Dr. Josué Hernández: "La IA es una herramienta de apoyo en medicina, no un sustituto"
El galeno explica cómo la inteligencia artificial está transformando la atención sanitaria y cuáles son sus retos éticos y operativos

Con motivo del Día Mundial de la Salud, la conversación sobre el papel de la ciencia en la vida cotidiana cobra una nueva dimensión con la irrupción de la inteligencia artificial en la medicina.
Para el doctor Josué Hernández, director médico de Médico Express y especialista en emergencias y desastres, esta tecnología ya forma parte activa del sistema de salud, optimizando diagnósticos, mejorando la gestión hospitalaria y apoyando la toma de decisiones clínicas.

Sin embargo, advierte que, aunque la IA avanza con rapidez, el factor humano sigue siendo insustituible. En esta entrevista, aborda cómo estas herramientas están redefiniendo la atención médica, sus beneficios reales y los desafíos éticos que plantea su implementación en un entorno cada vez más digitalizado.
Este año el Día Mundial de la Salud se celebra bajo el lema “Juntos por la salud, apoyemos la ciencia”. ¿Qué mensaje clave busca transmitir este enfoque a la población?
El mensaje es claro y oportuno: la salud debe construirse sobre evidencia, colaboración y confianza en la ciencia.
En un mundo cada vez más complejo, donde convergen avances tecnológicos, cambios epidemiológicos y nuevas expectativas de los pacientes, la ciencia sigue siendo la base para garantizar decisiones seguras, efectivas y sostenibles. Apoyar la ciencia es proteger la vida.
En tiempos donde abunda la información (y la desinformación), ¿por qué sigue siendo tan importante confiar en la ciencia?
Porque la ciencia no es opinión, es método, validación y evidencia. En salud, tomar decisiones basadas en información no verificada puede tener consecuencias graves. La confianza en la ciencia permite estandarizar procesos, reducir riesgos y mejorar resultados clínicos, lo cual es fundamental en entornos de alta complejidad como las emergencias médicas.
La inteligencia artificial está cada vez más presente en la medicina. ¿En qué la estamos viendo ya sin darnos cuenta?
Ya está integrada en múltiples niveles del sistema de salud. Desde algoritmos que optimizan la interpretación de imágenes en radiología, hasta sistemas que priorizan pacientes en servicios de urgencias, asistentes clínicos en historias médicas electrónicas y herramientas predictivas para identificar riesgos.
Muchas de estas aplicaciones operan de forma silenciosa, pero están transformando la eficiencia y la calidad de la atención.
¿Qué áreas de la medicina están siendo más impactadas por la IA?
Principalmente radiología, diagnóstico clínico, medicina de emergencias, gestión hospitalaria, medicina preventiva y análisis poblacional. En radiología, por ejemplo, la IA permite detectar hallazgos con alta sensibilidad; en emergencias, optimiza el triaje; y en gestión, mejora la asignación de recursos y la eficiencia operativa.
¿Cómo puede la IA ayudar a que los diagnósticos sean más rápidos o más precisos?
La IA permite procesar grandes volúmenes de datos en segundos, identificar patrones complejos y reducir la variabilidad diagnóstica. Esto se traduce en diagnósticos más oportunos y, en muchos casos, más precisos.
En imágenes médicas, por ejemplo, puede detectar lesiones en etapas tempranas que podrían pasar desapercibidas, apoyando la toma de decisiones clínicas.
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El rol del médico en la era digital
En un entorno cada vez más automatizado, ¿cuál seguirá siendo el rol del médico y en qué aspectos la inteligencia artificial no podrá sustituir su criterio profesional?
El médico seguirá siendo el eje central de la atención. La IA es una herramienta de apoyo, no un sustituto. El juicio clínico, la empatía, la comunicación con el paciente, la toma de decisiones en contextos complejos y la ética médica son dimensiones profundamente humanas.
La medicina no es solo ciencia, es también arte y humanidad.
¿Cómo se están formando los profesionales de la salud dominicanos para adaptarse a estos cambios?
Cada vez más, los profesionales están incorporando competencias en salud digital, análisis de datos y uso de tecnologías emergentes. Desde las instituciones, se están promoviendo programas de formación continua, certificaciones internacionales y alianzas académicas que fortalecen estas capacidades.
La adaptación es clave para mantener la competitividad y la calidad en el sistema de salud.
¿Cree que la IA hará la atención médica más accesible o aumentará las brechas?
Tiene el potencial de hacerla más accesible, pero esto dependerá de cómo se implemente. Si se integra de forma equitativa, puede acercar servicios a poblaciones remotas, optimizar costos y mejorar la cobertura. Sin embargo, si no se gestiona adecuadamente, podría ampliar brechas entre quienes tienen acceso a tecnología y quienes no.
¿Qué riesgos entiende que existen en el uso de inteligencia artificial en medicina?
Entre los principales riesgos están los sesgos en los algoritmos, la dependencia excesiva de la tecnología, la seguridad de los datos y la falta de validación clínica adecuada. Por eso, es fundamental que su implementación esté acompañada de protocolos de calidad, supervisión médica y marcos de gobernanza sólidos.
¿Se están utilizando ya estas tecnologías en hospitales y clínicas de la región?
Sí, ya se están utilizando. En centros de salud avanzados, incluyendo Médico Express, la inteligencia artificial forma parte de procesos clínicos y operativos, especialmente en áreas como radiología, gestión de pacientes, calidad y seguridad, y análisis de datos. Esto permite ofrecer una atención más eficiente, segura y centrada en la persona.
¿Qué retos éticos plantea su uso en el ámbito médico?
Los principales retos están relacionados con la privacidad de los datos, la transparencia en el uso de algoritmos, la responsabilidad en la toma de decisiones y la equidad en el acceso. Es esencial garantizar que la tecnología respete los principios éticos fundamentales de la medicina.
¿Es necesario establecer un marco jurídico para el uso de esta tecnología en la medicina? ¿Qué aspectos deberían regularse prioritariamente?
Definitivamente sí. Es necesario establecer marcos regulatorios claros que aborden la protección de datos, la validación clínica de los sistemas, la responsabilidad legal en caso de errores, la interoperabilidad de sistemas y los estándares de calidad. La regulación no debe frenar la innovación, sino garantizar que esta se desarrolle de manera segura, ética y sostenible.

Beatriz Bienzobas