"Comer es el único placer que nos queda cuando los demás placeres se han ido o están por irse"
La menor cantidad de personas obesas padece trastornos hormonales y la mayoría obedece a patrones de nutrición inadecuados, aquí y alrededor del mundo.
Los patrones de conducta del dominicano en nutrición andan muy mal, tenemos que tratar la malnutrición por exceso (obesidad) y la malnutrición por déficit (desnutrición).
La nutrición, como ciencia, es mal conocida todavía a nivel mundial, de hecho en los últimos tiempos es que se viene aplicando el concepto y la enseñanza de nutrición en las universidades. La nutrición es tan importante y antigua como la vida misma porque si vemos, todo lo que tiene que ingresar al organismo de manera natural entra por la boca. El organismo no produce nada, transforma las cosas que ingiere. Dada la importancia de una correcta nutrición, el Estado debería exigir a todos los centros educativos que incluyan la nutrición, como ciencia, en la educación del individuo para lograr modificar sus hábitos alimenticios lo que no resultará una fácil tarea, pero tampoco es imposible.
Una nutrición balanceada debe incluir un 50% de carbohidratos; un gramo de proteína por cada kilogramo de peso corporal (si pesa 70 kilogramo deberá consumir 70 gramos de proteína) y, el resto de las calorías, debe ser de grasa. Los alimentos fritos tienen el doble de calorías que el resto. Un gramo de grasa equivale a 9 calorías y 18 gramos de carbohidratos y proteínas equivale a 4 calorías. La grasa tiene más del doble de calorías por gramo que las proteínas y los carbohidratos.
Los alimentos llenan una doble función: el placer de comer y el aporte de las calorías y de los principios inmediatos para la realización de todas las funciones.
La nutrición es de las pocas cosas que se hace varias veces al día con agrado y de por vida. Es el único placer que queda cuando los demás se van o están por irse.
Para evitar el sobrepeso, recomendamos calcular lo que cada organismo necesita, en relación con las calorías que gasta, y aportar así lo que verdaderamente se requiere, de forma individual. Partiendo de este criterio, se entiende el por qué una misma dieta no funciona igual en todas las personas. Esos cálculos deben hacerse bajo la asesoraría de un médico. Y, como sostiene la OMS, el médico tiene que estar en condiciones óptimas tanto científicas, mentales y físicas para entender que es un asesor y un educador del paciente.
Se ha demostrado que las personas más educadas se enferman menos y que los enfermos educados respecto a su enfermedad, resultan más económicos para ellos mismos y para el Estado. Además, alcanzan una mejor calidad de vida, aun en su enfermedad, porque la educación se lo permite.
Los patrones de conducta del dominicano en nutrición andan muy mal, tenemos que tratar la malnutrición por exceso (obesidad) y la malnutrición por déficit (desnutrición).
La nutrición, como ciencia, es mal conocida todavía a nivel mundial, de hecho en los últimos tiempos es que se viene aplicando el concepto y la enseñanza de nutrición en las universidades. La nutrición es tan importante y antigua como la vida misma porque si vemos, todo lo que tiene que ingresar al organismo de manera natural entra por la boca. El organismo no produce nada, transforma las cosas que ingiere. Dada la importancia de una correcta nutrición, el Estado debería exigir a todos los centros educativos que incluyan la nutrición, como ciencia, en la educación del individuo para lograr modificar sus hábitos alimenticios lo que no resultará una fácil tarea, pero tampoco es imposible.
Una nutrición balanceada debe incluir un 50% de carbohidratos; un gramo de proteína por cada kilogramo de peso corporal (si pesa 70 kilogramo deberá consumir 70 gramos de proteína) y, el resto de las calorías, debe ser de grasa. Los alimentos fritos tienen el doble de calorías que el resto. Un gramo de grasa equivale a 9 calorías y 18 gramos de carbohidratos y proteínas equivale a 4 calorías. La grasa tiene más del doble de calorías por gramo que las proteínas y los carbohidratos.
Los alimentos llenan una doble función: el placer de comer y el aporte de las calorías y de los principios inmediatos para la realización de todas las funciones.
La nutrición es de las pocas cosas que se hace varias veces al día con agrado y de por vida. Es el único placer que queda cuando los demás se van o están por irse.
Para evitar el sobrepeso, recomendamos calcular lo que cada organismo necesita, en relación con las calorías que gasta, y aportar así lo que verdaderamente se requiere, de forma individual. Partiendo de este criterio, se entiende el por qué una misma dieta no funciona igual en todas las personas. Esos cálculos deben hacerse bajo la asesoraría de un médico. Y, como sostiene la OMS, el médico tiene que estar en condiciones óptimas tanto científicas, mentales y físicas para entender que es un asesor y un educador del paciente.
Se ha demostrado que las personas más educadas se enferman menos y que los enfermos educados respecto a su enfermedad, resultan más económicos para ellos mismos y para el Estado. Además, alcanzan una mejor calidad de vida, aun en su enfermedad, porque la educación se lo permite.
Diario Libre
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