Criticarte - Sed, de marianela boán, un antes y un después

Maglio Pérez
La escena final de Sed, con esos cuerpos desnudos bajo el agua de los botellones, la noche del domingo, en la Sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes, concluyó la primera temporada del Programa de Danza Contemporánea, de la mano de la coreógrafa Marianela Boán, que marca un antes y un después para ese arte en República Dominicana.

Ya vendrán los perros ladrando, ya se rasgarán la ropa y se sacarán un ojo los mediocres que respiran envidia en vez de aire. Porque eso casi es un deporte.

Pero la obra está ahí, los jóvenes bailarines están ahí, bebiendo, aprendiendo -con la avidez de quienes saben que están ante algo diferente-, de alguien que puede significar en la danza contemporánea, lo que Colson fue décadas atrás en las artes plásticas.

Sed es una profundísima búsqueda en lo esencial dominicano, con una misa en escena minimalista (8 botellones de agua, una pantalla, una cámara digital de video y un carrito de peluquería con par de secadores de cabello y dos tenazas para estirar el pelo rizado, 8 bailarines, un Dj y un percusionista); y con una ambiciosa intención indagatoria.

Un eficiente diseño de luces de Bienvenido Miranda complementa con acentos y ambientes la coreografía que es un ensayo sobre la cultura dominicana. Claros momentos de la historia, marcados con Trujillo y Balaguer, la violencia, la dictadura, y junto a éstos, la violencia doméstica, la violencia de género, la gastronomía criolla, la contemplación, el merengue, los salones, hilvanando en danza, gestos y palabras en un ritornello que llega hasta el final, cuando ocurre un cambio de actitud en las féminas y deciden tomar el cielo por asalto.

Dos detalles: falló por momentos el sincronismo necesario; y dos, sobran par de minutos en el cuadro del merengue. Ambos fácilmente solucionables.

Apunta con Sed, Marianela, que hay más de una identidades en lo dominicano. Deconstruye y construye, arma un caleidoscopio. Ensalza y remarca.

Energías destacables las de Dayme del Toro, Tatiana Mejía (con su voz y su cuerpo) y Anubis Arias, allá atrás.

Celebro este acontecimiento cultural del país. Ojalá muchas instituciones, empresas, fábricas, se animen a llevarlo a sus predios. Por lo pronto, abrirán el festival de teatro. ¡Enhorabuena!
20110607 http://www.diariolibre.com

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