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¿Cuál será el melao de los calvos?

Los cabezas rapadas tienen la delantera en la lista de popularidad dentro del controvertido mundo de los calvos, que incluye desde traumas para muchos, hasta un golpe de suerte y un paso a un mayor

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¿Cuál será el melao de los calvos?
Ahora bien: hay calvos y calvos. No todos son iguales y en ese delicado terreno entra una infinidad de opiniones. Lo que sí queda claro es que los que están acabaaaaaaaaando son los cabezas rapadas.

Y así es. No es lo mismo un cabeza rapada con lentecitos, una ropita ajustada sobre un cuerpo musculoso y cuidado, que un lamentable calvo barrigón de los que se quedan sin "azotea" y unos lamentables cabellitos bordeando el occipital al estilo Julio César.

No es lo mismo un hombre con entradas delanteras que deje salir una frente interesante que acentúe unos rasgos masculinos y atractivos, que una calva triste que desnude a un rostro absolutamente indiferente.

Pero no se nos desanimen caballeros. Hemos descubierto que se trata sobre todo de un asunto de personalidad y estilo.

Los cabezas rapadas llaman la atención de la misma forma en que lo hacen las pelirrojas y las mujeres de melena rizada o pajón. Son diferentes al resto. Se notan desde lejos. Además, raparse la cabeza es un acto de valentía. Están desnudando su rostro, un rostro no siempre hermoso, y para eso hay que tener un par de aquellos, definitivamente.

Todo eso se percibe, y si viene acompañado de unos accesorios chulos, pues consigue que los ojos femeninos se vuelvan con avidez ante los "calvos al cero" o "cacos pela´os" como les decimos por aquí. Los que definitivamente lo llevan mal, pero mal, son los "sin azotea", que procuran taparse la calva con los tristes tres pelos que les nacen a los lados. Eso, afortunadamente, sólo es llevado hoy en día por señores mayores que no han sacado partido de la moda de los cabeza rapadas.

Luego están los que se dejan una melena con los pelos restantes de detrás que no siempre les va bien, y que lejos de aportar un dejo de hippie atractivo, los hace lucir como viejos-verdes-decadentes-tipo Harley Davidson.

Y aquellos de la calva en el centro de la cabeza, la de obispo. Esos no suelen disfrutar de ningún tipo de condescendencia por parte de los demás.

Es decir, si usted se está quedando calvo, plantéese la posibilidad de raparse la cabeza del todo. Adopte unos tips de chulería que le complementen la apariencia y procure mantenerse delgado y si es posible corpulento. Piense muy bien antes de caer en los implantes, en muchos casos conocidos, que en vez de aportar atractivo han conseguido quitar ese siempre loable calificativo de "interesante" que la calva incipiente aportaba al susodicho.