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Conoce sobre la Depresión Post-Holiday

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Conoce sobre la Depresión Post-Holiday
La depresión post holiday se relaciona con insatisfacción en el trabajo.
Santo Domingo. Las vacaciones, generadas por cualquier circunstancia, son el período que las personas escogen para disfrutar, dejar atrás su cotidianidad y dedicar un tiempo de ir a playa, visitar familias, salir de viaje, entre otras. Sin embargo, por muy atractiva que sean sus ocupaciones, acostumbrarse nuevamente a las actividades diarias, a muchos les cuesta. Esto tiene un nombre y es el Síndrome de Depresión Post-Holiday.

Para Carlos Peralta Féliz, psicólogo terapeuta, la llamada depresión post- Holiday no es una enfermedad, sino un proceso emocional normal, más o menos negativo en cuanto que se relaciona con la satisfacción personal que cada uno obtiene del trabajo. Atribuyen este mal a las personas que tienen un trabajo en el cual la relación interpersonal es nula, fría, seca, tensa o distante.

Mientras que, el neurólogo José Silié Ruiz, lo define como el estado anímico entristecido que sigue a un período vacacional, licencia médica o pos maternidad que padece el paciente al integrarse a su rutina normal. "Esta se caracteriza por un estado de distimia, que no es más que una apatía, desgano o tristeza sorbida, que no llega a ser un estado depresivo florido, pero que donde la adinamia, la tristeza, la irritabilidad y el bajo rendimiento están presentes".

"Y va a depender de, su severidad o grado de expresión clínica, de las condiciones particulares de los pacientes, personas que tienen una predisposición genética a la depresión y otros que es temporal. Cuando se organizan todo vuelve a la normalidad", señala Silié.

Peralta Féliz agrega que, "el que no es depresivo puede sufrir de la condición por una semana máximo, pero el que sufre de depresión por naturaleza o por genética puede conectar esa expresión que no es nada grave con un estado depresivo real".

"Hay personas muy afectadas por el estrés laboral crónico y progresivo que soportan la situación por su carácter poco vulnerable, mientras que otras no son tan fuertes. Aunque las que más sufren y se pueden encontrar en peores situaciones son las personas que vienen de unas vacaciones de pos-maternidad", dice Peralta Féliz.

¿Cómo identificarlo?

-Aparecen dolores migratorios no específicos como por ejemplo dolores en el cuello, los cabellos, las puntas de los dedos, la mano, algo que no se corresponde nunca a ningún síndrome en específico.

-Un estado de apatía de inercia, si esta persona realizaba tres o cuatro cosas en el día, hace media.

-Una irritabilidad, es vez de venir descansado y feliz está malhumorado.

-Aparecen episodios de sueños anormales, el paciente se duerme en el trabajo que no lo hacía antes.

-Y pueden aparecer llantos espontáneos.

¿Cómo se trabaja este paciente?

Como el problema no es grave - una simple reacción a la reinserción a las rutinas diarias-, se mejora con simples calmantes o sedantes y terapia de conversación. Si el síndrome persiste más de una semana la ayuda profesional es obligatoria, esto así porque el paciente puede caer en un 20 o 25 % en depresión real.

Con los pacientes que pasan por el proceso de las vacaciones pos-maternidad está el peligro de que se le pueda agregar la depresión "pos- parto" que no es más que un cuadro de mayor importancia médica donde la madre sin razones visibles rechaza la criatura, no porque no lo quiera sino porque escapa de su propio control.

Cinco Tips

La coincidencia de que el primer día sea lunes puede agravar esta situación. Nuestro consejo es hacer la vuelta en un día diferente de la semana, así reduciremos el impacto psicológico de vuelta al trabajo.

Avisa a la menor cantidad de personas posibles que te has reincorporado al trabajo, así tendrás más tiempo para organizarte, revisar tu correo y ponerte al día.

Llama a algún compañero de trabajo un par de días antes de incorporarte. Aunque sea lo último que te apetezca hacer, el enterarte de lo que ha pasado en tu ausencia puede ayudar a que la reincorporación sea más suave.

Reduce la ansiedad mediante la relajación, paseos, deporte, yoga o meditación. Dedica unos minutos al día a ti mismo para evitar aumentar la resistencia personal al estrés. El ejercicio físico viene muy bien para descargar tensiones y dormir muy relajado por las noches.