíamos de sentirnos incompletos.
Al conformismo que le tenemos miedo es aquel que nos lleva a vivir apenas con lo que conseguimos, sin construir una mejor vida. Aquí está el detalle.
Es cuestión de construir mientras disfrutamos lo ya erigido.
El problema de no seguir construyendo es que nos lleva a vivir restringidos. Casi como los que viven el hoy como si no hubiese mañana. Ambos tendrán un futuro incierto. El que según ellos el destino les tenga preparado.
Los que no disfrutan lo que ya construyeron están en el otro extremo. Se la pasan pensando en tener más... como el caso del video que expuse al inicio de este escrito.
Cuando tenemos como dogma de vida que poseemos suficiente, somos más felices hoy y en el futuro que estamos construyendo. No suficiente solo para vivir el hoy, sino para siempre tener suficiente.
Claro, pueden pasar cosas que no podemos tener en nuestro control. Me refiero a lo que es por nosotros controlable.
Cuando tenemos suficiente podemos decidir si queremos salir a un restaurante o irnos de viaje, no por tener en la cuenta o por haber cobrado hace poco, sino porque tenemos suficiente para antojarnos de lo que podemos antojarnos.
Esa es la clave de este asunto.

Diego Sosa