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Constantine: una oda al nuevo oscurantismo

El cine negro y la estética gótica, dan rostro al film

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Constantine: una oda al nuevo oscurantismo
Keanu Reeves sobreactúa su papel en Constantine.
Santo Domingo . Durante la Edad Media y el Renacimiento, el temor al infierno quedó plasmado en frontis de catedrales románicas y góticas. Demonios y gárgolas formaron parte de una fértil imaginería que la Iglesia Católica blandió en su lucha por las almas del mundo cristiano en formación. En la pintura, regularmente más ocupada de escenas bíblicas luminosas, algunos maestros como el flamenco Hieronymus van Aken, conocido como El Bosco y más tarde el español Francisco de Goya, llevaron al lienzo un mundo pecador y condenado. La literatura en tanto, con el florentino Dante Alighieri y su Divina Comedia, llegó al punto más alto en la descripción del lugar maldito, el infierno.

En el siglo XX la cinematografía ha representado el infierno desde otro punto de vista, más ligado a su hermano de ruta, el psicoanálisis. La evolución conceptual de lo demoníaco puede verse nítidamente en la historia del cine, a través de autores como Alfred Hitchcock, Orson Welles, David Lynch, Martin Scorsese, entre otros, quienes han profundizado en la idea del infierno en la tierra, redefiniendo el lugar del averno: la mente.

Un salto al pasado

Desde un punto de vista estético, el filme Constantine representa un salto al pasado, un regreso a la imaginería del medioevo; no es de extrañar, ya que es una película basada en un libro de comic, arte donde lo obscuro reverdece laureles góticos desde los tiempos de ¨Batman¨. Se trata de una sólida ópera prima de un director proveniente del video clip, con muchos efectos especiales y animaciones de gran factura. Sin embargo, la puesta en escena adolece de un Keanu Reeves sobreactuado que raya en lo patético y que distancia al espectador.

El cine negro

El relato se basa en el subgénero policial llamado ¨cine negro¨, cuyo núcleo siempre es un detective privado venido a menos y al filo de la ley. Aquí lo que cambia es el contexto teológico en que el protagonista se mueve, ya que se trata de un cazador de demonios, a medio camino entre el visionario y el exorcista, con mucho de Clint Eastwood en ¨Harry , el sucio¨ (1971) . Este personaje devela una conspiración en marcha, el hijo de Satán ha encontrado la forma de salir del infierno y entrar al mundo de los humanos. El filme tiene tantas referencias teológicas para iniciados que llega a confundir del todo.

Inquieta el contenido simbólico de esta película, ya que se atisban elementos de un nuevo oscurantismo: el mal viene de la cultura latinoamericana, concretamente de México y penetra las fronteras del imperio para encontrar y abatir a dos hermanas gemelas con la lanza que penetró el costado de Jesús en la cruz. La única forma de acabar con el mal extranjero es a punta de metralleta con balas de plata. Con estas claras referencias a la historia reciente, llena de prejuicios raciales y manipulando una teología trasnochada, Constantin es recomendable para comprobar que el arte tecnológico del siglo XXI puede ser prisionero de ideas oscurantistas.

Constantine

Estados Unidos, 2005

Dirección: Francis Lawrence

Guión: Kevin Brodbin y Frank A. Cappello, basados en el libro de comic Hellblazer de

Jamie Delano & Garth Ennis

Música: Klaus Badelt, Brian Tyler

Fotografía: Philippe Rousselot, Jeff Cutter

Intérpretes:

Keanu Reeves

Rachel Weisz

Shia LaBeouf

Djimon Hounsou

Max Baker

Pruitt Taylor Vince

Gavin Rossdale

Tilda Swinton

Peter Stormare

Jesse Ramirez