×
Versión Impresa
Edición Impresa.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

El aire que respiran nuestros niños y envejecientes y la ecología de las enfermedades

Salvar el planeta es también una medida de salud pública para respirar aire limpio

Expandir imagen
El aire que respiran nuestros niños y envejecientes y la ecología de las enfermedades
La contaminación del aire y la alteración de los ecosistemas por la actividad humana agravan las enfermedades respiratorias mortales en poblaciones vulnerables como niños y ancianos. (SHUTTERSTOCK)

Es el mismo aire sucio y contaminado que todos estamos respirando. Que, en los extremos de la vida, puede convertirse en una catástrofe.

En este ambiente, si el niño o el envejeciente se infectan con el virus de la gripe, el SARS-Cov-2 (Covid-19), el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) o el neumococo, no solo se enferman. Se complican y mueren.

Cómo puede evitarse

Trabajando para mejorar la calidad del aire que respiramos, respetando y cuidando el medio ambiente y vacunando a toda la población haciendo hincapié en niños y envejecientes para los que hay vacunas eficaces y seguras.

Para detener el cambio climático y el calentamiento global, objetivos del Desarrollo Sostenible para el 2030 hemos hecho muy poco.

Y nos tiene sin cuidado el daño que le seguimos produciendo a la biodiversidad, favoreciendo la extinción de especies animales y vegetales, para que virus conocidos e incluso por conocer salten de otras especies a infectar a la especie humana.

  • La mayoría de las enfermedades hemorrágicas-virales y respiratorias de las últimas seis décadas se han producido a consecuencia de la incursión del hombre en los distintos ecosistemas vírgenes, o en estado salvaje, que por siglos han convivido en un equilibrio que la actividad humana ha desestabilizado con la quema y tala de árboles y la explotación minera que, en nuestra experiencia de país, solo nos han dejado ríos secos, tierra estéril, más pobreza, desolación y contaminación.

Por millones de años un tipo de murciélago que ha sido el portador del virus Henipah en el Sur de Asia, lo más que este virus había ocasionado a su huésped es una especie de resfriado común.

Pero, una vez que el virus es molestado en su equilibrio natural y abandona su huésped portador y salta a la especie humana, se convierte en un virus potencialmente mortal.

Los pueblos que nos jactamos de haber "avanzado" tenemos la clave para prevenir las epidemias y defendernos de los virus y bacterias que nos amenazan: dejando de ser unos intrusos, dejando a la naturaleza intacta y cuidando al medio ambiente.

Protegiendo la vegetación y a los animales y respetando sus derechos, que los tienen. Cuidando todo lo que es vida y al planeta, que, si bien no es propiedad exclusiva de nadie, debe ser el hogar en el que niños, jóvenes y envejecientes podamos respirar aire limpio, para vivir más y mejor.

TEMAS -

Pediatra neonatólogo. Director de la Escuela de Medicina de la PUCMM-CSD. Pediatra emérito y pasado presidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría. Presidente Sociedad Dominicana de Vacunología 2025-2027.