Enemigo del cepillado
La falta de higiene puede convertirse en un problema silencioso dentro de la vida de pareja

Pregunta: Hola, Dra. Simó. Estoy desesperada con una situación que vivo con mi esposo desde el día uno de nuestro matrimonio. De verdad pensé que eran exageraciones mías, pero no.
A mi esposo no le gusta cepillarse los dientes y lo he comprobado, porque le he escondido el cepillo y ni cuenta se da. Ya no quiero que me bese; es más, ni siquiera salir con él por el mal aliento que destila, ya que siento vergüenza.
Él me pregunta por qué no quiero estar con él, pero, doctora, ¿cómo lo haré si no tiene higiene? No le negaré que no sé cómo hablarle, ya que se ofende por todo.
Cuando la desconfianza rompe el amor
Respuesta
Hola, mi preocupación es que has callado por tanto tiempo, sin entender que dejar pasar los días es peor para la relación. Fíjate cómo me dices que ya ni ganas tienes de estar con él.
No puedes centrarte en la idea de que, si lo hablas con él, se ofenderá, porque esto no solo te frena, sino que también te hace sentir desconsiderada.
Es cierto que no podemos controlar cómo los demás se sentirán cuando les expresamos una queja, pero puedes hablar con él de forma honesta y calmada sobre lo que están viviendo.
- Y, por favor, lo que no puedes hacer es ofender en nombre de la verdad.
Con un lenguaje llano y directo, debes expresarte siempre en primera persona, decirle cómo te sientes y cómo este descuido te ha llevado a no querer tener relaciones.
Si luego de este acercamiento no se generan cambios, es obligatorio visitar a un buen psicólogo para evaluar si detrás de esa falta de higiene existe algún trastorno.

Ana Simó