Combinar comida y vino
Lo importante es elegir el vino adecuado para la comida seleccionada. Y la clave es, ante todo, combinar el cuerpo del vino con la comida.

Cuando hablamos de cuerpo del vino es igual a decir un vino pesado, alto de alcohol o muy afrutado.
n El vinagre no va con el vino, pero existen buenas noticias, las ensaladas a la vinagreta ya no son problema si se recurre a un vinagre de alta calidad y un buen aceite. Usar: una parte de vinagre por cada cinco parte de aceite.
n Las alcachofas y el vino son enemigos. Es que las alcachofas contienen una sustancia llamada cinarina que hace que el vino sepa diferente, dulce o amargo. Un poco de limón agrio sobre las alcachofas bloquea la cinarina y da la oportunidad a un buen vino como el tinto. Sugerimos saborear el rico Côtex du Rhône Francés.
La comida muy sazonada y picante mata el sabor auténtico del mejor vino. Si son sazones menos fuertes, es decir suaves, los vinos afrutados se complementan bien.
Los vinos como el Pinot gris y el Pinot blanc, son la elección obvia para combinar con la comida china. Tenga esto presente.
¿A qué se debe la casi imposición de tomar vino blanco con pescado o mariscos? Vale la pena explicarlo: el motivo es que el pescado y los mariscos pueden hacer que el vino tinto sepa a metal, a lata, sobre todo los que tienen más tanino. Otra razón es porque el pescado es más ligero que las carnes y el vino blanco es más ligero que el tinto para este tipo de comida.
La pasta combina con cualquier vino, lo que hace la diferencia y tiene la decisión final es el tipo de salsa que se utilice. Los tintos afrutados, secos pero no demasiado, son los ideales para las pastas con salsa de carne y tomate.
Los italianos tienen soluciones para sus vinos y comidas, el Barbera, Lambrusco, Rosso del Montalcino, El Chianti Classico, etcétera.
Quesos: Joanna Simón, experta en el tema, en su valioso libro "Conocer el vino", dice que a ella le encanta el vino tinto y el queso pero admite que, en general, los vinos blancos van mejor que los tintos para acompañar un buen queso y que los blancos dulces tienen afinidades con más quesos que los blancos secos. Aconseja escoger con mucho cuidado tanto el vino como el queso.
"Un amigo verdadero se ríe de tus relatos aún cuando no sean tan buenos y se compadece de tus problemas aún cuando no sean tan malos".
Proverbio.
¡Que Dios les bendiga!
n El vinagre no va con el vino, pero existen buenas noticias, las ensaladas a la vinagreta ya no son problema si se recurre a un vinagre de alta calidad y un buen aceite. Usar: una parte de vinagre por cada cinco parte de aceite.
n Las alcachofas y el vino son enemigos. Es que las alcachofas contienen una sustancia llamada cinarina que hace que el vino sepa diferente, dulce o amargo. Un poco de limón agrio sobre las alcachofas bloquea la cinarina y da la oportunidad a un buen vino como el tinto. Sugerimos saborear el rico Côtex du Rhône Francés.
La comida muy sazonada y picante mata el sabor auténtico del mejor vino. Si son sazones menos fuertes, es decir suaves, los vinos afrutados se complementan bien.
Los vinos como el Pinot gris y el Pinot blanc, son la elección obvia para combinar con la comida china. Tenga esto presente.
¿A qué se debe la casi imposición de tomar vino blanco con pescado o mariscos? Vale la pena explicarlo: el motivo es que el pescado y los mariscos pueden hacer que el vino tinto sepa a metal, a lata, sobre todo los que tienen más tanino. Otra razón es porque el pescado es más ligero que las carnes y el vino blanco es más ligero que el tinto para este tipo de comida.
La pasta combina con cualquier vino, lo que hace la diferencia y tiene la decisión final es el tipo de salsa que se utilice. Los tintos afrutados, secos pero no demasiado, son los ideales para las pastas con salsa de carne y tomate.
Los italianos tienen soluciones para sus vinos y comidas, el Barbera, Lambrusco, Rosso del Montalcino, El Chianti Classico, etcétera.
Quesos: Joanna Simón, experta en el tema, en su valioso libro "Conocer el vino", dice que a ella le encanta el vino tinto y el queso pero admite que, en general, los vinos blancos van mejor que los tintos para acompañar un buen queso y que los blancos dulces tienen afinidades con más quesos que los blancos secos. Aconseja escoger con mucho cuidado tanto el vino como el queso.
"Un amigo verdadero se ríe de tus relatos aún cuando no sean tan buenos y se compadece de tus problemas aún cuando no sean tan malos".
Proverbio.
¡Que Dios les bendiga!
Diario Libre
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