Cuando el cáncer tiene forma y rostro de niño
Cada año mueren en el mundo alrededor de 90 mil infantes

SANTO DOMINGO. Según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, durante las últimas cuatro décadas se han realizado importantes avances en el diagnóstico y la terapia del cáncer y en la mayoría de los casos, el cáncer infantil puede curarse si se detecta con suficiente antelación.
Un ejemplo de ello es que en los países desarrollados, tres de cada cuatro niños sobreviven a la enfermedad. Pero en las naciones en vía de desarrollo, donde vive el 80% de los niños con cáncer, es probable que muera uno de cada dos diagnosticado con cáncer. La razón es que la enfermedad se detecta demasiado tarde y sólo una pequeña proporción de los afectados recibe el tratamiento médico adecuado.
El doctor Jorge Peralta, sub director médico del Instituto Oncológico del Cibao, explica que en República Dominicana las posibilidades de curación de un niño con cáncer rondan entre un 50 o 60 %. El especialista se lamenta de que el 90% de los diferentes tipos de cáncer son curables pero cuando llegan a consulta ya es demasiado tarde.
Explica que esto se debe a una falta de orientación general sobre la enfermedad y los tumores. Pero a veces la culpa no es de los padres, en muchos de los casos ellos llevan al niño al consultorio de un médico general o del pediatra y éstos son los que no le remiten a tiempo donde un oncólogo. "Nos llegan los pacientes cuando ya es muy tarde, porque los médicos generales que atienden a los niños le hacen un diagnóstico tardío, con la creencia de que los síntomas que presentan es una infección en lugar de cáncer", argumenta.
Las señales
Los padres pueden percibir algunas señales. Y aunque según la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica, los signos y síntomas dependen del tipo de cáncer y la parte del cuerpo donde se desarrolle, al menos el 85% del cáncer infantil puede presentar masa abdominal anormal o inflamada, fiebre prolongada y sin causa aparente, palidez, pérdida rápida de energía y de peso, dolores de cabeza persistentes y sin causa aparente, formación de hematomas con facilidad y sangrado anormal, pérdida de equilibrio y cambios en el comportamiento, hinchazón de cabeza y brillo blanco en los ojos.
"Si la madre está bañando al niño y en ese momento nota algo que no estaba ahí previamente, no lo deje crecer y busque ayuda donde un médico", recomienda Peralta.
Los más comunes
Los casos de cáncer más comunes en el país son la leucemia, los linfomas y los germinales. Otros casos que pueden aparecer en los niños son los tumores del sistema nervioso central como los tumores cerebrales y de la médula espinal. También el tumor de Wilms (cáncer renal) y la retinoblastoma (cáncer ocular).
Jorge Peralta explica que no hay una edad más frecuente para que surja esta enfermedad. Incluso se ha detectado cáncer en los fetos.
Para el desarrollo de este mal influyen varios factores, como el ambiente donde se vive, la nutrición y la herencia.
Un grito de ayuda
La Fundación ST. Jude trabaja con niños y adolescentes afectados de cáncer. Su objetivo es que ningún niño muera sin tratamiento médico. "El cáncer no mata, lo que mata es la indiferencia", dice Selma Zapata, una de las coordinadoras de la institución. Ellos se encargan de que el niño vaya a la consulta, que reciba el tratamiento adecuado y que disfrute de actividades de esparcimiento. Actualmente están trabajando con 80 niños, pero todavía no han podido cubrir el tratamiento de otros que lo necesitan, porque no cuentan con los recursos suficientes.
Su origen
El cáncer se desarrolla cuando las células en una parte del cuerpo empiezan a crecer de una manera anormal, lo que forma un tumor, que si no se trata, se puede extender a todas las partes del cuerpo afectando las funciones vitales. Los expertos enfatizan en que esta enfermedad no es infecciosa y no puede transmitirse a otras personas.
Un ejemplo de ello es que en los países desarrollados, tres de cada cuatro niños sobreviven a la enfermedad. Pero en las naciones en vía de desarrollo, donde vive el 80% de los niños con cáncer, es probable que muera uno de cada dos diagnosticado con cáncer. La razón es que la enfermedad se detecta demasiado tarde y sólo una pequeña proporción de los afectados recibe el tratamiento médico adecuado.
El doctor Jorge Peralta, sub director médico del Instituto Oncológico del Cibao, explica que en República Dominicana las posibilidades de curación de un niño con cáncer rondan entre un 50 o 60 %. El especialista se lamenta de que el 90% de los diferentes tipos de cáncer son curables pero cuando llegan a consulta ya es demasiado tarde.
Explica que esto se debe a una falta de orientación general sobre la enfermedad y los tumores. Pero a veces la culpa no es de los padres, en muchos de los casos ellos llevan al niño al consultorio de un médico general o del pediatra y éstos son los que no le remiten a tiempo donde un oncólogo. "Nos llegan los pacientes cuando ya es muy tarde, porque los médicos generales que atienden a los niños le hacen un diagnóstico tardío, con la creencia de que los síntomas que presentan es una infección en lugar de cáncer", argumenta.
Las señales
Los padres pueden percibir algunas señales. Y aunque según la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica, los signos y síntomas dependen del tipo de cáncer y la parte del cuerpo donde se desarrolle, al menos el 85% del cáncer infantil puede presentar masa abdominal anormal o inflamada, fiebre prolongada y sin causa aparente, palidez, pérdida rápida de energía y de peso, dolores de cabeza persistentes y sin causa aparente, formación de hematomas con facilidad y sangrado anormal, pérdida de equilibrio y cambios en el comportamiento, hinchazón de cabeza y brillo blanco en los ojos.
"Si la madre está bañando al niño y en ese momento nota algo que no estaba ahí previamente, no lo deje crecer y busque ayuda donde un médico", recomienda Peralta.
Los más comunes
Los casos de cáncer más comunes en el país son la leucemia, los linfomas y los germinales. Otros casos que pueden aparecer en los niños son los tumores del sistema nervioso central como los tumores cerebrales y de la médula espinal. También el tumor de Wilms (cáncer renal) y la retinoblastoma (cáncer ocular).
Jorge Peralta explica que no hay una edad más frecuente para que surja esta enfermedad. Incluso se ha detectado cáncer en los fetos.
Para el desarrollo de este mal influyen varios factores, como el ambiente donde se vive, la nutrición y la herencia.
Un grito de ayuda
La Fundación ST. Jude trabaja con niños y adolescentes afectados de cáncer. Su objetivo es que ningún niño muera sin tratamiento médico. "El cáncer no mata, lo que mata es la indiferencia", dice Selma Zapata, una de las coordinadoras de la institución. Ellos se encargan de que el niño vaya a la consulta, que reciba el tratamiento adecuado y que disfrute de actividades de esparcimiento. Actualmente están trabajando con 80 niños, pero todavía no han podido cubrir el tratamiento de otros que lo necesitan, porque no cuentan con los recursos suficientes.
Su origen
El cáncer se desarrolla cuando las células en una parte del cuerpo empiezan a crecer de una manera anormal, lo que forma un tumor, que si no se trata, se puede extender a todas las partes del cuerpo afectando las funciones vitales. Los expertos enfatizan en que esta enfermedad no es infecciosa y no puede transmitirse a otras personas.
Diario Libre
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