Criticarte - Pimp Bullies

La nueva película de Alfonso Rodríguez "Pimp Bullies: víctimas de un prostíbulo", va a provocar largas filas en los cines. Se va a recaudar con creces el costo de 1,4 millones de dólares que ha tenido. Es que el morbo es el morbo, y ése, como la pelota, es el deporte nacional. De modo que nadie se querrá perder el ver a Chiquinquirá Delgado, Lizbeth Santos, Laura García-Godoy y muchas más, como Dios las trajo al mundo, e incluso en ardientes escenas de sexo, incluido el sexo lésbico.
El guión de José Miguel Bonetti y el propio Alfonso es bastante lineal y nada sorprendente, se pudiera decir que hasta previsible, desde el punto de vista dramatúrgico. No es éste tampoco el primer thriller que se hace en el país. Recordemos "La soga", en cuya producción se involucró el propio Alfonso, quien una vez me dijo: "No voy a hacer más cine", y gracias a Dios ni le hice caso, ni dejó de hacer cine.
¿Dónde radica, desde mi punto de vista, lo más positivo del nuevo producto de Antena Latina Films? En que aporta, sobre todo desde la fotografía, una mirada más dominicana, si se puede llamar. Esa manera de tratar los colores, la ambientación, las situaciones justamente le da un acento particular. Eso aderezado con la excelente música que le aporta Roy Tavaré.
Catalina Rodríguez logra entregar una Isabela creíble, mientras Adrian Belani resulta superficial y predecible, como el mismo film. Estrambótico y carnavalesco, Ving Rhames es un rey del kitsch más absoluto, con una actuación igualmente monotonal. Mejor le va a Steven Bauer. Nalguitas al aire en cameos de Frank Perozo, Jandy Ventura, René Castillo y Enrique Quailey. Aceptable Ada Aimée de la Cruz como hermana de Isabela, aunque hubiese sido infartante en uno de esos desnudos. Flojo el padre de Isabela. Cameo el de Tania Báez. Aplausos para Carmen Elena Manrique.
Ahora, el montaje tiene de negativo el uso de imágenes de archivo en Nueva York donde aparecen las Torres Gemelas. Sin embargo, tiene de positivo momentos como el de la pelota de golf que pasa de un buró, por corte, a un campo de golf. Una secuencia muy bien resuelta.
Violencia, sexo, drogas, y la inestigación de un crimen cometido hace 15 años, pero sobre todo mucha carne de primera expuesta, creo que aportan una película digna, que provocará morbo, mucho, demasiado morbo. Y será vista lo mismo en el país que en China, con interés.
El guión de José Miguel Bonetti y el propio Alfonso es bastante lineal y nada sorprendente, se pudiera decir que hasta previsible, desde el punto de vista dramatúrgico. No es éste tampoco el primer thriller que se hace en el país. Recordemos "La soga", en cuya producción se involucró el propio Alfonso, quien una vez me dijo: "No voy a hacer más cine", y gracias a Dios ni le hice caso, ni dejó de hacer cine.
¿Dónde radica, desde mi punto de vista, lo más positivo del nuevo producto de Antena Latina Films? En que aporta, sobre todo desde la fotografía, una mirada más dominicana, si se puede llamar. Esa manera de tratar los colores, la ambientación, las situaciones justamente le da un acento particular. Eso aderezado con la excelente música que le aporta Roy Tavaré.
Catalina Rodríguez logra entregar una Isabela creíble, mientras Adrian Belani resulta superficial y predecible, como el mismo film. Estrambótico y carnavalesco, Ving Rhames es un rey del kitsch más absoluto, con una actuación igualmente monotonal. Mejor le va a Steven Bauer. Nalguitas al aire en cameos de Frank Perozo, Jandy Ventura, René Castillo y Enrique Quailey. Aceptable Ada Aimée de la Cruz como hermana de Isabela, aunque hubiese sido infartante en uno de esos desnudos. Flojo el padre de Isabela. Cameo el de Tania Báez. Aplausos para Carmen Elena Manrique.
Ahora, el montaje tiene de negativo el uso de imágenes de archivo en Nueva York donde aparecen las Torres Gemelas. Sin embargo, tiene de positivo momentos como el de la pelota de golf que pasa de un buró, por corte, a un campo de golf. Una secuencia muy bien resuelta.
Violencia, sexo, drogas, y la inestigación de un crimen cometido hace 15 años, pero sobre todo mucha carne de primera expuesta, creo que aportan una película digna, que provocará morbo, mucho, demasiado morbo. Y será vista lo mismo en el país que en China, con interés.
Alfonso Quiñones
Alfonso Quiñones